SENTIDO COMÚN

Gabriel García-Márquez

TODO SUBE, NADA BAJA

Estamos a menos de una semana de que termine el mes de enero y sin decir agua va los precios de varios productos de primera necesidad se han incrementado de manera considerable.

Mientras los sueldos se han estancado y en algunos casos hasta han disminuido, a excepción del salario mínimo, han subido los precios de la gasolina, del gas LP, del diésel, de la leche, los refrescos, el agua; el precio de la luz, de los medicamentos, el pan, el pollo, el huevo, la carne de res, el pescado y hasta las verduras.

El pan Bimbo ha subido más del 5 por ciento, la leche casi el 6 por ciento, el pollo casi el 6 por ciento y el huevo casi el 20 por ciento.

El precio del gas doméstico se ha elevado 3 veces durante este mes y llenar un cilindro cuesta 700 pesos.

Y del precio del consumo de energía eléctrica, mejor ni hablamos, porque los precios y los montos del recibo suben y bajan a antojo de la Comisión Federal de Electricidad haga calor o haga frío.

El único producto que se ha mantenido en precio es la tortilla, pero seguramente esto será por muy poco tiempo, porque en cualquier momento podría dispararse su precio, a menos que lo mantengan artificialmente hasta que pasen las elecciones. Todo porque la tortilla y la masa son el alimento nacional.

UN LUJO IR AL SUPER

Ahora hay que tomar valor para decidirse a ir al supermercado, porque aun cuando se haga la compra de los víveres con lista en mano, a la hora de llegar a la caja algunos clientes se ven en la penosa necesidad de dejar algunos productos para no pagar una cuenta tan alta. Y las familias que acostumbran comprar los comestibles en la tiendita de la esquina o en el mercadito, se gastan hasta 200 pesos en la compra de verduras, queso y una pechuga de pollo para la comida del día.

Por lo visto la tendencia de los precios de los productos de primera necesidad es al alza, aun cuando el gobierno federal se empeñe en hacernos creer que los precios se han mantenido y que la inflación se encuentra contenida.

Lo cierto es que la caída económica que tuvo México al cierre del 2020 fue de alrededor del 9 por ciento y se perdieron más de 600 mil empleos formales; sin embargo, el presidente de la República ha dicho que se comienzan a ver algunas lucecitas que muestran la recuperación económica del país. Pero lo malo es que estas lucecitas, solamente las han visto sus asesores, porque la población sigue sin ver aún la luz al final del túnel.

Así que, en tanto se comienza a componer la situación económica del país, las familias mexicanas se tendrán que seguir apretando el cinturón, para poder sobrevivir a esta crisis que no tiene para cuando terminar.

Mientras tanto, según datos del INEGI, ya somos 126 millones de habitantes, 14 millones más que en al año 2010 y todos tenemos que comer.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.