Opinión

CABEZA DE VACA Y CIENTÍFICOS Y TÉCNICOS, PARALELISMO CRIMINAL.

JOSE LIMA COBOS*

Así como el gobernador panista de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, se cobijó en el Congreso local, hecho y conformado a su modo, para no acatar el desafuero aprobado por la soberanía popular –la cámara de los diputados federales del Congreso de la Unión, en un juicio de procedencia que es inatacable– de igual forma, un grupo privilegiado de científicos y técnicos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología se arropa en los grandes intereses de corrupción e impunidad, que durante más de treinta años han prevalecido en el país, y quiere que sea el escándalo y no la legalidad la que prevalezca, pues el hecho de que se hayan negado las órdenes de aprehensión por un juez, de ninguna habla que existe “borrón y cuenta”.

El dicho que circula y que es eficaz, es que “el que nada debe, nada teme”, luego entonces, el gobernador panista –engendro de corrupción y criminalidad excesiva a partir de los dos sexenios panistas de Fox y Calderón– García Cabeza de Vaca teme a la justicia, pues está consciente, ante los antecedentes que se tiene de él y que son ominosos, que está en un tris o a un paso de ser un “reo de la justicia” que la nación reclama, para proscribir lo que es cotidiano, como es el saqueo o el atraco, lo mismo puede decirse de los científicos y técnicos que imploran que no se les criminalice y que se trata de una persecución política cuando se ha difundido que existen volando más de doscientos millones de pesos que no podrán justificar.

Es muy socorrido o al menos se simulan, que son servidores públicos que viven en la medianía que le reditúan las funciones que desempeñan, sin embargo, nada se difunde de los gastos que generan en sus viajes en el extranjero, mediante turismo de primer nivel y, no muy lejos, se manejó, por ejemplo, que la ministra en retiro, Margarita Luna Ramos, casi el mayor tiempo de los quince años que estuvo en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se la pasó fuera del país a costa de las arcas de la nación y que al ex ministro Eduardo Medina Mora se le ubicó con transferencias bancarias al extranjero por varios millones de dólares, producto de los cargos de Procurador –Atenco espera justicia– y demás actividades en el gobierno.

No es de dudarse, pues existen sobradas sospechas, que muchos de los fondos que recibía el Consejo de Ciencia y Tecnología se destinaban para viajes y gastos superfluos, por ello , ahora que se ha puesto al descubierto ese desvío de millones de pesos, se ponga el grito en el cielo, cuando la Fiscalía General de la República está investigando y, si bien pudiera considerarse que no existe delincuencia organizada o el uso de recursos de procedencia ilícita, eso no quiere decir que no exista responsabilidad y que los bienes de la nación tienen que manejarse con transparencia.

Qué bueno que se ahonde en esta investigación y que no exista tregua, pues es muy socorrido que en las universidades públicas, que reciben fondos de la nación, son desviados de manera criminal con propósitos distintos de sus fines, al inventar o crear institutos para derrochar los recursos, donde se ubican a familiares, amantes y demás cómplices, descuidando el objetivo esencial que es la enseñanza en toda forma, ya se vio con la “estafa maestra” que mantiene en prisión a Rosario Robles –porque son muchos los involucrados– pero, al no querer aprovechar los criterios de oportunidad que hoy se brinda, aunada a la presunción de inocencia, debido proceso y legalidad de las detenciones , tendrá que llevar el juicio en prisión por el peligro que representa.

Y, en el caso de los científicos y técnicos que hoy se molestan porque se les denuncia, nada hacen para contribuir a esclarecer ese escándalo y la única forma que se tiene para esclarecer todo es que concurran voluntariamente a que informen qué fue lo que pasó con los recursos que se le destinaron en el gobierno de Peña Nieto, y para que no se les finque responsabilidad total, que los devuelvan y apoyen la investigación, de manera que estos hechos bochornosos no se vuelvan a repetir.

Ante este paralelismo que se da entre el desaforado gobernador de Tamaulipas –que se niega a esclarecer de lo que se le acusa– y los científicos y técnicos que se escandalizan y se coaligan con sus cómplices, es porque están ciertos que , en este gobierno, se acabó el contubernio y la impunidad, así que, es preferible saber la verdad a vivir en el silencio de la complicidad.

limacobos@hotmail.com

Twitter;@limacobos1

 

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