Prosa aprisa

Prosa aprisa

Torre Centro; también el Gobernador ignoró al INAH

Arturo Reyes Isidoro

Las cosas en su lugar. A cada quien lo suyo.

El “Comunicado. Faro Puerto Veracruz”, de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México (SCGM) (de AMLO) y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), no deja lugar a dudas: no solo el presidente municipal Fernando Yunes Márquez sino también el gobernador Cuitláhuac García Jiménez ignoró la solicitud del organismo oficial para revocar la autorización y detener la edificación de la llamada Torre Centro.

Luego de que el presidente Andrés Manuel López Obrador se quejó el lunes del “edificio altísimo, casi en la parte histórica”, señaló que no se debió haber autorizado y expresó que “ojalá y se remedie y se rebane legalmente”, preguntando “¿cómo dan permiso para eso?, ¿y el patrimonio histórico?”, ese mismo día la SCGM y el INAH salieron al paso para deslindarse de cualquier responsabilidad.

Para empezar, aclararon que “en ningún momento” se ingresó “a la ventanilla única del Centro INAH Veracruz solicitud alguna para la construcción del inmueble”, razón por la cual el Instituto “jamás ha dado autorización para la construcción de dicho inmueble, por el contrario, ha expresado su preocupación por las afectaciones que puede implicar y que, sin duda, representan para el paisaje urbano histórico del cuatro veces heroico Puerto de Veracruz”.

Aunque argumentan que la construcción está afuera del perímetro de la Zona de Monumentos Históricos y que no colinda directamente con algún monumento histórico en particular, comparten el punto de vista del presidente López Obrador “en el sentido de buscar las vías para detener y corregir esa construcción inadecuada y aparatosa”.

“Desde el Instituto, en diversas ocasiones se ha manifestado y ahora se reitera el rechazo por la afectación del paisaje urbano del histórico Puerto de Veracruz, dado que la altura y volumetría de ese edificio implican una afectación grave al contexto histórico-arquitectónico inmediato y, en particular, al Faro de Venustiano Carranza, edificación de gran valor patrimonial, que sirve como hito referencial para identificar el paisaje y la singularidad del puerto”.

Y entonces precisan: “En febrero de 2020, se realizó la solicitud formal al Presidente Municipal de Veracruz y, en abril del mismo año, al Gobernador del estado de Veracruz, para revocar la autorización y detener la edificación, hasta contar con un análisis del impacto de esas alturas y volúmenes constructivos en el entorno, sin obtener respuesta”.

Dijeron sumarse “a las voces de indignación que se han manifestado en contra de esta obra inmobiliaria… y exhortan a realizar una revisión profunda de los lineamientos y la normatividad nacionales e internacionales, a fin de garantizar la protección y regulación del paisaje patrimonial del Puerto de Veracruz”, anunciando que continuarán exhortando a las autoridades competentes de los ámbitos estatal y municipal para que detengan la obra y que insistirán “en que los inversionistas deben replantear su proyecto, para que se incorpore de manera armónica al contexto histórico-arquitectónico inmediato”.

AMLO narró que se dio cuenta del adefesio el Día de la Marina cuando a bordo de la embarcación en que se habían adentrado al mar volteó y vio la mole de concreto. Es fácil imaginar que entonces expresó su molestia ante el secretario de Marina y el gobernador, preguntó de quién era y quién había autorizado la construcción, y el gobernador se quedó callado o, lo más fácil, le tiró la bolita al alcalde, pero no mencionó que había sido enterado a tiempo del atentado al centro histórico del puerto y menos que no hizo nada.

En cambio, el lunes, también en otra conferencia de prensa en Xalapa, declaró: “Solicité que se verificara, que todo estuviera en orden y que se les exhortara a ya no excederse tanto porque rompe con esa zona de Veracruz, donde hay edificios históricos de una altura baja”. ¿A ya no excederse tanto? ¿No’más un poquito?

¡Chispas! Cual reos de película norteamericana, en una de esas vamos a terminar viendo a Fernando y a Cuitláhuac barbudos, con hollín en la cara, con grilletes en los tobillos y con cadenas, mazo en mano ambos, picando concreto, tumbando, rebanando la ya celebrada (en los cafés del puerto) torrecita. Apenas si quieren tema los amigos de la heroica para pasar la tarde en el café y AMLO se los acaba de dar. Como dicen allá, les gusta el son montuno y les dan maracas.

A propósito del tema, ayer se me aclaró que el edificio no es de la familia Yunes ni que esta tiene que ver con la empresa que la construye.

Y los envía a la guerra sin fusil

Qué bonito es ver llover y no mojarse.

De vuelta de la veda electoral, el gobernador Cuitláuac García Jiménez se estrenó el lunes con una declaración con el sello propio de la casa: llamó a los presidentes municipales electos a que “impidan que los grupos delictivos se les acerquen” y que no den “la Policía (municipal, obviamente), la Tesorería y (la Dirección de) Obras Públicas a los jefes de plaza; no permitan que se infiltren”.

Se advierte una naturalidad en lo que dijo, sobre lo que dijo, preocupante. En primera porque da por sentado que la delincuencia organizada está asentada en el Estado, con jefes de plaza (de hecho son los nuevos caciques) y en segunda porque, en forma implícita, dio a entender que le disputa al Gobierno del Estado el territorio político al grado de reclamar cargos en los ayuntamientos, y no cualquier cargo sino los más importantes por los recursos que manejan.

La recomendación no está mal, pero con qué ojos te veo, dirán los futuros ediles. No es ninguna novedad el estado de indefensión de los gobiernos municipales ante la fuerza y el poderío de la delincuencia. Si ni el propio gobierno federal, ni el estatal, pueden contra ella, menos van a poder estos infelices que van a llegar y se van a encontrar con policías municipales impreparadas, mal armadas, con sueldos de miseria, que para colmo tienen encima a la policía estatal que cuando quiere los desarma y hasta desaparece los cuerpos policiacos municipales.

Pero, además, no es que ni los actuales munícipes ni los que vendrán tengan la opción de impedir que los malosos se les acerquen; estos lo hacen por la fuerza, si es necesario a rafagazos, los levantan o secuestran (hoy son sinónimo) y también si es necesario a golpes o pistola en la sien les sacan los nombramientos que les adjudican los mejores cargos, y quién se opone.

Hubiera sido mejor escuchar del gobernador decir cómo los van a proteger así como a sus familias para que no estén a expensas de los chicos malos. No es lo mismo ser titular del poder Ejecutivo y viajar con un convoy de por lo menos ocho camionetas blindadas y por lo menos 40 guarros armados hasta los dientes que autoridad municipal que viaja en vehículo con el blindaje de una delgada lámina que cuando uno se recarga en él hasta se sume.

También los exhortó a recurrir “a las instancias pertinentes en caso de sentirse amenazados y denunciar”. Por favor. 

Confirma Manuel visita de AMLO

El delegado federal Manuel Huerta confirmó para el próximo viernes la visita del presidente López Obrador al Estado. Estará en la comunidad Paso Largo, municipio de Martínez de la Torre, en esa cabecera municipal y en el poblado Troncones municipio de Misantla. 

Evaluará el avance de los programas sociales y de los proyectos estratégicos de la zona. 

 

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