Síndicas: Enemigas del Pueblo

José Raúl Domínguez

Nadie entiende la alcahuetería de la comisión permanente de Gobernación del Congreso Local con la actitud beligerante e irracional de las síndicas de Agua Dulce y Coatzacoalcos, Sandra López Amador y Jazmín Martínez Irigoyen, la primera a los pies de Manuel Huerta Ladrón de Guevara y la segunda al servicio de aviesos intereses.
En reiteradas ocasiones la diputada Adriana Paola Linares Capitanachi, una abogada egresada de la mejor universidad privada del puerto de Veracruz y conocedora de la Ley Orgánica del Municipio Libre, ha sido informada por el alcalde de Coatzacoalcos Víctor Carranza, acerca de los actos extralegales en que ha incurrido Martínez Irigoyen y la legisladora morenista con el cuento chino que no se debe ejercerse violencia de género, ha permitido que el conflicto interno en el cabildo del viejo Puerto México se encuentre ya en un punto ciego.

En Agua Dulce, la pomposa “representante legal” que no es otra cosa que una marioneta al servicio de Manuel Huerta, empeñado en poner tantas piedras, como sea posible al gobierno de Cuitláhuac García, es la principal enemiga del progreso de aquél pueblo limítrofe con Tabasco.
Para muestra dos botones: 1. Hace algunos meses –derivado del clamor popular para contar con una ambulancia- el alcalde Sergio Guzmán hizo las gestiones ante el Gobernador Cuitláhuac García y el Secretario de Salud, Roberto Ramos, logrando a la velocidad de la luz le entregaran a aquel ayuntamiento en comodato una unidad totalmente equipada.

El protocolo establece que la representante legal debe estampar su firma aceptando el referido comodato, en la inteligencia que, de no hacerlo, el gobierno estatal se verá en la penosa necesidad de requisar la ambulancia.
López Amador que ya ha dado muestra que está en contra de todo y a favor de nada, simple y llanamente no ha firmado la documentación, a sabiendas que una vez que la Secretaría de Salud exija la devolución del vehículo, el pueblo –azuzado vía redes sociales por los perversos a su servicio- se le irán a la yugular al Presidente Municipal. De cualquier forma, la ciudadanía ya está informada acerca de que pie cojea este personaje.

Otro botoncito: La dirección de Telecomunicaciones de México (Telecom) por gestiones del alcalde Guzmán Ricárdez, accedió dar cobertura con su amplia gama de servicios a la ciudadanía de Agua Dulce.

Para esto, el área jurídica de Telecom exige un acuerdo de cabildo en el que, mediante comodato, por un tiempo determinado, se le asigne un espacio dentro de alguno de los inmuebles propiedad del Ayuntamiento, de tal suerte que el primer paso es proceder a la firma un convenio.
Y nuevamente, como acuñó el gran Miguel de Cervantes en su magna obra El Gran Quijote de la Mancha: Con la iglesia hemos topado Sancho, bueno, en este caso con la síndica, que importándole un bledo el progreso de su pueblo, está empeñada en mantener una confrontación permanente con el alcalde, desconociendo quizás que existen herramientas jurídicas para que incluso un tercero interesado, le finque responsabilidades por el incumplimiento de un deber legal.
Amén del cargo de conciencia, tendrá idea Sandra López, ¿Qué pasaría si el día que la Secretaría de Salud, retira de Agua Dulce la ambulancia, se presenta una emergencia y Dios no lo quiera ocurre algo fatal? ¿Quién se pagaría los platos rotos?
Con un pueblo enfurecido, los padrinos políticos salen sobrando y de esto debería estar muy consciente la síndica hidrómila.

Coatzacoalcos y su cena de negros
Recapitulando, el cabildo del viejo Puerto México pareciera estar gitanamente maldito, al equivocar Jazmín Martínez la “gimnasia con la magnesia” y es precisamente cuando enfatizamos que la presidenta de la Comisión de Gobernación del Congreso del Estado, debería poner un alto a los chivos en cristalería que suponen que ser Síndico es una patente de Corzo para hacer de mulas Pedro.
Si Martínez Irigoyen hubiera consignado en sus denuncias ante las autoridades jurisdiccionales cuando menos el 10 por ciento de todo lo que ha pregonado en medios de comunicación, a estas alturas no solo estaríamos ante el escenario de un alcalde desaforado, sino también encarcelado por la inobservancia de la ley.
Que quizás por inexperiencia a Víctor Carranza Rosaldo le falte oficio político para sobrellevar a la beligerante “representante legal”, es cierto; empero insistimos, si Martínez Irigoyen no sustenta sus denuncias y litiga su descontento ante determinados medios de comunicación, su tema no es jurídico, es político y por lo tanto Adriana Paola Linares, como buena abogada debería reconvenir a las síndicas sureñas en la inteligencia que más allá de la bandera de Género, en las urnas estas damas adquirieron un compromiso que no están cumpliendo.

Gisela Pérez, el reverso de la moneda…

Contrario a lo que ocurre en Agua Dulce y Coatzacoalcos, la síndica minatitleca, Gisela Pérez Pineda –pese a su juventud- no se ha dejado chamaquear por nadie y menos por el octagenario Nicolás Reyes, que por cierto en la petrolera ciudad ya son pocos los que lo “fuman”.
Tan mal gobernante ha sido, que hasta sus propios colaboradores han recurrido a rituales para que presente su renuncia y por eso le hacen la vida de cuadritos, sabiendo de antemano que, si mañana fueran las elecciones, Morena no ganaría ni tres regidurías.

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