Alista SCJN proyectos de sentencia adversos para el fiscal Gertz Manero por la muerte de su hermano Federico


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El ministro de la Suprema Corte, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, propuso ordenar la liberación inmediata de Alejandra Cuevas Morán, así como cancelar la orden de aprehensión contra su madre, Laura Morán Servín, ambas acusadas por el supuesto homicidio de Federico Gertz Manero, hermano de Alejandro Gertz, fiscal general de la República.

En sus proyectos de sentencia, el ministro concede amparos lisos y llanos, uno para liberar a Cuevas, presa en la cárcel femenil de Santa Martha Acatitla desde octubre de 2020, y el otro para eliminar la orden de aprehensión contra Morán, de 94 años, quien fue pareja de Federico Gertz durante 52 años.

El Pleno de la Corte, integrado por 11 ministras y ministros, discutirá los proyectos el próximo lunes 28 de marzo.

Cinco ministras y ministros –Javier Laynez Potisek, Margarita Ríos Farjat, Norma Lucía Piña, Luis María Aguilar y Luis González Alcántara Carrancá– ya se habían pronunciado por la liberación de Cuevas, por diversas razones, y Gutiérrez Ortiz Mena no estaba en ese grupo, por lo que se dan por hecho los seis votos necesarios para su absolución.

En el caso de Cuevas Morán, el proyecto anula el auto de formal prisión que tanto una jueza penal como una Sala de apelación del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México dictaron en su contra por supuestas omisiones en los cuidados médicos de Gertz, aunque se concluyó en los expedientes que las pruebas presentadas por sus defensoras no fueron tomadas en cuenta, además de que, quienes dictaron sentencia, incurrieron en múltiples errores.

Morán Servín tenía 87 años cuando Gertz murió en 2015 y el proyecto rechaza el estereotipo de género del cual parte la acusación, según el cual las mujeres son cuidadoras desde el nacimiento hasta la muerte, y considera que no se le puede encasillar como la garante absoluta de la salud de su concubino.

La absolución de ambas mujeres será un duro golpe para el fiscal Alejandro Gertz Manero, quien durante siete años ha usado todos los recursos a su alcance para perseguirlas por la muerte de su hermano.

LOS EJES DEL PROYECTO

El fiscal acusa que las mujeres fueron negligentes en el cuidado de su hermano Federico, cuando les correspondía desempeñarlo con toda diligencia para evitar su muerte. En el caso de Laura Morán, por tratarse de su concubina, y en el caso de Alejandra Cuevas, por tratarse de la hija de la pareja del señor Gertz Manero.

Pero el fallo que propone el ministro Gutiérrez Ortiz Mena sepultaría la acusación, pues concluye que el deber de cuidado que se le impuso a Laura Morán excede el límite de lo razonable.

“No es posible esperar que una mujer sin conocimientos especializados y en franca situación de vulnerabilidad –pues tenía 88 años– se condujera como si tuviese habilidades excepcionales para evitar la muerte de una persona gravemente enferma. Es lógico, por tanto, que no puede ser responsabilizada por un resultado que razonablemente no podía evitar”.

El proyecto destaca que en el caso de Alejandra Cuevas se utilizó una figura inexistente en la legislación penal: la de garante accesoria. Lo que significa que está en la cárcel por un delito que no existe.

“De acuerdo con la Constitución, no hay delito sin ley. Por tanto, el proyecto afirma que la inexistencia de la figura basta para eliminar cualquier responsabilidad”, dice un comunicado de la Corte.

Estos son los principales ejes, en los términos del ministro ponente Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena:

“Este Pleno encuentra constitucionalmente problemático justificar que la maquinaria penal opere bajo la premisa de que la hija de la concubina del ahora occiso podía y debía evitar la muerte de una persona mayor, con un estado delicado de salud, a cuyo cuidado no estaba comprometida ni formal ni materialmente.

“La quejosa sostiene que ella no era garante de la vida del ahora fallecido… Este Tribunal Pleno considera este razonamiento como fundado y suficiente para otorgarle el amparo de manera lisa y llana, sin que sea necesario el estudio de los restantes motivos de disenso, incluidos los interpuestos por los recurrentes principales.

“De acuerdo con la lógica de la acusación, ella debía consagrar su tiempo y energía para velar por la integridad física de la pareja sentimental de su madre, como si éste fuese un deber naturalmente adquirido o irremediablemente heredado por su condición de hija”.

NUEVO PARADIGMA JURÍDICO

En primer lugar, el proyecto propone abandonar un criterio vigente desde hace diez años, que imponía limitaciones a lo que las personas inculpadas podían hacer cuando se les había concedido un amparo por defectos formales y no lo impugnaban, pero la autoridad o la víctima sí lo hacían, dice un comunicado del máximo tribunal.

Tradicionalmente y dada cierta aproximación a lo que se conoce como “recurso adhesivo”, las personas inculpadas solo podían defender “lo que ya habían logrado pero no podían discutir lo que no habían logrado: es decir, tratar de obtener una solución a su problema jurídico real en un recurso interpuesto por el ministerio público o la víctima.

Este es el momento –dice el proyecto– de acogerse a una nueva concepción de los recursos para que -de acuerdo con las disposiciones de derechos humanos constitucionales e internacionales- sean sencillos, accesibles y efectivos. Por tanto, debe darse oportunidad a las personas inculpadas de perseguir una solución completa a un problema que atraviesa su libertad personal cuando han recibido un amparo basado en vicios formales y el ministerio público o la víctima han combatido esa resolución.

El proyecto deja claro que ahora sólo se resuelve lo relativo al alcance de un recurso adhesivo en materia penal. Por tanto, queda pendiente su estudio en otras materias.