#CaféDeMañana Pago de servicios ambientales en CMAS de Xalapa

Por José Luis Enríquez Ambell

Decir que CMAS se independiza del Cabildo es totalmente incorrecto; no depende de él. Es un organismo paramunicipal, que rinde cuentas al órgano de gobierno que es su máxima instancia.

Conforme la Ley 21 de Aguas del Estado de Veracruz, el órgano de gobierno aprobará las cuotas y tarifas para el cobro de los servicios de suministro de agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición de aguas residuales a su cargo. Una de las atribuciones del director del Organismo Operador es “Ordenar la publicación de las cuotas y tarifas determinadas por el órgano de gobierno en la tabla de avisos del Ayuntamiento del municipio de que se trate -en este caso Xalapa-, así como en la Gaceta Oficial.”

Para esto, la mencionada Ley y ordenamiento legal establece que las “tarifas medias de equilibrio deberán ser suficientes para cubrir los costos derivados de la operación, el mantenimiento y administración de los sistemas; la rehabilitación y mejoramiento de la infraestructura existente; la amortización de las inversiones realizadas; los gastos financieros de los pasivos; y las inversiones necesarias para la expansión de la infraestructura, …”.

El pago por servicios ambientales no encuadra en los conceptos que integran una tarifa, ya que dichos servicios ambientales son beneficios de interés social que se generan en las cuencas hidrológicas, tales como la regulación climática, conservación de los ciclos hidrológicos, control de erosión, control de inundaciones, recarga de acuíferos, mantenimiento de escurrimientos, formación de suelo, captura de carbono, purificación de cuerpos de agua, así como conservación y protección de la biodiversidad; ninguno de ellos considerado en la metodología establecida en la ley para determinación de tarifas.

Sin embargo, el pago por servicios ambientales es indispensable para poder asegurar, entre otras cosas, la cantidad y calidad de los caudales de agua que se aprovechan para el abasto de las poblaciones; este concepto es aplicado desde hace más de dos décadas por sistemas operadores sostenibles, en los cuales se ha permeado a la sociedad, la importancia de la gestión de los recursos hídricos, con base en un trabajo continuo de conocimiento y convencimiento ante la resistencia social de pagar por este concepto. En nuestro país generalmente la sociedad se resiste al pago de los servicios básicos de agua y saneamiento, por eso la labor de convencimiento debe  basarse en la importancia de contar con el vital recurso.

Por tanto, el pago de servicios ambientales debe ser una aportación voluntaria, previamente consensuada con los usuarios, a través de sus representantes, los cuales forman parte del órgano de gobierno; son ellos los enlaces entre la autoridad municipal del agua y los usuarios, y quienes ejercen la labor de comunicación entre ambas partes. Pretender cobrar dichos servicios, sin consenso de la sociedad, representa una intención destinada al fracaso. Será importante mostrar a la sociedad los proyectos en los que se pretende invertir la recaudación que se genere por este concepto, y los representantes de los usuarios deberán dar seguimiento y pedir rendición de cuentas al operador para que se transparenten dichos fondos.

Este es un pago que deberá implementarse en todas las ciudades, como una de las medidas de mitigación ante la reducción de caudales en las fuentes de abastecimiento; la clave es implementarlo de la manera más adecuada.

La emoción y pasión por el servicio público no es la característica en la 4T, y en Xalapa, el ayuntamiento, y la CMAS mucho menos, pues está más que claro que son rupestres, y tienen poca o nula sensibilidad para comunicar con la sociedad.

¡ES CUANTO!

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