AMLO pide ayuda a jesuitas para investigar posible encubrimiento de autoridades al asesino de los sacerdotes 

Después de que Rectores y directores del Sistema Universitario Jesuita advirtieron que en México hay un Estado fallido y que impera la “ley de la selva”, el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió esta mañana a los miembros de esa orden religiosa ayudar para saber toda la verdad del asesinato de dos sacerdotes.

En la conferencia de prensa de este jueves en Palacio Nacional, el mandatario pidió investigar si el homicida de los presbíteros jesuitas y un civil en Cerocahui, Chihuahua, recibía protección por parte de las autoridades locales para llevar una vida normal pese a ser buscado.

El presidente López Obrador comentó que pedirán apoyo a los religiosos de esa comunidad, para que narren lo que saben respecto a este tema.

El Jefe del Ejecutivo federal se dijo sorprendido de que el sujeto, pese a contar con una orden de aprehensión y estar vinculado a otros delitos (entre ellos el homicidio de un estadounidense), estuviera haciendo su vida normal.

Pidió que se conozca qué había detrás de la impunidad con la que se manejaba el presunto delincuente identificado como “El Chueco”.

“Es muy extraño y al mismo tiempo inaceptable, además muy sospechoso, el que una persona así llevara una vida tan normal porque de acuerdo al informe de la Fiscalía de Chihuahua era patrocinador de un equipo de béisbol, con los antecedentes que ya tenía y conocido en toda la región, con orden de aprehensión. Hay que ver si no había impunidad, protección, arreglos, acuerdos, con quiénes”, dijo AMLO.

El mandatario prometió ir a fondo en la investigación de los dos sacerdotes y el guía de turistas asesinados el pasado lunes, y para conocer la protección al individuo solicitarán el apoyo de religiosos para que narren lo que sabían.

“Sí vamos a ir a fondo, que se conozca toda la verdad, es seguro que los propios sacerdotes, jesuitas que vivían ahí, las madres, saben todo y con mucho cuidado pueden ayudar, además son misioneros de gente que dedica su vida a ayudar a los más desposeídos, a los abandonados, a los débiles. Va a ayudar mucho el que sepamos todo”, expuso.

Como ya se informó, la tarde del pasado lunes los sacerdotes jesuitas Javier Campos Morales, de 79 años, y Joaquín César Mora Salazar, de 80 años, y el guía de turistas Pedro Palma, fueron asesinados por José Noriel Portillo Gil, (a) “El Chueco”, dentro de la iglesia de Cerohui, Chihuahua, según testificó otro sacerdote que salió hablar con el ahora presunto responsable y otros individuos que lo acompañaban.

Portillo Gil es identificado como un capo generador de violencia en esa región de la sierra Tarahumara, vinculado al cártel de Sinaloa.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.