Feminicidio, epidemia en Veracruz

Agencia SPI Veracruz

A diario las páginas de nota roja de periódicos veracruzanos dan cuenta de uno o dos asesinatos de mujeres, la mayoría perpetrados por sus parejas. Todos se catalogan como feminicidios y después se investiga.

La alta incidencia de delitos que enfrenta Veracruz desde la última década, también se refleja en estadísticas a la alza en muerte de mujeres.

La entidad se mantiene en el primero y segundo lugar con el mayor número de feminicidios desde 2017, lo que ha puesto en jaque a las autoridades estatales y a las encargadas de procurar justicia.

Desde pequeñas rancherías, pueblos y en las principales urbes, se reportan muertes de mujeres, lo mismo asesinadas con arma de fuego y arma blanca, asfixia, decapitadas, degolladas, a golpes y quemaduras.

“Uno de los factores que han influido en el incremento de feminicidios en contra de mujeres veracruzanas es el contexto de inseguridad, violencia e impunidad persisten a nivel general. Nos preocupa que se han incrementado la desaparición de las mujeres y la violencia sexual”, expresó la presidenta de la asociación civil Equifonía, Aracely González Saavedra.

En los primeros cinco meses del año se registraron en el estado de Veracruz al menos 76 feminicidios, de acuerdo a estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

El segundo estado con mayor número de feminicidios es Jalisco con 54 al quinto mes; tercer lugar está México con 38; en cuarto Nuevo León y Chihuahua con 22 casos cada uno y; Sonora ocupa la quinta posición con 20.

La activista de derechos humanos, quien impulsó las dos declaratorias de alerta de género para Veracruz, explicó que faltan estrategias y políticas públicas integrales para atender y prevenir los asesinatos de mujeres en su categoría de feminicidio.

Para representantes de asociaciones civiles de Veracruz, es preocupante el alto número mujeres asesinadas, consecuencia de la creciente ola de inseguridad, la impunidad y la inacción de los tres niveles de gobierno ante las alertas de género.

La entidad cuenta con dos alertas de género. La primera otorgada  en noviembre de 2016 por feminicidios y la segunda en diciembre de 2017 por “agravio comparado” en los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, pero no  han sido prioridad de ninguna administración, llámense priístas, panistas-perredistas y ahora morenista.

“Las alertas han permitido la procuración entre las diferentes instituciones responsables, pero nos preocupa que en ésta administración (de Morena) no se priorice”, dijo.

Los escasos beneficios que se han logrado con las alertas, reconoció la luchadora social, fue integración de la Unidad de Análisis de Contexto en la Fiscalía General del Estado.

Otro de los logros fue el diseño E implementación en una primera etapa del Programa Estatal para la Interrupción Legal del Embarazo dentro de la Secretaría de Salud; y la construcción del Centro de Justicia para las Mujeres, aunque esta última opera de manera mínima.

El aumento en los feminicidios es un problema que viene arrastrando Veracruz desde hace más de seis años, pero su exposición mediática se acrecienta cuando gobierna un partido contrario al PAN.

Para las asociaciones civiles las cifras oficiales están muy por debajo de los números reales, incluso –afirman activistas- se ocultan algunos casos. Por ejemplo en 2018, cuantificaron a nivel nacional al menos 673 feminicidios, cuando el secretariado Ejecutivo de Seguridad solo reportó 315.

“En diferentes administraciones hemos encontrado: primero, la dificultad para que reconozcan la problemática y, de haber pasado al reconocimiento, la dificultad, ahora lo es la definición de políticas integrales que den respuesta a la problemática”, expuso la activista.

Es necesario, insistió, identificar aquellos factores que incrementan el riesgo de violencia contra las mujeres. El problema con las alertas “es que no hay avances significativos que permitan la atención de la problemática”.

La estrategia que inició hace un par de meses el gobierno actual, encabezado por el morenista Cuitláhuac García Jiménez, denominada “Cero Tolerancia a la violencia contra las mujeres y las niñas” no está funcionando –acusó- porque carece de mecanismos de coordinación.

El Observatorio de Violencia contra la Mujeres de la Universidad Veracruzana (OUVMujeres), reportó hasta el mes de abril 49 casos recabados del monitoreo de 35 medios de comunicación, páginas web oficiales de la Fiscalía, comunicados de prensa de instancias oficiales y redes sociales.

El rango promedio de edad de mujeres asesinadas es edad adulta (con 35 casos), no especificado (siete casos), menor de edad (cinco casos) y, adulta mayor (un caso).

Es el espacio público donde se comenten el mayor número de feminicidios (32 casos) y en menor cantidad en privado (17 casos). Sobre las causas de la muertes, el mayor número se concentran en no especificados (15 casos), le sigue con arma de fuego (12 casos), de allí arma blanca (nueves casos).

Con dos casos solamente está el feminicidio causado por asfixia, decapitada, degollada, golpes y quemaduras y con un caso por apuñalamiento.

El secretario de Seguridad Pública, Hugo Gutiérrez Maldonado afirmó que se trata de un delito que preocupa, pero recordó que desde el 6 de febrero de 2018 el Consejo Nacional de Seguridad Pública estableció que la ahora Fiscalía General de la República (FGR), las procuradurías y fiscalías generales de justicia de las 32 entidades federativas, deben iniciar la investigación de toda muerte violenta de mujeres de carácter doloso bajo el protocolo de feminicidio.

Esto explica también las cifras al alza por el delito de feminicidio en Veracruz, pues la Fiscalía General del Estado (FGE) sólo reportaba homicidios dolosos de mujeres, y ahora los cataloga como “feminicidio”.

El funcionario estatal, dijo que entre los periodos enero-mayo de 2018 y 2019, la entidad registró 21.65 por ciento menos casos de muertes por los delitos de feminicidios y homicidios dolosos de mujeres.

Lo anterior, al contabilizar un total de 76 casos de feminicidios para este año; mientras que en el periodo enero-mayo de 2018, el delito de feminicidio alcanzó 49 víctimas y 48 por el delito de homicidio doloso, que sumaron un total de 97 mujeres asesinadas en Veracruz.

Para dar cumplimiento a la Declaratoria de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres, la SSP implementó el reforzamiento de patrullajes preventivos en 11 municipios, con ello logró atender a 242 víctimas, 230 casos de violencia y se intervinieron  80 personas relacionadas con los casos reportados.

Xalapa, foco rojo

La capital del estado, donde convergen medio millón de habitantes aproximadamente, un su mayoría jóvenes, es el municipio donde más mujeres fueron asesinadas por su condición género.

En 2015 y 2016, Xalapa ya había ocupado el primer lugar en asesinatos de mujeres, para el 2017 ese lugar lo tuvo Coatzacoalcos –zona sur del estado-.

OUVMujeres (al mes de abril) detalló que la región donde hubo mayor número de feminicidios fue la centro con 26 casos, región sur con 12 y norte con 11 casos.

El municipio que mayor delitos acumuló fue Xalapa con cuatro feminicidios; con tres delitos cada uno los municipios de Veracruz, Agua Dulce y Coatzacoalcos; con dos los municipios de Emiliano Zapata, Tuxpan, Río Blanco, Poza Rica y Atoyac.

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