Iglesia Católica sale al encuentro de sus víctimas; informe de Legionarios de Cristo reconoce que el padre Maciel abusó de al menos 60 menores de edad

  • 175 menores de edad fueron víctimas de abusos sexuales cometidos por un total de 33 sacerdotes de la Congregación, dice el informe publicado este sábado 21 de diciembre.
  • En su gran mayoría las víctimas fueron niños adolescentes de entre 11 y 16 años.

Luego de que en un hecho histórico, el Papa Francisco—Jorge Mario Bergogoglio— eliminara hace algunos días el secreto pontifico —una especie de código de silencio que protege la información confidencial del gobierno de la iglesia— para las denuncias de abusos sexuales a menores o pederastia, este sábado 21 de diciembre, la Congregación de los Legionarios de Cristo que presidió el mexicano Marcial Maciel Degollado, publicó su Informe 1941-2019 sobre el fenómeno del abuso sexual de menores en dicha orden religiosa, desde su fundación hasta la actualidad.

Elaborado por la “Comisión de casos de abuso de menores del pasado y atención a las personas implicadas”, el informe de 26 páginas revela que 175 menores de edad fueron víctimas de abusos sexuales cometidos por un total de 33 sacerdotes de la Congregación.

“Este número de víctimas incluye los al menos 60 menores de edad de los que abusó el padre Marcial Maciel. En su gran mayoría las víctimas fueron niños adolescentes de entre 11 y 16 años.  Con 45 de estas víctimas de sacerdotes de la Congregación se ha avanzado en un camino institucional de reparación y reconciliación. Persiste la gran necesidad de seguir facilitando este camino a las demás”, indica el informe.

Fueron 33 integrantes de la Congregación los que cometieron los abusos siendo sacerdotes o diáconos. Este número representa el 2,44% de los 1.353 ordenados a lo largo de la historia de la Congregación, añade el documento.

De entre los 33 sacerdotes de la Congregación que cometieron abusos, 6 han fallecido, 8 han dejado el sacerdocio, 1 ha dejado la Congregación y 18 siguen en la Congregación.

De los 18 que siguen en la Congregación, 14 no tienen ministerio sacerdotal público; 4 tienen un ministerio restringido que excluye pastoral con menores como colegios, grupos juveniles, etcétera. Además, cuentan con un plan de seguridad.

Clasificación del abuso

Del total de los 33 sacerdotes que han cometido abusos, sin considerar al padre Maciel, 2 han incurrido en abuso por vía virtual (sexting), 4 han abusado de una víctima una única vez, 9 han abusado repetidamente de una única víctima, 11 han abusado de entre 2 y 5 víctimas, 5 han abusado de entre 6 y 10 víctimas.

Un sacerdote, ya removido del estado clerical, ha abusado de 13 víctimas conocidas

El Padre Marcial Maciel, que abusó de al menos 60 víctimas.

De los 33 sacerdotes que han cometido abusos, 14 (42,42%) a su vez habían sido víctimas de un abuso en la Congregación, indica el informe.

Los lugares donde ocurrieron los abusos

Además de las víctimas del padre Maciel, que fueron abusadas en los seminarios menores de la Congregación, 65 víctimas han sufrido abuso por parte de 15 sacerdotes.

Otros 90 alumnos fueron abusados por 54 seminaristas, de los que 46 no llegaron al sacerdocio.

Los seminarios menores de la Congregación, por donde han pasado unos 10 mil alumnos estables, en décadas pasadas fueron el ámbito más vulnerable para abusos sexuales. Esto se debe en primer lugar a los riesgos comunes en una vida de internado para adolescentes. Además, confluyeron factores como la poca relación que tenían entonces los alumnos con su familia, directores jóvenes sin formación y acompañamiento suficiente, carencias en la formación afectivo-sexual, una pedagogía muy enfocada en la disciplina.

Añaden que la implementación de las políticas de ambientes seguros en 2015 y la reforma pedagógica para los seminarios menores, que tuvo un paso decisivo con la publicación del documento “Habla Señor, que tu siervo escucha” sobre la identidad de los mismos, han afrontado con determinación éstas y otras cuestiones para que los seminarios menores sean espacios seguros y pedagógicos para los menores bajo la responsabilidad de la Congregación.

El último caso conocido de abuso sexual en un seminario menor de la Congregación ocurrió hace 7 años, en 2012.

En los centros educativos de la Congregación, 33 víctimas han sufrido abuso por parte de 7 sacerdotes, de los cuales ninguno sigue teniendo ministerio sacerdotal público12.

En parroquias, sabemos de 3 víctimas que han sufrido abusos por parte de 3 sacerdotes.

En la pastoral juvenil de la Congregación, 1 víctima ha sufrido abuso por parte de un sacerdote.

Situación judicial (civil y eclesial) de los casos

Civilmente, de los 33 sacerdotes, seis fallecieron sin ser juzgados, uno fue condenado, otro – ya removido del estado clerical – está en juicio actualmente.

Los demás, hasta ahora no han sido procesados por diversos motivos, como la situación legal en los diferentes países o los plazos de prescripción.

Canónicamente, de los 33, 5 fallecieron sin ser juzgados, 15 fueron sancionados, 6 están en curso de ser juzgados, 3 están en investigación previa con restricciones cautelares, uno recibió la dispensa de ministerio sin juicio, y tres fueron denunciados cuando ya habían abandonado la Congregación.

Las cadenas de abuso

El estudio del fenómeno, a través de una perspectiva global y un acercamiento a su evolución histórica, nos ha permitido evidenciar que hubo cadenas de abuso donde una víctima de un legionario, con el pasar de los años, se convertía a su vez en abusador repitiendo sobre otros el abuso que él mismo padeció.

En este sentido es emblemático que 111 de los menores abusados en la Congregación fueron víctimas del padre Maciel, de una de sus víctimas o de una víctima de sus víctimas. Esto representa el 63,43% del total de las víctimas de sacerdotes de la Congregación.

Hoy por hoy, ninguno de los once sacerdotes involucrados en esta cadena ejerce públicamente el ministerio sacerdotal en la Congregación. Tres de ellos han fallecido.

El abuso de autoridad y los superiores

De los 33 sacerdotes que cometieron abusos, 14 (42,4%) abusaron mientras ocuparon puestos de autoridad en la Congregación.

Este hecho ha dificultado mucho y en ocasiones bloqueado las posibilidades de denunciar y sancionar este grave mal.

El abuso sexual de menores en la Congregación estuvo mezclado con el abuso de poder y de conciencia por parte de algunos que aprovecharon sus puestos para abusar.

Los archivos demuestran que, ateniéndose al Derecho Canónico (cf. c. 695 CIC), en la mayoría de los casos los superiores trataban el abuso de un menor como un motivo para no ser ordenado sacerdote.

De hecho, a lo largo de casi 8 décadas, de los 74 legionarios que han abusado siendo novicios o seminaristas13, 60 (81,08 %) no llegaron a ordenarse en la Congregación.

De los 14 que sí se ordenaron, dos han fallecido, dos están sancionados con restricciones, cuatro casos están bajo investigación y seis ya no están bajo la jurisdicción de la Congregación.

De los tres que han sido ordenados después de 2005 consta, según los archivos, que los superiores los admitieron sin conocimiento de los hechos.

El Informe 1941-2019 sobre el fenómeno del abuso sexual de menores en la Congregación de los Legionarios de Cristo desde su fundación hasta la actualidad, expone, previo a los datos duros registrados en esta nota, un marco histórico, explicaciones sobre el origen y objetivo del estudio, la metodología de trabajo utilizada y los límites y alcance del mismo.

“El informe se hace público para que tengan conocimiento de él los demás miembros del Regnum Christi, sus instituciones, y cualquier ámbito social donde están presentes miembros de la Congregación, para que tengan a su disposición información veraz y completa sobre los avances sobre este tema que les afecta”.

“La lucha contra los abusos sexuales exige el conocimiento informado por parte de los miembros y colaboradores de la Congregación, de manera que puedan contribuir con creatividad y exigencia a la generación de una cultura de la protección y cuidado del menor y a la lucha sistemática contra los abusos”, explican.

En el Epílogo al informe, concluyen que “hemos tocado con nuestras manos la llaga que los abusos han abierto en las víctimas, en la Iglesia y en nuestra propia Congregación”.

“Hemos experimentado que cualquier paso de acercamiento a una víctima es un paso esencial hacia la justicia en la verdad, y que hacer luz sobre el pasado, por doloroso que sea, es liberador y fundamento indispensable para construir el futuro”.

“Deploramos y condenamos los abusos cometidos en nuestra historia, así como aquellas prácticas institucionales o personales que pudieron favorecer o propiciar cualquier forma de abuso o revictimización. Pedimos perdón a las víctimas, a sus familias, a la Iglesia y la sociedad por el grave daño que miembros de nuestra Congregación han causado”.

“Reconocemos con honestidad y vergüenza la realidad de los delitos de abuso sexual de menores en nuestra historia, con el deseo sincero de una continuada conversión personal e institucional”, asevera una de las Congregaciones religiosas del catolicismo más poderosa que ha tenido esta institución.

El documento íntegro puede consultarse en esta liga: https://ep00.epimg.net/descargables/2019/12/21/94d7487441c0749b05173213782c9048.pdf

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