Por presunta responsabilidad en homicidio de Camarena, EU pidió extradición de Manuel Bartlett, revela Morales Lechuga

  • William Barr, Procurador con el entonces Presidente George W. Bush, es ahora Procurador con el mandatario norteamericano Donald Trump.

Por su presunta responsabilidad en el homicidio del agente de la DEA, Enrique Camarena, asesinado el 7 de febrero de 1985, el gobierno de Estados Unidos, a través del Procurador William Barr pidió a México la extradición de Manuel  Bartlett Díaz, quien había sido Secretario de Gobernación, Secretario de Educación en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari y se enfilaba a ser gobernador de Puebla, así lo reveló quien fuera Procurador en esa época, Ignacio Morales Lechuga.

En entrevista con Carlos Loret de Mola, en el programa “Así las Cosas con Carlos Loret de Mola”, que se transmite por WRadio, el abogado, notario y analista político contó que en una cena que se realizó en San Antonio, Texas, a invitación expresa del entonces Procurador de Estados Unidos, William Barr, quien por cierto es también Procurador actualmente en el gobierno de Donald Trump, se le pidió la extradición de Juan Arévalo Gardoqui, ex secretario de la Defensa, Enrique Álvarez del Castillo, ex Procurador y Manuel Bartlett Díaz”.

“Nos invitó a cenar con el propósito de revisar la agenda bilateral, pues siempre muy abultada, a veces friccionante inclusive y seguramente para comentarnos lo que enseguida platico. En esa cena todo transcurría normalmente hasta que nos dijo: necesito la extradición de tres personas. ¿Quiénes son? Y entonces suelta los nombres de Juan Arévalo Gardoqui, Enrique Álvarez del Castillo y Manuel Bartlett Díaz”.

“Dijo: tengo evidencias y pruebas sobre su responsabilidad en el homicidio de Enrique Camarena, homicidio que además les obsesionaba porque era el agente de la DEA en cuyo honor inclusive le pusieron el nombre al Centro de Intersección El Paso Texas, Kiki Camarena”.

“Platicamos sobre ese tema. Obviamente para analizar los testimonios con los que contaba que eran de bajísimo nivel, sin ninguna lógica y además con una serie de datos falsos que fue lo que inmediatamente atajamos ante la petición. Eran los testigos que se usaron en el caso de Humberto Álvarez Machain, cuyo juez, unos meses después anuló o dejó sin efecto y ordenó la liberación del doctor Álvarez Machain en razón de que los testigos no tenían pies ni cabeza. Esa era la gran prueba que ellos contaban y con la que supuestamente pedían la extradición”.

La cena, cuenta Morales Lechuga, fue tensa, “friccionante”, pero se prolongó, cosa inusual en las cenas de ellos, hasta las tres o cuatro de la mañana y él se retiró caminando a su hotel, “con  el sabor un poco amargo, porque son cenas que no se disfrutan mucho y obviamente está uno muy tenso”, contó a Loret.

Dijo que Estados Unidos quería someter a juicio a Manuel Bartlett. Los testigos tenían condenas en Jalisco por varios delitos.

En la cena estuvo “artillería pesada”, dice, citando al Procurador William Barr; Robert Bonner, director de la DEA y al director de la FBI.

A Ignacio Morales Lechuga lo acompañaba Jorge Carrillo Olea y un traductor.

Insistieron”, contó, pero ellos se refirieron a la competencia de México para juzgar estos casos, “porque habían ocurrido en territorio nacional y en consecuencia nuestra propia soberanía nos indicaba que nosotros debíamos juzgar”.

Nosotros nos estábamos diciendo que eso iría a los archivos de la impunidad, sino que nos correspondía juzgar y que si ellos tenían pruebas, las ofrecieran, para abrir un proceso en México si es que esas pruebas eran contundentes, no solamente para obtener un auto de formal prisión sino para tener una sentencia condenatoria. Ese paso ellos ya no lo dieron”.

“Nosotros sabíamos que obviamente una extradición en esas condiciones era para un proceso no necesariamente imparcial. Recordemos que en esa época se presentó voluntariamente en Estados Unidos Rubén Zuno, cuñado de don Luis y se presenta y toda la prueba contundente para sentenciarlo por el asesinato de Enrique Camarena era un cabello que había sido encontrado en esa propiedad donde supuestamente torturaron a Enrique Camarena y ese cabello era efectivamente de Rubén Zuno. ¿Por qué se encontraron ese cabello ahí? Porque esa propiedad había sido de Rubén Zuno. Decía que se la había dado una inmobiliaria, cosa que fue cierta. Esa inmobiliaria la comercializó de manera abierta, la compró un narcotraficante, uno de los involucrados precisamente en el homicidio de Camarena”.

—¿Qué le dice que William Barr, el entonces Procurador y ahora Procurador con Donald Trump, tendrá el pendientito ahí en el escritorio?

“Yo no sé si continúen todavía con el pendiente o en su defecto, considerando el tiempo transcurrido, ya haya aplicado la prescripción del delito en Estados Unidos. No lo sé. No conozco la legislación allá en ese sentido, pero también siento que políticamente es un caso ya superado. Cuando menos ya corrió mucha agua y mucho polvo debajo de ese puente”.

—Se lo digo, porque claramente en el discurso de Trump trae el tema de las drogas y desde la administración de Obama estaba presionando con el tema Caro Quintero, su liberación, justamente por el asunto Camarena.

“Yo creo que es un caso que no está plenamente cerrado pero no sé qué interés y hasta qué punto lo pongan en la agenda bilateral”.

—Lo que lo vuelve muy atractivo es que el Procurador de Estados Unidos que pidió la extradición de Bartlett es hoy otra vez Procurador.

“Esa es la nota, claro”.

Manuel Bartlett Díaz es actualmente Director General de la Comisión Federal de Electricidad en el gobierno de la Cuarta Transformación del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

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