PROSA APRISA

Alguien jinetea 36 mdp de los partidos políticos

Arturo Reyes Isidoro

A ver a ver. Dónde quedó la bolita.

Comenté ayer que se devolvió a los partidos políticos solo una tercera parte de lo que el Gobierno del Estado les había quitado de sus prerrogativas desde agosto pasado, a raíz de la Reforma Electoral, que al echarla abajo la Suprema Corte de Justicia de la Nación el recorte de 50% quedó sin efecto.

Lo publiqué así porque de dos partidos políticos nacionales con presencia en Veracruz me lo confirmaron el viernes pasado y me lo reconfirmaron la tarde del domingo.

Pero resulta que ese mismo viernes el Consejero Presidente del Organismo Público Local Electoral de Veracruz (OPLEV), Alejandro Bonilla, aseguró en declaraciones a Ramsés Yunes, en el noticiario radiofónico En Contacto, que la Secretaría de Finanzas pagó todo lo correspondiente a este año por lo que a los partidos ya no se les debe nada. “Estamos al cien por ciento”, dijo.

Habría que dejar en claro, entonces, que el secretario de Finanzas, José Luis Lima Franco, dijo la verdad cuando declaró que ya se había pagado todo, pero entonces, ¿quién los tiene, en dónde están los 36 millones de pesos que restan, de 54 que se había descontado a los partidos?

Ayer escuché de nuevo la declaración de Bonilla y no queda duda. ¿Es que algún administrador quiso sacar provecho y los puso a sudar y por eso solo entregó una parte? ¿Quién va aclarar el asunto? ¿Les entregarán el resto a los partidos con los intereses que generen en el banco en que los tengan?

¿Alguien aclarará si es cierto o no que de la Secretaría de Finanzas pretenden que les quiten de la parte que les toca a los grandotes para que de ahí les paguen lo que les corresponde a los chiquitos, a los nuevos partidos? El proceso electoral local empieza mañana y ya hay danza de billetes. ¿Querrán para los dulces de las piñatas ahora que empiezan las posadas? ¿Para los confites, cacahuates y canelones, pa’ los muchachos que son muy gorrones?

Cumpleaños reúne a exadversarios de Morena

El cumpleaños de la diputada local Elizabeth Cervantes de la Cruz, del distrito de Álamo, por el que se partieron dos pastelitos, fue el pretexto para que la diputación local de Morena, encabezada por su líder Juan Javier Gómez Cazarín, se reuniera el viernes pasado con el súper delegado Manuel Huerta con quien todo indica que también esa corriente morenista ha hecho las pases.

Había distancia en el Congreso con Manuel. Al inicio de la actual diputación disputaron el control de la Junta de Coordinación Política. Al final se impuso el grupo afín al gobernador Cuitláhuac García Jiménez. Huerta y Gómez Cazarín se mascaban, pero no se tragaban, y sus diferencias continuaron en su lucha por el control de la dirigencia estatal de su partido, aunque el delegado jura y perjura que él no se entromete en la vida interna de su organización política, aunque esta vez su corriente ganó el derecho a decidir con el triunfo de Mario Delgado al frente de la dirigencia nacional.

Ante el riesgo de perder las próximas elecciones y ante la fuerza de Manuel, últimamente ya no saben qué hacer con él, incluso hasta le abrieron los espacios en Radio Televisión de Veracruz y recientemente le acaban de hacer una amplia entrevista, lo que hasta hace pocos meses era impensable. Sin duda, en Morena sienten que con la alianza PAN-PRI-PRD la lumbre les puede llegar a los aparejos y, ahora sí, se están uniendo para tratar de impedir que el fuego crezca.

Lo fortalecen 61 mil mdp

Caray. De la fuerza política que tiene el delegado de programas sociales federales para el desarrollo, Manuel Huerta, habla el hecho de que este año repartió 61 mil millones de pesos, cantidad que aumentará el año entrante, a 2 millones 145 mil personas beneficiarias de los programas del gobierno federal en el Estado. Ni el gobernador ni nadie más.

El funcionario tiene un ejército humano por toda la entidad, bien aceitadito, que se moviliza un día sí y otro también, atendiendo a esa población y entregando con él los apoyos, un equipo que empieza a trabajar a las seis de la mañana en las comunidades, pueblos y ciudades de Veracruz, y a las once de la noche está entregando los resultados del día, sábados, domingos y días festivos.

Ese es el imán que tiene: trabajo sin cesar, contacto con la población más necesitada, la que vota, a lo que se suma su experiencia política y el conocimiento que tiene de la geografía estatal, de la militancia de Morena, de los intereses que los mueven, lo que supo muy bien como dirigente estatal de su partido. No era para menos que haya sido el invitado especial al festejo, que tuvo lugar en el salón de un hotel de Xalapa.

Los hechos dan la razón a la Iglesia

En su mensaje del domingo, la Arquidiócesis de Xalapa dijo que el pueblo lamenta la crisis que estamos viviendo, que se observa mucho desconcierto e incertidumbre, que hay un ambiente de desánimo y descontento social, aunque en los discursos oficiales se diga lo contrario. En pocas palabras, que la jerarquía religiosa tiene otros datos.

Ayer el diario El Economista incluyó a Veracruz entre los 28 estados, de 32 que son, en los que aumentó la pobreza laboral, en los que los ingresos de los trabajadores cayeron 7% en el tercer trimestre del año, lo que no les permite cubrir su canasta básica.

Explicó el medio, especializado en economía y finanzas, que la pobreza laboral indica que las remuneraciones de un trabajador están por debajo de la línea de la pobreza. Afirma que en Veracruz se registró un nivel de pobreza laboral superior a 45% del total de fuerza laboral, esto es, que casi de la mitad de los ocupados tienen remuneraciones inferiores al costo de la canasta básica.

Pero de esto nada se dijo ni en el Informe ni en las comparecencias. Se puso un velo con la cantaleta de que ellos no son ni como Duartes ni como Yunes, los malos, a falta de Jorge Winckler.

Y en Coatzacoalcos nadie del gobierno los escucha

Belén González y Armando Carvallo, integrante del colectivo de familiares de desaparecidos en Coatzacoalcos la primera y presidente de la Canaco local el segundo, personalizaron el clamor de los habitantes de esa sufrida ciudad y abandonada a su suerte por los gobiernos: queremos ser escuchados.

Una nota de la reportera Eirinet Gómez, de la agencia de noticias AVC, da cuenta de la ola de violencia e inseguridad que azota sin cesar a esa ciudad del sur, sin que ni el gobierno federal ni el estado, menos el municipal, hayan hecho algo por contener la mala situación, no obstante que festinan todos los días que con ellos Veracruz ya casi es un remanso de paz y seguridad.

Tiene razón la Arquidiócesis. La realidad contrasta con el discurso oficial. No solo eso, lo desmiente.

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