Domingo de Ramos reaviva nuestros deseos de justicia: Arquidiócesis de Xalapa

23 de abril de 2024 09:26
Luchas-medios-digitales-728x90-2-1

Una causa noble no debe volvernos fanáticos ni convirtiéndonos en enemigos y hasta en verdugos de los demás, sino que debe darnos convicciones profundas a grado tal que podemos amar a todas las personas, como Jesús lo hizo, así lo expresa el padre Juan Beristain de los Santos, portavoz de la Arquidiócesis de Xalapa.

En su pieza informativa dominical, con el título “Domingo de Ramos reaviva nuestros deseos de justicia”, el vocero de esta demarcación eclesial comenta que “el relato de la pasión del evangelio de Marcos presenta a Jesús decidido a entregar su vida por fidelidad a la voluntad del Padre. A Cristo no lo mueve la espectacularidad, tampoco el ser el centro de atención con un protagonismo para beneficiarse a sí mismo”.

Añade: “La razón central de su ser y actuar es la fidelidad al proyecto del Reino, que es justicia, paz y alegría fraternal. Éstas no son una ilusión ni propuestas pasajeras e irrealizables en la vida de las personas. La entrada de Cristo a Jerusalén indica que el Reino de Dios está llegando, que ya está entre ellos y que se construye con y desde él para todos sin exclusión de nadie”.

Aquí la reflexión religiosa íntegra:

Con la entrada humilde y eficaz de Cristo a Jerusalén para morir, Jesús aparece convencido de que el modo de cumplir su misión sí cuenta; es decir, su fidelidad a la voluntad de su Padre pide tomar con seriedad los medios que se utilizarán; por esto no entra a Jerusalén haciendo alarde de poder, mucho menos haciendo un espectáculo, sino testimoniando sencillez y evidenciando que el proyecto de Dios sólo es posible construirlo con paz, justicia y reconciliación. Esta es una tarea de todos los bautizados y hombres de buena voluntad que desean un México y un Veracruz donde se promueva y defienda la dignidad de la vida, el bien común y la paz social.

Finalmente, Marcos nos muestra a Jesús resuelto a todo con tal de mantenerse en fidelidad a la voluntad del Padre; es cierto que lo asesinarán, pero él ha decidido previamente entregar la vida por fidelidad a Dios y por solidaridad con los seres humanos. La entrada a Jerusalén es apenas el primer paso que retoma la razón de su decisión, la causa del Reino, y que lo abre a la finalidad, la entrega de la vida en la cruz, para después resucitar. Todos estamos invitados, a raíz de la celebración del domingo de Ramos, pata vivir con más decisión, convencimiento y resolución el camino abierto por Cristo para hacer presente el Reino de Dios en nuestra sociedad necesitada de perdón y reconciliación.