Estalla la “cloaca” en Nanchital con presunto desfalco de 42.5 MDP

23 de abril de 2024 10:27
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¿Qué podría hacer un ayuntamiento con 42.5 millones de pesos? 42 aulas con tecnología de primer mundo, pero en Nanchital, un municipio sureño de apenas 30 mil habitantes, tuvieron la mala suerte de elegir como alcaldesa a una dentista neófita en administración pública y, hoy, Zoila Balderas Guzmán está en el ojo del huracán al haber permitido un desfalco millonario.

De entrada, la administración pasada desapareció e intentó borrar huellas de todos sus trastupijes, ya que el nuevo gobierno detectó falta de documentación relativa a contratos, convenios y laudos por negligencia jurídica, así como equipos de cómputo sin discos duros.

De acuerdo a información que ya circula en medios de comunicación digitales, la nueva administración municipal ha encontrado irregularidades y, por ende, un severo daño patrimonial por el orden de los 42.5 millones de pesos.

Sobreprecios, obras con pagos excesivos –fuera de norma–, omisión de pagos al IMSS, CAEV, CFE y a otras instituciones, son parte de las irregularidades encontradas en la incipiente administración municipal de la morenista Esmeralda Mora Zamudio, quien desde que asumió el poder había advertido que no se convertiría en “tapadera” de nadie, ni tenía por qué cargar con pecados ajenos, y está cumpliendo.

De acuerdo a un informe al que Espejodelpoder.com tuvo acceso, el gobierno municipal abanderado en los comicios de 2017 por la alianza PAN-PRD dejó deudas a proveedores e instituciones, como el IMSS, por dos millones 140 mil pesos y 586 mil del año 2019, y aun cuando en caja y bancos quedó un remanente de un millón 200 mil pesos, el déficit es de un millón y medio de pesos.

Para ilustrar mejor al lector, acerca del comportamiento de quienes tomaron por asalto el Ayuntamiento de Nanchital, es importante puntualizar que Zoila Balderas convirtió la alcaldía en una empresa familiar en la que su sobrino Ramón Abascal fungía como el “mandamás”, de tal suerte que su adorada tía no tomaba decisiones, porque para eso colocó a su pariente en una oficina alterna.

El ejercicio presupuestal 2021 no fue tan distinto a los del 2018, 2019 y 2020, ya que de acuerdo a la documentación encontrada, la Tesorería Municipal pagó casi un millón 350 mil pesos por concepto de mantenimiento a unidades de limpia pública, las cuales al término del referido gobierno fueron desvalijadas e incluso, algunas, convertidas en chatarra.

Llamó la atención de los auditores el hallazgo de facturas con las mismas fechas, montos y conceptos por cientos de miles de pesos.

El arqueo fue de manera aleatoria y solamente lograron auditar el 20 por ciento del presupuesto ejercido en 2021; sin embargo, las “transas” descubiertas con pagos excesivos a los contratistas y precios inflados en la adquisición de insumos, son de antología.

Un ejemplo: en la construcción de cuartos dormitorios en distintos suburbios de la zona urbana se cuantificaron pagos excedidos por más de 700 mil pesos, pero en donde definitivamente no se midieron con sobreprecios fue en la ejecución de obras de infraestructura, en donde los auditores encontraron irregularidades en rubros como pavimentación, drenaje, alumbrado, domos y escuelas, por varios millones de pesos.

Una obra que generó jugosos dividendos fue el alumbrado público de la carretera Nanchital-Coatzacoalcos.

En plena ejecución, automovilistas y transportistas constataron que quienes realizaban el trabajo eran empleados del ayuntamiento. De acuerdo a los datos en nuestro poder, el pago excesivo fue de 500 mil pesos. ¿A qué bolsillo fue a parar este dinero?

Otro aspecto en el que ya trabajan los abogados y auditores es el de obras pagadas, que en documentos aparecen como concluidas, pero jamás fueron edificadas.

En tan sólo 20 obras, los sobreprecios y pagos excesivos, además de otras irregularidades que vulneraron todo marco legal, el presunto daño patrimonial es superior a los 42.5 millones de pesos, esto sin contar los laudos laborales que por negligencia o a propósito el ayuntamiento perdió porque simple y llanamente los abogados jamás asistieron a las audiencias.

Esta semana trascendió que la ex alcaldesa Zoila Balderas, el ex síndico Fermín Ávalos Chao así como los extitulares de Obras Públicas, Tesorería y Contraloría serán citados a comparecer ante el Cabildo que preside Esmeralda Mora Zamudio.

Una vez que los ex funcionarios cumplan con este procedimiento, las autoridades municipales presentarán al Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS), que encabeza la auditora general Delia González Cobos, este “obeso” pliego de observaciones que de entrada constituyen un presunto daño patrimonial por 42.5 millones de pesos, monto sin precedente en la truculenta historia de alcaldes corruptos que ha padecido Nanchital.