UV y mujeres de El Conejo, 15 años de colaboración

Hoy en día en el proyecto participan activamente 60 mujeres
  • Trabajan en beneficio de la conservación del bosque de oyamel del Cofre de Perote y de la comunidad 
  • Como cada año, tienen a la venta coronas y árboles navideños; recibirán pedidos hasta el 5 de diciembre y las entregas serán en el Tianguis Agroecológico de Xalapa

Paola Cortés Pérez 

Desde hace 15 años, la Universidad Veracruzana (UV), a través del Instituto de Biotecnología y Ecología Aplicada (Inbioteca), apoya y trabaja en colaboración con 60 mujeres de la localidad El Conejo, municipio de Perote, en un proyecto de conservación del bosque de oyamel y que ha impactado positivamente en la vida de la comunidad.

En entrevista para Universo, María del Rosario Pineda López, investigadora adscrita al Inbioteca, dijo que desde 2006 la Universidad ha apoyado al Comité de Mujeres Unidas para la Conservación de sus Bosques del ejido El Conejo, en la elaboración y venta de coronas y arbolitos navideños, así como cestería, todo ello elaborado a partir de residuos forestales obtenidos del bosque de oyamel.

Destacó que el proyecto no sólo ha impactado en la comunidad, sino de manera especial en las mujeres que participan en él pues antes tenían dificultad para expresarse libremente y a partir de esta experiencia han adquirido mayor confianza en ellas mismas.

“Ahora se saben capaces de generar y cumplir metas a través de la organización y trabajo en equipo, con voluntad y honestidad, en pro del bien común.”

Antes de la pandemia ocasionada por el virus SARS-CoV-2 ellas vendían sus productos en Xalapa y en la Vicerrectoría de Veracruz; sin embargo, con el confinamiento se vieron imposibilitadas de salir.

El año pasado el ingeniero Fabio Ramírez –colaborador del proyecto– propuso vender en línea; a pesar de que desconocían esta modalidad se organizaron y lograron comercializar sus productos, aunque no en la misma cantidad que en años anteriores.

“Quedaron contentas con las ganancias obtenidas, incluso se mostraron emocionadas porque no habían podido salir debido a la pandemia.”

Ahora, por segundo año consecutivo realizan una venta en línea de coronas y arbolitos navideños, con una mecánica diferente: los interesados pueden realizar su pedido antes del 5 de diciembre, con previo depósito del 50 por ciento del monto total de la compra.

Las entregas serán todos los domingos hasta el 19 de diciembre en el Tianguis Agroecológico de Xalapa, de 10:00 a 14:00 horas. Mayor información en los números celulares 228 177 5323 y 228 375 7253 con Rosario Pineda y Fabio Ramírez, respectivamente.

Desde hace 15 años, la investigadora Rosario Pineda ha trabajado en colaboración con mujeres de El Conejo

Primeros pasos
Rosario Pineda narró que los primeros pasos del proyecto se dieron en 2006 y surgió por el interés de conservar el bosque de oyamel, que es propio del ejido y de la altitud del Cofre de Perote.

“El investigador Lázaro Sánchez y una servidora estudiábamos la dinámica, estructura del bosque, cuánto almacenaje de carbono había; entonces fue cuando nos dimos cuenta de su importancia para la comunidad.”

Al tiempo que desarrollaba el estudio, Rosario Pineda se dio a la tarea de investigar si las mujeres de la comunidad participaban activamente en la conservación del bosque; sin embargo, se percató que esta tarea y el manejo de los bosques estaban dirigidos y enfocados hacia los hombres.

Con este resultado empezó a distribuir folletos informativos casa por casa, para involucrar a las mujeres en la participación y desarrollo de una actividad vinculada con la conservación del bosque.

“Recuerdo que en ese momento tenía una corona navideña y pensé que podría servir de modelo para elaborar una con el recurso forestal que tienen a la mano. Regresé a El conejo, tuvimos una reunión a la que asistieron muchas mujeres, pero sólo 30 de ellas interesaron en el proyecto.”

Así empezaron a trabajar y ahora el grupo es de 60 integrantes que conforman el Comité de Mujeres Unidas para la Conservación de sus Bosques del ejido El Conejo, quienes cada fin de año están felices y entusiasmadas con la venta de este producto.

“Para el caso de Veracruz, este comité es la primera organización conformada por mujeres que participa en temas de conservación del bosque.”

Un primer paso fue acercarse a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para averiguar qué permisos debían obtener o de qué manera podrían hacer uso del recurso forestal, toda vez que el Cofre de Perote está dentro de la categoría de manejo de Parque Nacional, una de las más restrictivas al no permitirse la recolección y utilización de ningún recurso.

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) les aconsejó participar en el Programa de Conservación para el Desarrollo Sostenible (Procodes), el cual promueve a nivel nacional que los habitantes de las áreas naturales protegidas aprovechen los recursos naturales de forma sustentable.

Este año la venta de las coronas y arbolitos navideños será por pedido y cerrará el 5 de diciembre

Las mujeres de El Conejo obtuvieron apoyo del Procodes al trabajar en un programa de prevención de incendios en el bosque de oyamel de su ejido. La tarea que realizan es la de podar las ramas bajas de los árboles para disminuir las probabilidades de incendios forestales de copa.

“Las podas de prevención de incendio las realizan en junio, a finales de noviembre y principios de diciembre, y con los residuos elaboran las coronas navideñas.”

Cada año concursaban en el programa federal; sin embargo, desde hace dos años fue detenido, pero han logrado que la Conanp les autorice continuar con las podas en zonas especificadas por la dependencia federal y así ellas puedan continuar con la elaboración de sus productos.

“Esperamos que el Procodes no desaparezca, ellas recibían jornales por realizar la poda de 12 a 20 hectáreas, con lo que tienen una ganancia extra al vender productos elaborados con los residuos forestales.”

Cabe destacar que esta agrupación de mujeres fue reconocida con el Premio Estatal al Mérito Forestal 2014 que entrega la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) de Veracruz.

La cestería
Rosario Pineda contó que en 2010 obtuvieron recursos para capacitar a las mujeres en el uso de ocochal (conocido como pasto del bosque o huinumo, es el follaje de los pinos que cae al suelo) para la elaboración de cestería.

Mencionó que les propuso esta actividad artesanal como una alternativa de venta para el transcurso del año, ya que las coronas y los arbolitos navideños sólo pueden comercializarlos en una época determinada.

“Aunque participaron las 60 mujeres que conforman el comité, no a todas les interesó porque se trata de un proceso meticuloso que implica la recolección, selección y lavado del ocochal. Ahora sólo cinco mujeres se dedican a esta artesanía.”

Este proyecto ha impulsado otras iniciativas, como la construcción de invernaderos en el que participan las mujeres de la comunidad

Árboles navideños
La investigadora del Inbioteca recuerda que mientras estaba en una tienda departamental observó una estructura piramidal, cuando llegó a su casa armó una parecida y pensó que las mujeres podrían elaborar un pequeño árbol navideño.

En los siguientes días viajó a El Conejo, reunió a las mujeres del comité y les propuso un nuevo proyecto: la elaboración de arbolitos de Navidad, a partir de los residuos de la poda a los árboles de oyamel.

“Les pregunté si podían armar una base triangular a la que le darían la estructura de los árboles que existen en el bosque y que ellas conocen bien. Así fue como le dieron la forma de un árbol navideño, con una altura entre los 70 y 80 centímetros. Ahora tienen dos productos: las coronas y los arbolitos.”

Alimentación y salud
Rosario Pineda comentó que en los 15 años de trabajar de la mano con estas 60 mujeres ha identificado problemáticas importantes en el ejido, principalmente de alimentación y salud.

En 2015 participaron para obtener recursos económicos del Fondo Ambiental Veracruzano para construir un invernadero que beneficiara a toda la comunidad, al producir sus propios alimentos y así enriquecer su dieta.

Obtuvieron los recursos y el Comité de Mujeres Unidas solicitó a la asamblea del ejido un espacio para establecer el invernadero que a la fecha sigue funcionando.

“Se trata de un vivero escuela donde ellas aprendieron a cultivar, a producir sus propios abonos y pesticidas orgánicos para el control de las plagas y el agua la obtienen de la lluvia.”

Pineda López detalló que en la actualidad cuentan con 14 invernaderos pequeños, distribuidos en todo el ejido, en los que participan de tres a cinco mujeres en cada uno.

El siguiente paso, adelantó, es buscar una oportunidad para desarrollar un proyecto que tenga como objetivo mejorar la salud de las mujeres, para ello ha establecido un primer contacto con el Centro de EcoAlfabetización y Diálogo de Saberes (EcoDiálogo) de esta casa de estudios, a fin de impulsar el proyecto de Salud Comunitaria.

“El proyecto que inició con un interés de conservación de un bosque, se ha ido transformando sin perder su esencia, se ha ido modificando y ampliando sus horizontes”, concluyó Rosario Pineda.

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