SUMARIO

No le extrañe pues el cambio de slogan del Gobierno de la República, en breve podría ser “Sufragio efectivo no, reelección”.

SUMARIO

Sufragio efectivo no, reelección

Gustavo González Godina

Pues bueno… ya se comprometió el presidente López Obrador, empeñó su palabra y hasta firmó una carta compromiso, para que estemos seguros de que no se va a reelegir. Ya podemos estar tranquilos todos los fifís, neoliberales y conservadores de la mafia del poder.

Yo suponía y supongo que los fifís son los ricos y yo no tengo ni en qué caerme muerto, pero así nos llama el Presidente a todos los que no pensamos como Él, por eso me incluyo. No sé ni qué chingaos es el neoliberalismo, pero igual, todos los opositores somos neoliberales para Él. Y por último, no tengo nada qué conservar (ni la salud porque hace tiempo que la perdí), pero de cualquier manera para el Presidente todos quienes lo criticamos somos los conservadores de la mafia del poder.

Por eso digo que ya podemos estar tranquilos todos los fifís, neoliberales y conservadores de la mafia del poder, ya nos dio su palabra el Presidente de que no se va a reelegir. Lástima que su palabra no tenga ya ningún valor, después de tanto mentir, engañar y traicionar (con que primero los pobres y les quita las estancias infantiles a las madres que tienen que trabajar, con que iban a bajar los precios de la gasolina y al contrario está más cara, con que se acabaría la violencia y ahora hay más que nunca, con que erradicaría la corrupción y compra pipas a sobreprecio que nadie sabe dónde están y negocia la construcción de la refinería de Dos Bocas con empresas que se han visto involucradas en escándalos de corrupción) que ya nadie le cree.

Y al decir NADIE me refiero a los fifís, neoliberales y conservadores de la mafia del poder, es decir a la mayoría de los mexicanos, no al “pueblo bueno” porque el “pueblo bueno” es Él y quien Él diga que es el pueblo bueno, éste sí le cree, todo lo que Él diga le cree. Tengo un amigo que sostiene que no ha subido el precio de la gasolina, tiene carro y cada vez que va a la gasolinera le cuesta más, pero como Andrés Manuel López Obrador dice que no ha subido el precio, mi amigo asegura lo mismo, aunque pague más.

Ya es menos el “pueblo bueno”. En días pasados un periódico de circulación nacional realizó una encuesta preguntando: “¿Volvería usted a votar por Andrés Manuel López Obrador?” y el resultado fue que el 80 por ciento de las personas interrogadas dijeron que sí. La pregunta comenzó -repito- con la palabra “Volvería”, es decir que se interrogó sólo a personas que votaron por el actual Presidente de la República, y si 80 de cada 100 dijeron que sí, eso significa que las otras veinte dijeron que no. Es decir, que en tres meses el entonces candidato de Morena y ahora Presidente perdió el 20 por ciento de sus seguidores, lo que traducido a números significaría que 6 millones de los 30 millones de votantes que lo llevaron al poder ya no lo apoyan, le quedan 24 millones, que no son pocos, pero perder 6 millones de simpatizantes en tan poco tiempo dice mucho del desencanto (debido a las mentiras, el engaño y la traición) que gana terreno entre el “pueblo bueno”.

Igual 24 millones de mexicanos son muchos, y esos 24 millones sí le creen que no se va a reelegir. Los que no le creemos somos el resto, los que nunca le creímos que bajaría los precios de la gasolina, que terminaría con la violencia, que se acabaría la corrupción. ¿Cómo van a bajar los precios de la gasolina dejando de importarla de Estados Unidos y parando la refinería de Salamanca? ¿Cómo va a terminar con la violencia del crimen organizado si es amigo del Chapo Guzmán, de su mamá y de sus hermanas? ¿Cómo le va a poner fin a la corrupción un corrupto? Tenemos motivos para no creerle que no está en sus planes la reelección, así lo firme y lo jure por el Osito Bimbo, que parece ser el dios de su religión.

Ni nosotros (fifís, neoliberales, conservadores y chayoteros) le creemos, ni los senadores de los partidos de oposición. Ya dijeron los coordinadores de las bancadas del PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano, que en el Senado no va a pasar a Reforma Constitucional para aprobar la Revocación de Mandato, que pretende López Obrador con miras a la reelección.

En la Cámara de Diputados ya lo resolvieron, compraron a seis diputados del PRD, que renunciaron a su partido para formar una bancada independiente y apoyar así las propuestas de Morena, e hicieron otro tanto con los tres diputados federales priistas (el nefasto PRI que tanto odian los chairos) de Coahuila, para que votaran a favor de la Revocación-Reelección que quiere López Obrador.

La idea es reformar la Constitución para incluir la consulta, referendo, o como quiera que se le llame, para preguntar a los electores si quieren que el Presidente de la República deje el cargo o que siga en el mismo, y la pregunta se haría el primer domingo de julio del 2021 en la elección intermedia para elegir diputados federales, a varios gobernadores y a muchos presidentes municipales. O sea, para que el nombre de Andrés Manuel López Obrador esté en las boletas electorales, para que comience a hacer campaña desde ya (que es lo único que sabe hacer), y para que ese día, a mitad de su mandato, el triunfo de Morena sea arrollador para hacerse de la totalidad del poder en los tres niveles de gobierno. Después de eso la reelección sería pan comido.

Pero los senadores de oposición no le creen que no se piensa reelegir. El coordinador de la bancada del PAN ya dijo este martes que su carta compromiso de no reelección es el más grande de los engaños que pretende López Obrador, y que no va a pasar la Reforma Constitucional de la Revocación-Reelección.

Y no va a pasar porque hay que recordar que para reformar la Constitución se requiere de los votos de las dos terceras partes de los senadores, y de la aprobación de la mitad más uno de los Congresos de los Estados, y Morena no tiene ni las dos terceras partes de los senadores ni la mitad de los congresos locales, se aprobó lo de la Guardia Nacional pero no como la quería López Obrador.

Lo mismo podría pasar con esta Reforma para incluir en la Constitución la votación para la Revocación de Mandato-Reelección, pero no como la quiere López Obrador, que ni sea a propuesta del Presidente de la República ni del Congreso de la Unión, ni al mismo tiempo que la elección de diputados federales, sino un año después. Así puede pasar, o como Él la quiere si compran a algunos senadores de oposición.

No le extrañe pues el cambio de slogan del Gobierno de la República, en breve podría ser “Sufragio efectivo no, reelección”.

Y bienvenidos a la Cuarta Transformación esos 24 millones de fans que aún le quedan a López Obrador. Veremos cuántos más pierde en el segundo trimestre de su desgobierno.

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