OPINIÓN

La represión, -matar y luego averiguar- es la manera más sencilla para que  un gobierno someta cualquier reclamo o protesta y no buscar las causas que la origina, pero tal ocurrencia…

LA COPARMEX, MOLESTA CONTRA AMLO, POR NO SER  REPRESOR

José Lima Cobos*

El dirigente de la confederación patronal de la República Mexicana, por su siglas COPARMEX, Gustavo de Hoyos, está sumamente molesto contra el presidente López Obrador porque se ha negado a utilizar la letalidad contra los grupos criminales que asolan al país, y está en la lógica jurídica nacional e internacionalidad, ¡vaya!, en la racionalidad, que el uso de la fuerza, con que está legitimado el Estado, solo puede hacerlo de manera excepcional, pues el objetivo tiene que ser, esencialmente, su captura y llevarlos ante la  justicia.

Si lo que quiere la COPARMEX es aplicar la frase porfirista, ordenada al gobernador veracruzano, Mier y Terán, “mátenlos en caliente”, ni duda cabe que nos pintamos solos para, sin desproporción usar la fuerza bruta de las armas y -más cuando se tiene a un gobierno que desprecia la condición humana- y, por lo visto, un grupo selecto de ese organización –no consideramos que todos- quieren  que se siga derramando más sangre, y más ahora con lo sucedido en Culiacán, Sinaloa.

La represión, -matar y luego averiguar- es la manera más sencilla para que  un gobierno someta cualquier reclamo o protesta y no buscar las causas que la origina, pero tal ocurrencia, solo puede provenir de personas que no tengan la mínima conciencia  social y que estén poseídos de la más espantosa perversidad, y que jamás piensen en los derechos humanos que ahora tanto se privilegian y que México tiene varias condenas su contra.

Ya se ha visto cómo se ha llenado de  desprestigio al poder judicial de la federación, que se ha visto rebasado  por las presiones del poder ejecutivo para que resuelva cuestiones jurídicas  en atención a los  intereses mezquinos, tales son los casos de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, o bien los cincuenta y tres niños de la guardería, en cuyo acto criminal el secretario de gobernación de Calderón, Gómez Mont, confesó que litigó en la corte a favor de la hermana de la esposa del presidente y obviamente, aún esperan justicia esas inocentes criaturas,  producto de la corrupción en que están envueltas las guarderías infantiles.

Es cierto que hay delincuentes que se integran en lo que se llama delincuencia organizada, en la que están involucrados los narcotraficantes tanto comunes como de cuello blanco, pero se ataca al presidente López Obrador, cuando señala que no se acepta la letalidad de unos y otros –que es lo más fácil para  un sistema dictatorial y antidemocrático como el que estábamos viviendo- que es difícil,  pero para impactar, es usar la fuerza legítima del Estado para someter a quienes violentan la ley y no se observan los parámetros de presunción de inocencia, debido proceso y legalidad de las detenciones, sin embargo, cuando se establece que la facturación falsa y la defraudación fiscal es delito grave, eso ya no gusta, lo que quiere decir, que se ”haga la voluntad de Dios en los bueyes de mi compadre”.

Las  temerarias expresiones de los sicofantes de la Coparmex, en voz de su dirigente, no tiene parangón en la historia de este país, porque se vivía un estado de “chueco” y  mediante una serie de trastupijes y contratos fantasmas, se aumentó el número de millonarios, que ahora  “chillan” como las marranas porque ahora sí, les llegará la lumbre a sus aparejos, es decir, no habrá corrupción e impunidad y menos privilegios

Si se quería alguna mediana prueba de la honestidad de este gobierno , ahí están los casos recientes de Rosario Robles y varias universidades, así como el asunto del magnate petrolero Deschamps o  bien de Juan Collado, Ancira, Lozoya, o el exministro de la Suprema Corte, Medina Mora, o el magistrado Camero y de otros jueces y magistrados que  maniobraron para detener la construcción del aeropuerto de Santa Lucia.

Muchas cosas nuevas se verán en los siguientes días y un caso elocuente, de  que no se actuara con irresponsabilidad en el uso de la fuerza criminal por parte del Estado,  es el conflicto  de Sinaloa, que será la “comidilla” de varios días,  para denostar el actuar de la Guardia Nacional, Ejercito y la Marina, donde se puso en libertad al hijo del “Chapo” Guzmán mediante el chantaje, sin desconocer que, de haberse llevando ante un juez, éste lo hubiera puesto en libertad inmediata por el solo hecho que no existía ninguna orden de cateo y en consecuencia el ridículo hubiera sido peor, con independencia de los daños colaterales.

El actuar inteligente de los integrantes de la comisión de Seguridad Nacional para proceder en la forma en que se hizo, habla de que, es preferible las críticas abyectas a las consecuencias  graves y extremas.

limacobos@hotmail.com

Twitter:@limacobos1

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