El presidente, ¿víctima del Covid?

Agustín Basilio de la Vega

Por la noche del domingo 24 de enero de este 2021, el mundo entero se enteró de que el presidente de México contrajo Covid-19. Lo anterior desató un sinnúmero de buenos y malos deseos así como bromas entre los mexicanos. Quien siembra tormentas cosecha tempestades.

Parece que el presidente es víctima de su propia actitud, pues nunca tomó en serio la pandemia.  Recordemos cómo se burló del cubrebocas porque lo usó Calderón cuando la crisis del H1N1; dijo además que no pasaba nada, que había que abrazarse y salir a comer a las fondas y restaurantes; muchas veces a lo largo del 2020 afirmó que ya había pasado lo peor, que con el “detente” y el no ser corrupto se protegía. Siguiendo esa lógica levantó la jornada de la sana distancia el 30 de mayo del año pasado de manera prematura, e inició giras presidenciales en aviones comerciales, sin ponerse el cubrebocas.

Uno de los principales errores fue despreciar las aeronaves destinadas a la presidencia de la república. Tanto los aviones como los helicópteros no son un lujo sino un instrumento de trabajo que brinda seguridad y hace más eficaz la labor del gobierno. Viajar en vuelos comerciales hace torpe al Estado y requiere de muchas labores de logística y de inteligencia policial.

Las giras presidenciales no son esenciales en estos momentos de pandemia sino una insensatez. Si alguien puede trabajar a distancia en tiempos de crisis es el presidente, pues cuenta con medios abundantes para supervisar las obras y los programas. Hoy en día se pueden hacer visitas virtuales y teleconferencias sin moverse de la casa, y máxime si se cuenta con los recursos que tiene el gobierno federal y las instalaciones del palacio nacional. Desde junio, el presidente más bien parece que anda en campaña rumbo a las elecciones de este año.

Las conferencias mañaneras son propaganda para MORENA efectuadas desde el palacio nacional y no sólo no son esenciales sino que es una clara intromisión para inclinar la balanza a favor de los candidatos del gobierno. Si el presidente de verdad estuviera interesado en informar sobre el estado de su administración no necesitaría ese circo. Se podrían hacer teleconferencias de prensa y ahorrar recursos que hacen falta en el sector salud y además no se expondría a los contagios.

¿Qué van a decir los mexicanos que defendían los dichos y hechos de AMLO frente al Covid-19 y acusaban a las personas de ser irresponsables y contagiarse? El gobierno se ha equivocado en dar un mal mensaje de la crisis y el presidente ha dado mal ejemplo al realizar actividades no esenciales, no usar mascarilla y no guardar la sana distancia.

Muchas personas tienen que salir a trabajar por necesidad y lamentablemente han perdido seres queridos. Al escribir estas líneas han muerto más de 150.000 mexicanos que han enlutado y sumergido en la tristeza a familias enteras y aún no se sabe todavía con certeza si el gobierno ha adquirido vacunas (se reservaron por 5 años los acuerdos y contratos sobre la vacuna) y tampoco se ha autorizado por la COFEPRIS que los gobiernos estatales y la iniciativa privada las adquieran para suminístralas.

De ser cierto que está enfermo el presidente, espero un cambio de su actitud frente a la pandemia como ocurrió con Boris Johnson, primer ministro de Inglaterra, quien se burlaba de la pandemia y ahora está fuertemente comprometido con superar dicha crisis humanitaria en su país.

Twitter @basiliodelavega

25 de enero de 2021

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