Detectan 3 mil 600 casos de agua contaminada en escuelas de nivel básico en el país; 202, de Veracruz


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Más de tres mil 600 escuelas de nivel básico en todo el país reciben agua contaminada con altos niveles de bacterias coliformes fecales, fluoruro o arsénico, reveló Fermín Reygadas Robles Gil, quien es director general y cofundador de Cántaro Azul, una organización que tuvo acceso a estos datos gracias a la Plataforma Nacional de Transparencia.

En el mapa publicado en su edición de este domingo por el diario EXCÉLSIOR con base a la información proporcionada por el activista, Veracruz figura con dos casos de contaminación por arsénico, uno por fluoruro y 199 por bacterias coliformes fecales.

En entrevista con el diario capitalino, Reygadas alertó que estos números son solamente la punta del iceberg de un problema muy extendido en el país, pues explicó que, entre 2016 y 2019, como parte de los estudios para el arranque del Programa Nacional de Bebederos, el Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (Inifed) asignó a las empresas encargadas de instalarlos un grupo de escuelas para analizar la calidad del agua a través de laboratorios autorizados.

Los resultados, explicó, eran entregados al Inifed, dependiente de la Secretaría de Educación Pública (SEP), que los mandaba al Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), que los validaba y le notificaba al Inifed si se instalaba el bebedero o no.

Si había una escuela con arsénico, el Inifed le decía a la empresa: ‘esa escuela queda descartada, haz un nuevo análisis a otra y reemplázala’”, señaló.

Cántaro Azul solicitó los resultados al Inifed y al IMTA, pero ante la negativa lo hicieron vía transparencia. Recibieron 20 mil dictámenes en formato PDF escaneados, por lo que tuvieron que procesarlos uno a uno, a mano. A la fecha, destacó Reygadas, es la base de datos sobre contaminación de agua en escuelas más grande, aunque no haya información reciente.

“Fue un resultado no esperado y no fue enseñado así por parte del Inifed, pero se generó una base de datos de muy buena calidad que representa a todo el país y que deja ver cuál es esta problemática tan grave”, resaltó.

La base reveló que hay por lo menos mil 900 escuelas que reciben agua con bacterias fecales; mil 178, con fluoruro y a 606 les llega con arsénico.

El activista, quien estudió física en la UNAM así como una maestría y un doctorado interdisciplinario en agua de la Universidad de California en Berkeley, declaró al diario EXCÉLSIOR que el problema del agua de mala calidad en las escuelas es distinto a la escasez registrada hace año y medio en Monterrey o la contaminación en la alcaldía Benito Juárez, ya que tiene años siendo minimizado.

Detalló que, entre 2016 y 2019, como parte de los estudios para el arranque del Programa Nacional de Bebederos, a las empresas que los iban a instalar el Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (Inifed) les asignó un grupo de escuelas para analizar la calidad del agua a través de laboratorios autorizados.

“Si los análisis arrojaban que el suministro del plantel tenía problemas de microorganismos como la bacteria Escherichia coli, el bebedero sí podía instalarse porque tendría un componente para desinfectar el agua.Pero si encontraba algún otro contaminante, como fluoruro o arsénico, como el bebedero no removía esos contaminantes entonces en la escuela no se iba a instalar el bebedero; es más, a la escuela ni se le informaba cuál fue el resultado de calidad de agua, simplemente quedó descartada del programa”, indicó Reygadas.

Los resultados, explicó, eran entregados al Inifed, dependiente de la Secretaría de Educación Pública (SEP), que los mandaba al Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), que los validaba y le notificaba al Inifed si se instalaba el bebedero o no.

Si había una escuela con arsénico, el Inifed le decía a la empresa: ‘esa escuela queda descartada, haz un nuevo análisis a otra y reemplázala’”, señaló.

Como las autoridades enfocaron la instalación de bebederos sólo en escuelas con agua entubada, Cántaro Azul buscó que también se implementara en planteles con captación de agua de lluvia, lo que se logró en al menos 12 casos.

Durante este proceso, la organización detectó que se realizaban análisis de calidad del agua, por lo que solicitaron los resultados al Inifed.

“No nos los entregaron; se los pedimos al IMTA y tampoco nos los quisieron entregar.

Argumentamos que era fundamental que se hiciera pública esta información, porque esas escuelas, aunque no recibieran el bebedero, era muy importante que supieran cuál era la calidad del agua que les llega”, afirmó Reygadas, quien ha sido asesor técnico de la Comisión de Recursos Hidráulicos, Agua Potable y Saneamiento de la Cámara de Diputados.

Al no obtener la información, Cántaro Azul la solicitó vía transparencia y recibieron 20 mil dictámenes en formato PDF escaneados, por lo que no podían copiar y pegar los datos y tuvieron que procesarlos uno a uno, a mano.