SENTIDO COMÚN

La baja en el consumo general es un reflejo de la debilidad económica que se está viviendo en el país, producto de decisiones financieras poco seguras y de la falta de definición en el rumbo económico de México…

SENTIDO COMÚN

Gabriel García-Márquez

EL OSITO BIMBO SE TAMBALEA

La reciente caída de las acciones de Grupo Bimbo en la Bolsa Mexicana de Valores, ha prendido los focos rojos no nada más en los mercados bursátiles, sino también al interior de esta emblemática y legendaria empresa de origen netamente mexicano, que el pasado martes sufrió la peor caída desde el 2008 y sus acciones perdieron el 9% a causa de la publicación de sus estados financieros del segundo trimestre del año. Sus ventas cayeron 0.6% en el segundo trimestre y aun cuando aumentaron en Europa, Asia y África esto no impidió que sufriera este descalabro.

Bimbo está considerada como la empresa panificadora más grande del mundo; es una multinacional con operaciones en todos los continentes: América, Asia, África y Europa. Aun cuando para algunos analistas el Grupo Bimbo ha tomado medidas un tanto exageradas, el hecho de no haber alcanzado las expectativas trazadas ha orillado a la panificadora a tomar medidas emergentes e inmediatas como separar operativamente dulces Ricolino de botanas Barcel, con el fin de contrarrestar la baja en el consumo nacional. Con esta medida la intención es que cada marca se ocupe de reforzar sus ventas para enfrentar a su competencia y recuperar su posicionamiento comercial.

La empresa panificadora no se ha conformado con justificar esta caída como un reflejo de la contracción económica que se está viviendo y que se debe tomar en cuenta que México está atravesando por una situación difícil con una débil actividad en el consumo, a causa de por un lado los despidos masivos en el gobierno y por otro que los programas sociales todavía no alcanzan el 100% de la meta, lo cual impide que haya una derrama económica considerable entre la población.

En resumen, el pronóstico que habían elaborado para este periodo se basó en que habría una entrega de apoyos a adultos mayores y estudiantes y que se ampliaría la cobertura de los programas sociales a un mayor número de beneficiarios, lo cual no ha sucedido del todo.

Lo preocupante es que una empresa como Bimbo que no había sido afectada por los vaivenes de la economía ahora esté en riesgo de ir a la baja, lo cual es un mal precedente que podría afectar la confianza de los inversionistas en el resto de las empresas de origen nacional, de modo que, si “el osito Bimbo” se tambalea, nos estaremos tambaleando todos.

La baja en el consumo general es un reflejo de la debilidad económica que se está viviendo en el país, producto de decisiones financieras poco seguras y de la falta de definición en el rumbo económico de México.

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