Descuido en obras de pavimentación en Xalapa generarán futuros baches: Agustín Basilio

La empresa contratada por el Ayuntamiento de Xalapa para realizar la obra de reconstrucción de la calle Allende, entre Hermenegildo Galeana y Barragán no está tomando las medidas necesarias para proteger de la lluvia la compactación, por lo que se corre el riesgo de que sea una obra de mala calidad que en poco tiempo se fracture, así lo consideró el ingeniero Agustín Basilio de la Vega.

Con fotografías que hizo públicas en sus redes sociales y en entrevista con Espejo del poder, el académico universitario y conocedor del ramo de la construcción y la ingeniería civil, dijo que “toda obra pública debe de tener una planeación cuidadosa para que, de acuerdo también a la temporada del año, no se vean afectadas en lugares especialmente lluviosos como Xalapa”.

Dijo que en este tipo de obras se levanta el pavimento existente y el suelo sobre donde estaba asentado se queda expuesto a la intemperie, por lo que con el efecto de las lluvias se moja, se reblandece, se satura de agua y todo ese material se tiene que compactar con material seco para que se dé la calidad adecuada, de lo contrario se corre el riesgo de que se generen fracturas en el corto y mediano plazo.

“Al estar las capas interiores mojadas y con mala compactación, tienen a deformarse. Con el paso de los vehículos el pavimento se agrieta y ahí nacen los bache. ¿Qué es lo recomendable? Que estas obras se hagan en tiempos de secas”.

¿Qué pudo haber pasado?, se pregunta. Y contesta: “Que empezaron tarde el programa de obras. Eso hace más caro las obras, porque se tiene que cambiar ese material que está saturado. Tiene que estar compactado y seco, de acuerdo a las especificaciones técnicas”.

—¿Falta supervisión?, se le preguntó.

Y dijo que debe haber supervisión constante tanto por parte de la empresa como por parte de la Contraloría interna del Ayuntamiento de Xalapa. “Debe haber responsabilidad por parte de la empresa, pero eso se logra con procesos de licitación estrictos. Cuando se licitan las obras, generalmente las empresas ganadoras son las que tienen más experiencia, mejor presupuesto. Si se hacen adjudicaciones a empresas de reciente creación, porque son las que están de moda de acuerdo al gobierno cambiante, puede ser que las empresas adolezcan de personal técnico competente. A veces se desplazan a constructores experimentados, incluso para pagar favores de campañas”.

La vigilancia permanente, añade, va a garantizar trabajos de calidad y en tiempo y forma, asegura.

—Este tipo de descuidos ¿son actos de deshonestidad, de corrupción?

“Puede ser un problema grave, de deshonestidad, pero también de falta de conocimiento, de falta de experiencia y el desprecio a los técnicos capacitados. He visto en muchas ocasiones que Colegios de Ingenieros o de Arquitectos emiten sus opiniones sobre las obras y a veces no se les hace caso”.

PROGRAMA RUTINARIO DE CONSERVACIÓN

Basilio de la Vega considera que el problema de las calles fracturas y con baches se agrava porque nunca se les da mantenimiento. “No hay programas rutinarios de conservación de infraestructura. Se atienden las obras una vez que tienen daños espectaculares. Nunca se tapa un pequeño bache. Crece y se hace más grande. Es como la casa habitación de cualquier persona, hay que pintarla, reparar las chapas, cambiar los focos… con las calles de una ciudad”.

El ingeniero lamenta que pasen décadas y las administraciones locales no intervengan para nada una calle. “Es lo que vimos en la zona universitaria. Se atendió hasta que ya era imposible circular sin caer en grandes hoyos. Estos trabajos que estamos viendo en Allende o Revolución, son de trabajo mayor, porque nunca hicieron los trabajos de manera rutinaria. Cualquier municipio debe implementar un programa institucional de mantenimiento permanente”, insiste.

Dice que estos trabajos requieren de muchos recursos, pero son necesarios y no esperar a que crezcan. Además, añade, no son obras que luzcan. “Nadie va agradecer que tengas limpios los señalamientos de cruce de peatones o de no estacionarse, pero son fundamentales para la movilidad, donde cruzan, donde hay paradas de camiones, cuál es tu carril y eso nadie los atiende nunca y menos un bache”.

Dice que la obra de Revolución está costando 10 millones de pesos. “Si esa calle hubiera sido atendida hace diez años, hace 20, con programas simples de tapar el bache o supervisar a los de Telmex, no estaríamos gastando esa cantidad”.

Ejemplifica con los casos de 20 de Noviembre, una obra que fue construida en 1959 o la Avenida Ávila Camacho. “Fueron obras de calidad, bien hechas”.

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