Los sacerdotes católicos no se han encerrado, han estado al lado de los feligreses en la lucha contra el COVID-19: padre Suazo

  • Van al menos unos 14 presbíteros fallecidos por esta enfermedad en las ocho diócesis de Veracruz.
  • Se han ofrecido servicios religiosos y sociales, “hemos estado cerca de ellos”, indica.
  • La muerte del padre Víctor Manuel Díaz Mendoza, del puerto de Veracruz, ha generado conmoción, indica el vocero de la arquidiócesis de Xalapa.

Miguel Valera

Por su ministerio de servicio a la comunidad, los sacerdotes católicos de las ocho diócesis del estado de Veracruz han estado en la primera línea de batalla, en medio de la pandemia por COVID-19, atendiendo a la feligresía, ofreciendo servicios espirituales y de promoción humana y al menos unos 14 han fallecido en cumplimiento de su deber, así lo aseguró el padre José Manuel Suazo Reyes, portavoz de la arquidiócesis de Xalapa.

“Hemos atendido a muchas personas que llegan para los servicios pastorales y que también incluso viven situaciones similares de dolor, de enfermedad, de necesidad y por eso el sacerdote está exponiendo de alguna manera su vida al atender, cumplir y llevar a cabo esta misión que se tiene en la iglesia”, indicó.

Dijo que “desde que comenzó esta pandemia los sacerdotes de la iglesia han estado cerca de los feligreses, no se han encerrado ni se ha escondido. Han estado cerca ofreciéndoles servicios, acompañándoles en sus diferentes necesidades y dolores, ayudándoles a muchas personas en Cáritas y de los servicios de promoción humana que tenemos”.

“El sacerdote, como todas las personas, también está expuesto y en el caso de las Diócesis de Veracruz, aquí en Xalapa hemos tenido cuatro decesos por ese motivo y en Veracruz, el caso del padre Víctor Manuel  Díaz Mendoza nos ha causado mucha conmoción”, indicó.

BAJAS SACERDOTALES POR COVID-19

En un recuento preliminar, el vocero de la arquidiócesis de Xalapa asegura que han fallecido unos 14 sacerdotes en las ocho diócesis. En Xalapa, la arquidiócesis que preside monseñor Hipólito Reyes Larios, han fallecido cuatro, los padres Álvaro Fernández, Gilberto Suárez Rebolledo, Gabriel Magaña y Jesús López.

En la Diócesis de Veracruz que dirige monseñor Carlos Briseño Arch, solo el padre Víctor Manuel Díaz Mendoza ha fallecido y cuatro se encuentran contagiados pero sin que presenten cuadros de gravedad, así lo confirmó este jueves el propio prelado.

En la Diócesis de Coatzacoalcos que encabeza monseñor Rutilo Muñoz Zamora han fallecido los padres José Alfingel Vázquez y Ezequiel Reyes Alejandro, quien era Misionero de Guadalupe.

En Córdoba, Diócesis gobernada por el obispo Eduardo Carmona Ortega, C.O.R.C., ha fallecido un sacerdote, el padre Antonino Ameca Rodríguez y en Orizaba, presidida por monseñor Eduardo Cervantes Merino, los padres Oscar Méndez Flores y Francisco Aguilera Medrano.

En la diócesis de Tuxpan que administra Juan Navarro Castellanos dos sacerdotes han fallecido por esta enfermedad y en San Andrés Tuxtla, Diócesis cuyo administrador apostólico es Fidencio López Plaza, también dos sacerdotes y dos diáconos. De Papantla, la Diócesis que preside José Trinidad Zapata Ortiz, no se tienen datos.

ATENCIÓN ESPIRITUAL, ESENCIAL

El padre José Manuel Suazo Reyes insiste en que la atención espiritual a los feligreses ha sido una actividad esencial en medio de esta grave crisis sanitaria generada por el SARS-CoV -2, causante de la enfermedad por COVID-19.

Si bien, añade, se ha protegido a los sacerdotes más vulnerables, “quienes hemos podido estar al frente de la batalla hemos estado dando servicio porque la gente, para enfrentar esta situación no solamente lo hace con las normas higiénicas o de salud sino también tiene que atender su espíritu que es todavía más importante, una necesidad básica, fundamental y de ahí que la Iglesia no puede cerrar sus puertas a nadie”.

“Sabemos de muchos casos que la gente necesita nuestras oraciones, que se le escuche, necesita consuelo ante pérdidas que lamentablemente se han dado y entonces eso forma parte de nuestro ministerio”, asevera.

—Aunque se ha mudado todo al ámbito digital, hay gente que requiere confesión y eso no se puede hacer a distancia, ¿verdad?

“No, eso no se puede hacer digital. La confesión sigue siendo un sacramento que se ofrece de manera personal y nosotros lo hemos hecho con las medidas correspondientes, usando mascarillas, careta, tomando la distancia física, pero sí se sigue ofreciendo el sacramento de la reconciliación a las personas”.

SOBREVIVIR DEL CLERO, OTRO RETO

—¿Cómo han sobrevivido los sacerdotes si no hay feligreses en las iglesias que lleven limosnas?

“Ha sido una situación muy crítica y muy difícil. Afortunadamente la comunidad cristiana, en el caso de las parroquias, a través del consejo de pastoral y el consejo parroquial se han organizado para salir al frente de los principales gastos”.

“Efectivamente la comunidad es consciente de que la iglesia vive del apoyo de sus feligreses, de lo que aportan en las ofrendas y ahora, al no haber tanta asistencia de feligreses, los servicios continúan y los feligreses se han organizado de tal manera que se han hecho solidarios precisamente para hacer frente y no dejar caer la iglesia y sostenerla, con su ayuda, para que la iglesia pueda continuar con su servicio”, concluye el padre José Manuel Suazo Reyes.

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