San Bruno, Patriarca de los Cartujos

Ignacio Lara

Para los avecindados en San Bruno es motivo de orgullo y satisfacción participar en las fiestas patronales, llevar a los chiquillos a los juegos mecánicos, comerse unos ricos antojitos mexicanos y participar en la “Celebración Eucarística Solemne” en honor al patrono de todos los fieles católicos del barrio: San Bruno.

Por muchos años en la congregación “Andrés Montes” (hoy San Bruno), no existía una iglesia o parroquia cercana donde poder celebrar y alabar al señor. Desde que en 1852 se funda la fábrica textilera, los obreros y sus familias tenían que ir hasta la ciudad de Xalapa para poder hacerlo.

Es en la de década de los 50´s del siglo pasado que por iniciativa de los vecinos y autoridades eclesiásticas se funda la primera parroquia en el barrio. Aunque ésta quizá por no tener todavía el arraigo necesario en los vecinos, no es consagrada a San Bruno; y sí a “Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús”.

Tuvieron que pasar todavía muchos años para que finalmente en la década de los 80´s se construyera el segundo templo en el barrio; y éste por supuesto, ya fuera consagrado al monje alemán. Una construcción moderna en honor al patriarca de los cartujos, donde actualmente se ofician los sagrados sacramentos.

Cabe resaltar que la gente del barrio no olvida las tradiciones de su fiesta patronal, ya que ésta incluye procesiones, eventos deportivos y culturales, feria con juegos mecánicos, comida típica y el adorno de sus calles; así como la inigualable elaboración y levantamiento del arco.

¡Celebremos con entusiasmo y respeto las fiestas patronales de San Bruno!

SAN BRUNO PATRIARCA DE LOS CARTUJOS

Bruno mereció alabanza en muchas cosas, máxime en una: fue un hombre de vida equilibrada, notable en esto. Con el vigor de un padre, mostró entrañas de madre. Nadie lo sintió altanero, mas cual manso cordero. Fue enteramente en esta vida el verdadero israelita.

Nació en Colonia, Alemania; en el año 1035. Ya sacerdote, junto con algunos discípulos, se estableció en la Cartuja para dedicarse a la penitencia y a la contemplación. Llevaba una vida combinada de soledad de ermitaños con una pequeña porción de vida comunitaria. Murió el 6 de octubre del año 1101 en una ermita de Calabria.

ORACIÓN

Dios nuestro, que quisiste que San Bruno se santificara en una vida de soledad y de oración, concédenos, por sus méritos, santificarnos y servirte en medio de la agitación de este mundo. Por nuestro Señor Jesucristo.

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