AHORA ME TOCA

Para abatir la pobreza, el rezago y la marginación, no se necesita encarcelar a personas que piensan diferente al gobierno en turno. Pero en este país en donde si no estás a favor de la 4T eres un fifi, corrupto e inepto, ya no se puede esperar más…

Ahora me toca

Por Indira Pérez Meneses

Libertad a medias no es libertad

Se supone que vivimos en un país que tiene democracia y libertad de expresión. En donde decir lo que piensas no debe ser penado por nadie, como lo marcan los artículos 6º y 7º constitucionales; y el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

La libertad de expresión es el derecho que tenemos a pensar y compartir con otras personas ideas, reflexiones y opiniones, es decir, el derecho a razonar y dar a conocer lo que cada persona piensa y conoce. Nadie tiene derecho de prohibir o limitar la libertad de expresión ni discriminar por nivel de educación, color de piel, raza, género, clase social, idioma, religión, ideología política, opiniones, país de origen o cualquier otra condición.

Sin embargo, en México como lo puse al principio solo se supone que existe, debido a las miles de muertes y desaparecidos que a lo largo de los años ha habido tan solo por pensar diferente, por no coincidir con las mismas ideas de los altos funcionarios o de las personas que tienen el “poder”.

Este lunes 29 de julio, en Tabasco se aprobó en el Congreso del estado una iniciativa enviada por el Ejecutivo estatal que contempla penas de 10 a 20 años de prisión a quienes realicen manifestaciones con marchas y bloqueos en carreteras o impidan la ejecución de obras públicas o privadas, y si este delito fuera cometido por un funcionario o ex funcionario, será inhabilitado por 10 años.

Las protestas sociales ocurren en cualquier régimen o gobierno, tomando en cuenta que es la última opción en muchas ocasiones, debido a que la ciudadanía no es atendida, ni escuchada de la manera adecuada. En México, las marchas y protestas han marcado la historia del país, y han sido consideradas una forma hasta cierto punto, eficaz y rápida para hacer notar la inconformidad ciudadana o exigir justicia.

Adán Augusto López Hernández, gobernador de Tabasco dijo que: “Lo que se busca es asegurar la inversión privada, fortaleciendo el arraigo de la industria nacional y extranjera, como un mecanismo que permitirá recuperar el buen vivir de las personas mediante el acrecentamiento de mayores y mejores oportunidades de empleo contribuyendo significativamente al logro de los objetivos trazados por la presente administración para abatir los altos índices de rezago, pobreza y marginación”. (Vía: El Universal)

Para abatir la pobreza, el rezago y la marginación, no se necesita encarcelar a personas que piensan diferente al gobierno en turno. Pero en este país en donde si no estás a favor de la 4T eres un fifi, corrupto e inepto, ya no se puede esperar más. Mis queridos lectores, cabe resaltar que en Tabasco se va a iniciar la construcción de la Refinería Dos Bocas, que avanza con adjudicaciones directas, pero no cuenta con los estudios necesarios y eso provoca muchas inconformidades, de igual manera el Tren Maya, que será una inversión enorme matará a gran parte de la flora y fauna del país. Exigir justicia o pensar diferente no es UN DELITO, ES UN DERECHO y no debe estar penado.

*Estudiante de Comunicación de la Universidad Veracruzana.

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