SUMARIO

Por lo pronto, para todos aquellos que preguntan qué hacer, ahí está algo de lo que se puede hacer: Medios, redes, calles, tribunales, y organizarse para crear conciencia. En resumen y como dice el tuitero @DonVix al que admiro, “hay que mover las nalgas”…

SUMARIO

Cómo enfrentar a López

Por Gustavo González Godina

Para todos y todas los hombres y mujeres libres de México, está claro que es necesario enfrentar a López Obrador para que no se siga deteriorando el país (que está a merced de la delincuencia y de su ineptitud), y para evitar que se consolide su pretendida dictadura socialista en México. El problema es ¿cómo?

La mayoría se preguntan ¿cómo?, ¿qué hacer para -por lo menos- frenar el retroceso de nuestro país? Esperar que haya avance y progreso es mucho pedir, que haya crecimiento y desarrollo ni hablar, el presidente de la República ni siquiera entiende estos conceptos, para Él lo importante es que haya desarrollo, término que confunde con que esté mejor la gente, con repartir la riqueza, aunque no haya el crecimiento que equivale a la generación de riqueza. Para cualquier pendejo está claro que no se puede repartir algo que no existe. Si no hay crecimiento, si no aumenta el Producto Interno Bruto, cómo se podría lograr que esté mejor la gente… Bueno, lo entendería cualquier pendejo menos AMLO. Si no hay crecimiento no hay desarrollo, si no hay avance no hay progreso. Pero ya no pedimos tanto, bastaría con que se quedaran las cosas como estaban hasta antes de su llegada.

Qué mexicano bien nacido no desearía que regrese el Seguro Popular que beneficiaba a muchos millones de mexicanos, que vuelvan a funcionar las estancias infantiles, los refugios para mujeres víctimas de la violencia intrafamiliar, que se apoye a los niños con cáncer y a los enfermos de VIH, que haya los medicamentos necesarios, y las vacunas para evitar que regresen las epidemias como la del sarampión que ya se está presentando, como la del dengue porque se suspendió la compra del insecticida para combatir a los mosquitos que lo transmiten, y como tantas otras cosas a las que este gobierno les ha dado en la madre en sólo nueve meses. Si había corrupción, que no lo dudamos, que se investigue y se castigue a los responsables, pero a todos, incluyendo a los amigos del presidente, no se puede tener en la cárcel a Rosario Robles y gestionar que no se investigue a José Antonio Meade por el mismo delito, la famosa Estafa Maestra; no se puede perseguir a Emilio Lozoya y proteger a Ricardo Salinas por el mismo delito, la compraventa de Fertinal; no se puede liberar a un capo como el Cabo Gil que ordenó el asesinato de los 43 de Ayotzinapa, y ordenar que no se investigue a Manuel Bartlett porque son amigos ambos. Quién no desea que la gasolina vuelva a costar lo que costaba, que se respete al Ejército, que sea combatida la delincuencia… Vaya, que estemos por lo menos como estábamos.

En eso estamos de acuerdo todos, los hombres y mujeres libres de México, repito. Los que ya cayeron en la trampa del socialismo de López a cambio de unas migajas (los ratones caen en la ratonera porque no entienden por qué el queso es gratis), esos ya no tienen remedio, volverán a votar por Morena. Los demás, que somos mayoría, se preguntan y nos preguntamos qué hacer para detener esto. Sí hay muchas cosas qué hacer.

Desde hace meses, desde que comenzó la debacle, hay una discusión en las redes sociales, especialmente en el Twitter que es donde se debate, acerca de si sirve de algo o no protestar en las calles. Para algunos es tiempo perdido, “la calle -dicen- es lo suyo de López Obrador, ahí nunca le vamos a ganar”; para otros es la única forma de lucha a su alcance, y cada vez son más nutridas las manifestaciones de protesta.

Lo mismo pasa con el uso de los medios de comunicación y de las redes sociales, para alguno lo que ahí se diga le tiene sin cuidado a López Obrador; para otros el Presidente ha tenido que recular en varios asuntos y ocasiones a causa de lo que se publica, lo más reciente han sido los ensayos de reelección en las cámaras de diputados y senadores y en Baja California, tuvo que deslindarse y reprobarlos.

Otros más encontraron recientemente otra forma de luchar contra la ineptitud o mala fe de AMLO, o ambas cosas, a veces parece sólo inepto, a veces perverso y mal intencionado, y ésta fue el camino de la ley, de los tribunales, recurrieron al Amparo para frenar algunos planes del Presidente, lo que ha impedido hasta ahora que el gobierno inicie la construcción de su aeropuerto en Santa Lucía y su refinería en Tabasco; también de este método para frenarlo hubo quienes encontraron la contra diciendo que no va a servir de nada, que se va a pasar los amparos por la entrepierna. No es tan fácil, si no ya lo hubiera hecho.

Como en todo y para todo, hay optimistas que encuentran las formas para defender a su país, y pesimistas que ven con anticipación el fracaso de esas formas, unos buscan soluciones, otros buscan peros, paros, obstáculos. Yo digo que hay que echar mano de todas las formas que haya para enfrentar a López Obrador, en los medios de comunicación, en las redes sociales, en la calle y en los tribunales, que cada quien recurra a la que tenga a su alcance. El que hace lo que puede, hace lo que debe.

Lo más efectivo

Y hay otra forma, quizás la más importante: crear conciencia entre los familiares, amigos, compañeros y vecinos, de la necesidad de sacar a Morena del Congreso de la Unión, y si no sacarlos sí quitarles la mayoría en la elección intermedia del 2021, sin mayoría entre los diputados y senadores no podrá López Obrador causar más daños irreparables.

¿Cómo? Discutiendo con sus seguidores no, peleando con ellos, menos. Por las urnas llegó AMLO a donde está y en las urnas hay que ganarle. La idea es formar células para el intercambio de información y de propuestas, células pequeñas, de 6 a 10 personas, que se comprometan a reunirse cada 15 días para conocer las novedades y aportar ideas, en una estructura horizontal, no vertical, no jerárquica, donde nadie tenga autoridad sobre los demás. Y cuando el número llegue a 10 personas (o antes si es necesario y conveniente, que uno de los integrantes de esa célula salga de ésta a formar una nueva.

Para idear la plataforma

Tenemos de aquí a finales del 2020 y meses del 2021 para llenar el país de esas células, en las que sólo un integrante, el que la inició, conozca a otra célula, a ninguna más (por aquello de no te entumas), y en el lapso mencionado -de aquí a los inicios del 2021- habrá ya bastantes ideas como para integrar una plataforma común qué proponerles a los partidos políticos, a los que aún tendremos que convencer de que no se aferren a sus propios candidatos. Sólo unidos, votando todos contra Morena, podrá perder el partido de López la mayoría. Y si se resisten (los partidos), habrá que mandarlos al carajo a todos y votar exclusivamente por candidatos independientes, ciudadanos que se comprometan a votarlo siempre contra Morena.

Es una idea, que alguna persona inteligente (yo se la escuché a alguien muy inteligente, que quizás la tomó de la Primavera Árabe, o de la Resistencia Francesa en la II Guerra Mundial, o de la AAA de Argentina, yo qué sé), podrá perfeccionar y comunicarnos su aportación. Por lo pronto, para todos aquellos que preguntan qué hacer, ahí está algo de lo que se puede hacer: Medios, redes, calles, tribunales, y organizarse para crear conciencia. En resumen y como dice el tuitero @DonVix al que admiro, “hay que mover las nalgas”.

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