Egresada UV catalogó plantas medicinales de San Miguel Tzinacapan

La universitaria cursó la línea de investigación “Dinámica sociocultural de los pueblos indígenas de México.

UV

  • Lucero Yanet Gómez presentó un trabajo práctico-científico para titularse como Licenciada en Antropología Social.

Karina de la Paz Reyes Díaz 

Lucero Yanet Gómez Gutiérrez desarrolló la investigación, en modalidad de trabajo práctico-científico, “Xiujpajmej: las buenas hierbas. Catálogo de plantas medicinales del pueblo de San Miguel Tzinacapan, Cuetzalan, Puebla”, con la dirección del académico David López Cardeña, para obtener el grado de Licenciada en Antropología Social por la Universidad Veracruzana (UV).

“Mi interés por conocer el uso que se hace de las plantas medicinales surgió cuando ingresé a la Universidad, mientras veía la película mexicana Las buenas hierbas –de la cual retomé el nombre para complementar el título de mi investigación– llamó mi atención cómo las personas a pesar de contar con instituciones de salud pública hacen uso de plantas que por sus propiedades resultan curativas”, explicó en entrevista para Universo.

Una vez que ingresó a la línea de investigación “Dinámica sociocultural de los pueblos indígenas de México”, a cargo del académico David López, fue que dirigió su investigación a San Miguel Tzinacapa, comunidad de Cuetzalan del Progreso, en la sierra Norte de Puebla, con la finalidad de conocer sus prácticas médicas tradicionales, específicamente el uso de plantas medicinales, debido a que continúan utilizándose.

Su investigación consistió en realizar trabajo de campo, dividido en dos estancias en 2016, y en visitas posteriores. A través de éstas tuvo la oportunidad de trabajar de cerca con la señora María Luisa Ocotlán, partera de esa comunidad y de los pueblos vecinos, y quien cuenta “con un vasto conocimiento sobre medicina tradicional”.

La universitaria también citó que la señora María Luisa trabaja en el Hospital General de Cuetzalan, en el Módulo de Medicina Tradicional.

“Durante este periodo de investigación pude acompañarla y ver de cerca cómo llevaba el control de sus pacientes embarazadas y las distancias que tiene que recorrer para llegar a ellas. Mientras caminábamos entre los cerros, entre el monte y potreros, ella iba recogiendo las plantas que conocía e identificaba como curativas.

”A partir de aquí, comencé con la elaboración de un herbario en seco, el cual elaboré con el apoyo de sus conocimientos acerca del uso y modo de preparación de cada una de las plantas. Esta información la comparé con testimonios de otros miembros de la comunidad. Posteriormente, mi análisis hizo posible la elaboración de este catálogo que muestra algunas de las plantas más utilizadas en la comunidad.”

Los saberes médicos tradicionales no tienen validez ni reconocimiento por parte de la medicina científica, expuso.

Entre las plantas que la señora María Luisa mencionó como las más utilizadas en San Miguel Tzinacapan están: hoja santa u homequelite, que sirve para bajar la fiebre, se prepara con jitomate o tomate de cáscara y se enrolla en los pies, también se puede colocar en el pecho; otro uso que se le da es para curar el empacho, para ello la hoja se combina con aceite y manteca, y se coloca en el estómago; en ocasiones se utiliza para dar baños a mujeres que recién parieron.

El yoloxóchitl, que se utiliza para el mal de corazón y su modo de preparación consiste en hervir tres gajitos de la planta en un cuarto de agua, se prepara y toma como agua de tiempo.

Una más es la bayetilla, que se utiliza para el tratamiento de la bronquitis. Se mezcla la planta con aguardiente, se le prende fuego, se apaga y se soba con ella el pecho mientras sigue caliente. También sirve para desinflamar heridas, machacándola y poniéndola directamente en la lesión –tardará tres días en cicatrizar.

“Este catálogo tiene como objetivo divulgar y preservar los conocimientos que aún prevalecen sobre la medicina tradicional y el uso de plantas que por sus propiedades resultan curativas en el pueblo de San Miguel Tzinacapan”, precisó.

A partir de tal investigación llegó a cuatro conclusiones: el limitado acceso que tiene la población indígena a los centros de salud pública ha sido un factor determinante para la reproducción de prácticas médicas tradicionales, como el uso de plantas medicinales o la partería; que la asistencia de un médico tradicional es de las primeras atenciones que se realizan las personas, mientras el hospital es una alternativa para cuestiones de gravedad.

Además, los saberes médicos tradicionales no tienen validez ni reconocimiento por parte de la medicina científica; el acceso a los servicios de salud básicos es casi inexistente para las localidades cercanas a San Miguel Tzinacapan.

La universitaria, de 25 años y oriunda de Xalapa, precisó que si alguien tiene el interés en consultar el catálogo, puede compartir la versión digital vía correo electrónico (lyanet9409@gmail.com), ya que aún no se encuentra en ningún repositorio institucional.

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