Propone Premio Nobel de Química a SENER duplicar en 2022 energía nuclear; la OCDE apoya instalar dos reactores más en Laguna Verde

Foto Noreste.net

Mario Molina, científico mexicano y Premio Nobel de Química, sostuvo que la intermitencia de las energías renovables puede solucionarse con un incremento de la energía nuclear. Para ello, dijo, presentó a la Secretaría de Energía (SENER) un plan para duplicar en los próximos dos años la generación de la planta nuclear de Laguna Verde en Veracruz, pues apuntó que no puede haber retroceso y México debe cumplir con los Acuerdos de París y reducir sus emisiones contaminantes para limitar el aumento de la temperatura por debajo de los 2 grados.

“Estamos trabajando con la Secretaría de Energía, y una manera fácil de incrementar es nada más construir una segunda planta nuclear para duplicar a corto plazo lo que tenemos ya en Laguna Verde, pero a más largo plazo la idea es que represente una proporción mayor de la generación de electricidad total y que eso sustituya en última instancia todo lo que tenemos en generación de electricidad a través de combustibles fósiles”, le reveló el científico mexicano a la reportera Fanny Miranda, del diario MILENIO.

“Porque si tenemos el compromiso de ya no aumentar las emisiones de combustibles fósiles a finales de esta década y de dejar de emitir completamente, o sea que las emisiones sean cero a mediados de siglo, para eso sería muy útil tener energía nuclear disponible y para entonces esperemos que las energías podamos tener bastante más solar y eólica con una red de distribución inteligente para trabajar con la intermitencia”, expuso Molina en la conferencia virtual titulada “El papel del sector energético mexicano dentro del Plan de Acción Climática”.

El ingeniero químico resaltó que el costo de generar energías fósiles es mucho más caro por todos los efectos que conlleva, como la emisión de gases de efecto invernadero y los daños a la salud de las personas, por lo que si bien las energías renovables como la eólica y solar son intermitentes, porque no pueden funcionar al cien por ciento todo el día, ya otros países lo resuelven con energía nuclear. De ahí que transformar la economía mexicana a una de bajo carbono es algo que se tendrá que hacer tarde o temprano, pero mientras más pronto lo hagamos será más barato y conllevará a más beneficios para la sociedad y los ecosistemas.

“La gente está preocupada por la energía nuclear, pero no tiene que ver con las guerras nucleares. La energía nuclear es muy segura, muy pocos accidentes, muy poca gente ha fallecido por cuestiones de energía nuclear y esa se complementa estupendamente con las energías limpias y ya se ha demostrado, ya no tenemos que inventar, se ha demostrado en países como Francia y Suecia que funcionan estupendamente pero además hay energía nuclear de tercera y cuarta generación que van a ser más baratas y todavía más seguras”, dijo.

No obstante, reconoció que existe un temor entre la población tras el recuerdo del accidente en la planta nuclear de Chernóbil en abril de 1986 en Ucrania, pero aseguró que eventos como ese no volverán a ocurrir.

“La gente está muy obsesionada por el miedo que le tienen a la radiación, pero Chernóbil efectivamente ya hace muchos años hicieron errores enormes, eso ya desde hace muchos años está muy bien probado que no hay otro Chernóbil. Tuvimos impactos en Japón, en Fukushima (2011), eso fue en las plantas que fueron afectadas por el mal tiempo, ya estaban obsoletas, a punto de cerrarse”, expuso Molina.

Ante la controversia desatada luego del Acuerdo del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) que impedía la entrada en funciones de nuevas plantas solares y eólicas al mercado eléctrico, y por lo que 13 empresas lograron ampararse, el Premio Nobel de Química dijo que es cuestión de que “la industria privada y el gobierno federal entiendan los elementos básicos de las necesidades energéticas del país y que simplemente se pongan de acuerdo. No pueden haber subsidios extremos, tampoco costos exagerados, es cuestión de platicarlo y es bien factible, y al mismo tiempo tenemos que dejar de emitir gases de efecto invernadero como lo emitimos en el Acuerdo del París”, sentenció.

Asimismo, en la conferencia recordó que el “Centro Mario Molina” diseñó el plan “Haciendo Cuentas. Cuantificando los co-beneficios de la acción climática para el desarrollo sostenible en México”, que adoptó la Oficina de la Presidencia de la República en noviembre 2019, en donde ofrece evidencia concreta de los co-beneficios que se pueden obtener al implementar la agenda climática en coordinación con la agenda de desarrollo sostenible en México. Se centra en cinco ejes: generación de electricidad con fuentes limpias, protección de bosques, tratamiento de aguas residuales, impulso a vehículos eléctricos y el desarrollo de la industria con mayor eficiencia energética.

En el caso de la generación de electricidad, el estudio muestra que lograr que en 2030 se alcance el 43 por ciento de participación de fuentes distintas a los combustibles fósiles, como se comprometió ante el Acuerdo de París, no sólo disminuye la emisión de gases de efecto invernadero sino que conlleva a beneficios adicionales en cuanto a la salud pública, la creación de empleos y la seguridad energética del país.

“Cumplir con los compromisos de México en cuanto a energías limpias implica en el año 2030 evitar la emisión de 370 millones de toneladas de CO2, equivalente al 15 por ciento de la reducción total requerida. Así como no incurrir en costos sociales por 2 mil 700 millones de dólares asociados al evitar 1,600 muertes prematuras”, puntualizó el científico mexicano.

Además se prevé incrementar el empleo en el sector eléctrico en un 38 por ciento y mejorar la seguridad energética en 17 por ciento por la reducción en el consumo total de combustibles.

“Todo esto cuesta, pero a largo plazo cuesta mucho menos. Si tenemos una emergencia con el Covid-19 a corto plazo tendremos que posponer –pero estamos hablando por lo mucho de un par de años– los planes que ya están bien establecidos por la economía que ha tenido retos enormes por la cantidad de gente que ha dejado de trabajar. Pero todo eso es temporal”, concluyó.

MÉXICO , CON CAPACIDAD PARA OTRA PLANTA NUCLEAR: OCDE

Hace tres años, en junio de 2017, la prestigiada revista Forbes México publicó una entrevista con el director general de la Agencia de Energía Nuclear, de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), William D. Magwood, quien aseguró que México tiene capacidad para construir una segunda planta nuclear.

“Sí, absolutamente lo creo. He hablado con muchos funcionarios durante años y hay grandes oportunidades de negocio”, reveló el directivo.

Magwood comentó que la segunda planta nuclear es posible porque múltiples especialistas y funcionarios confían en que la economía mexicana siga creciendo y la necesidad de electricidad aumentará.

Hoy, México cuenta con la planta nuclear de dos reactores ubicada en Laguna Verde, Veracruz, donde se produce 3.2% de la electricidad total del país.

La generación de esta energía está reservada exclusivamente para el Estado, cuya responsabilidad recae en la Comisión Federal de Energía (CFE), que ya estudia la licitación para instalar dos reactores más.

Recientemente, este complejo elevó ligeramente su capacidad nuclear de producción desde 1,400 a 1,620 MegaWatts (MW), de acuerdo con datos oficiales.

Al preguntarle por la inversión necesaria para un proyecto de esa magnitud, el funcionario contestó que cada caso es distinto, pues muchas naciones buscan reactores pequeños con costos más bajos.

“Si la decisión se toma hoy, probablemente se necesitará una década para terminarla. Si se trata de un reactor pequeño se construirá más rápido”.

Sobre los obstáculos que enfrenta México, como sucede en otros países, el financiamiento asociado a la energía nuclear es el mayor desafío.

Anteriormente, académicos de la UNAM y del Tecnológico de Monterrey estimaron que la inversión inicial tan sólo para actualizar Laguna Verde oscila entre los 2,000 y 10,000 millones de dólares (mdd).

URGEN MÁS PLANTAS NUCLEARES

El directivo precisó que no solo México, sino el mundo también necesitan más plantas nucleares para combatir el calentamiento global.

“Si nos tomamos en serio el cambio climático, debemos construir más plantas nucleares, no hay otra manera”, afirmó el directivo durante su participación en la ponencia “El átomo como la base para la industria energética del futuro sin carbono”, realizado en el foro Atomexpo 2017.

Magwood comentó que se proyecta la construcción de 500 plantas nucleares en el mundo hacia 2050.

El directivo nuclear de la OCDE mencionó que esa meta no es una fantasía: algunos países siguen construyendo, y otros con un perfil más reservado han hecho algunos progresos en este sector energético.

“Construimos (plantas nucleares) en el pasado y podemos hacerlo de nuevo”, afirmó.

 

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