OPINIÓN

La suerte está echada y el reto no es fácil, no solo se está ante un estado reumático, sino ante un toro de lidia, al que hay que agarrar por los cuernos y no soltarlo, hasta someterlo por completo, pues no hay que olvidar que los recursos que se aplican para denostar al actual  régimen, son  producto del agandalle  de años y no son pocos…

IMPUNIDAD Y CORRUPCIÓN, AGAZAPADA, NO DERROTADA

José Lima Cobos *

Dice el dicho que “para uno que madruga, otro que no duerme”, así el dinero que está inmerso en la impunidad y corrupción que se empoderó en el país, no duerme, pues estará medio atarantado, por el estupor que causa lo que antes no se había visto y que se imaginó que todo era pura palabrería, más de lo mismo, pero al ver que el combate va en serio, tiene que hacerse uso de todos los medios y recursos que el sistema le entregó  para evitar no solo que moralmente estén derrotado, sino que, no haya margen para el zarpazo de la revancha.

Cuando el presidente López Obrador afirma que los corruptos y corruptores están derrotados en escasos nueve meses de su gobierno, considero que no analiza la magnitud de los recursos que por años han acumulado-, saqueando en forma tan criminal a la nación-, pues si prepararon el terreno para quedarse con todo, ni que pensar que fácilmente van a ceder el terreno, ya que no hay que olvidar que, de mil maneras buscaran su acomodo, pues así aconteció y ha acontecido con todos los movimientos sociales, que unos cazan la presa y otros se la comen.

Hay que tomar en cuenta y con seriedad, que no se llegó al gobierno mediante un movimiento revolucionario que destrozó todo, para de ahí erigir la patria nueva, sino que, con las instituciones corruptas y corrompidas se está en el ejercicio de un servicio público que ahora se quiere que sea limpio y sin trampas, cuando las resistencias están en todo, pues se ha demostrado que, en clara agresión al interés social, se ataca todo propósito transformador, bien sean las obras  públicas y sociales y se apuesta al fracaso.

No es casual el descarado y descarnado movimiento económico que se dio en las instituciones de crédito, pues ahora sabemos que el año pasado hubo depósitos de más de  161 mil millones de pesos, sin embargo, al mismo tiempo, se dio salida o se hicieron transferencias al extranjero por cerca de 134  mil  millones de pesos, es decir, lo saqueado  durante tantos años está en Panamá o bien en las islas Caimán o sepa el diablo en donde y con todos los esfuerzos que hagan, no puede permitirse que  sea  pírrico lo que se rescate para la nación.

Sin duda que los ex presidentes Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto prepararon o participaron en todo ese entramado para destruir el país y el caso paradigmático del chino mexicano que expresó “copelas o cuello”, -que  le endilgó a quien fue secretario de trabajo, el  beneficiario del fraude electoral, Calderón, pinta de cuerpo entero la magnitud de  los cientos de millones de dólares y pesos mexicanos, así como bienes producto de la corrupción que se  acumularon y  que no haya  consecuencias, o bien, que se quede en chivos expiatorios.

No existe pretexto alguno para que, de una vez por todas, se profundice en la investigación, no solo contra Rosario Robles, sino contra la cauda de bandidos -empresarios y políticos que  no han sido derrotados,- que están a la expectativa, como tlacuaches,  para regresar con nuevos bríos, si la fiscalía solo aborda el problema por encimita, se queda en la epidermis y está podrido todo porque, si el daño a la nación es de la magnitud que todos nos imaginamos, y no se llega al fondo, la austeridad republicana será el hazme reír de mañana, porque no se ve que los organismos con autonomía no se ve ni se siente, que hayan  tomando  esa bandera, si no que su propósito es seguir viviendo con las prebendas y privilegios de por si ominosos.

La suerte está echada y el reto no es fácil, no solo se está ante un estado reumático, sino ante un toro de lidia, al que hay que agarrar por los cuernos y no soltarlo, hasta someterlo por completo, pues no hay que olvidar que los recursos que se aplican para denostar al actual  régimen, son  producto del agandalle  de años y no son pocos, así es que, si no hubo sangre para llegar al gobierno, hay que impedir que la miseria de más de cincuenta millones de mexicanos despierte de su letargo, pues la delincuencia no es producto de la casualidad o causalidad , sino resultado del alto grado de inquietud social.

limacobos@hotmail.com

Twitter:@limacobos1

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