La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que integrantes de la familia Jensen se encuentran entre los empresarios que México solicitó a Estados Unidos en extradición por su presunta relación con una red de huachicol fiscal.
Ayer, en la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la mandataria recordó que las autoridades de nuestro país pidieron que sean extraditados algunos empresarios que se encuentran en la Unión Americana –entre ellos los Jensen– para que rindan cuentas ante la justicia mexicana.
“Son empresarios que se dedicaban a hacer parte de la entrada de combustible sin pagar impuestos a México, y hay solicitud de extradición de algunos empresarios, y es la fiscalía pues quien tiene que dar la información, si es que así se puede, en el marco de la investigación de los nombres de estos empresarios”, expuso.
—¿Son los Jensen?, se le preguntó.
“Entre otros”, respondió.
El diario MILENIO, en su edición de este viernes 20, publicó que la mandataria se refería a los empresarios James y Maxwell Jensen, padre e hijo, “y otros”, por presunta relación con una red de huachicol fiscal internacional que, según el Buró Federal de Investigaciones (FBI), colabora con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
James, el padre, está en libertad bajo fianza, mientras que Maxwell, su hijo, se encuentra en prisión preventiva en un reclusorio de Nuevo México. Ambos afrontan cargos por lavado de dinero, contrabando y apoyo a grupos terroristas.
El diario capitalino refiere que las autoridades de Estados Unidos señalan a ambos empresarios norteamericanos de estar vinculados con Iván Cazarín Molina, (a) El Tanque, operador de robo de combustible para el CJNG en Veracruz, y con César Morfín Morfín, (a) El Primito, líder de célula en Tamaulipas e implicado en el tráfico de drogas e hidrocarburos.



