SENTIDO COMÚN

Gabriel García-Márquez

LA MADRE ES EL TIMÓN

Nunca como ahora es tan valiosa la presencia de una madre en la familia. Sea madre casada o madre soltera, ella es el pilar y el cimiento que sostiene la estructura familiar.

Sin duda alguna es el timón de este barco que requiere ser orientado por alguien con sentido de común, que entiende perfectamente hacia dónde van los vientos, con un sexto sentido que todo lo detecta y que alerta a sus hijos sobre los riesgos que acechan en las calles, en las escuelas, en los centros de diversión y hasta en su propia casa.

No hay mejor consejo que el de una madre, que trata de dar su opinión con el único interés de ver bien a sus hijos, de que nadie los sorprenda, para que ellos tomen la decisión más acertada sea en la carrera que van a cursar, en su desempeño en el trabajo o en los negocios. El clásico “te lo dije” de una madre es el remate de una decisión mal tomada por no escuchar su consejo.

Cuando alguno de sus hijos se está yendo por el camino equivocado, las madres siempre tienen la suspicacia para descubrir que algo no anda bien o que alguna falsa amistad no les conviene.

Sin ser médico o enfermera las madres tienen un ojo clínico excepcional, pues con solo ver el semblante de sus hijos detectan si les aqueja alguna enfermedad o si les duele algo. Los remedios caseros no se hacen esperar, aun cuando se queden ahí en la mesa o en el buró, hasta que un médico titulado se los prescribe.

Las madres también saben cuándo un hijo o hija no la está pasando bien, siempre buscan la manera de tomar de cualquier escondite secreto ese guardadito que sin condición alguna aportan para sacarlos del apuro y destrabar sus problemas económicos. Un hijo siempre será una responsabilidad para su madre, que cuantas veces sea necesario estará presta a tenderles la mano para brindarles apoyo.

El corazón de una madre siempre estará latiendo por sus hijos y las puertas de su hogar estarán abiertas permanentemente, para recibirlos de regreso cada vez que necesiten un techo o un sitio donde refugiarse mientras pasa la tormenta.

Por eso nadie más que una madre sabe lo que significa perder un hijo, sentir ese dolor que causa cualquier tipo de muerte. Lo mismo sucede cuando un hijo desaparece y se desconoce su paradero. No hay lágrimas que calmen ese dolor ni esperanza que muera hasta no encontrarlo.

LA FILOSOFÍA DE MAMÁ

La madre es el corazón de la familia, es la alegría y es el dolor, es la disciplina y es la compasión, es la maestra y es la experiencia, es el valor y es la razón. Por eso nuestra vida está nutrida de una filosofía tan simple, pero a la vez tan profunda reunida en frases que se han venido heredando y pasando de boca en boca, en el transcurrir de los tiempos y en todos los idiomas. La frase que yo más recuerdo de mi madre es, cuando ella pensaba que le estaba mintiendo: “cuando tú vas yo ya vengo”. Casi siempre tenía la razón.

Las frases de una madre siempre están llenas de humor, de sarcasmo, de ironía, pero también de disciplina y de enseñanza, por eso dicen que madre solo hay una.

Aquí va una lista de 10 frases que a muchos nos harán recordar a nuestra madre y tal vez nos identifiquemos con alguna otra que nos haga reír con solo imaginarla en su voz:

  1. ¿Y si lo encuentro qué te hago?
  2. ¿Tú crees que nací ayer?
  3. Esta casa no es hotel.
  4. ¿Crees que me chupo el dedo?
  5. Te voy a lavar la boca con jabón.
  6. No se dice qué, se dice mande.
  7. Me vas a sacar canas verdes.
  8. Un día me vas a matar de un coraje.
  9. ¿Crees que soy tu sirvienta?
  10. Ya tendrás a tus hijos.

Cuánta razón y cuánta educación guardan sus regaños. ¿Cuál es la frase que te recuerda los regaños de mamá?

¡Feliz día de las madres! Estén donde estén.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.