Familia lleva a niño al Pollo Feliz, cae de la euforia, convulsiona y muere


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  • Osmar Gerardo, papá del menor, confirmó que el pequeño convulsionó tras caerse; el sufrió otro infarto del que ya no pudo ser reanimado

Coahuila.- Una familia de Saltillo vivió una pesadilla, cuando el niño de cuatro años falleció de un infarto en un restaurante.

De acuerdo con medios locales ocurrió en el negocio ubicado en el Periférico Luis Echeverría, al sur de la ciudad, en la colonia Lourdes de Saltillo.

Los papás del menor lo llevaron a comer Pollo Feliz y fue tanta su euforia que tropezó, lo que lo llevó a caer aparatosamente al suelo donde debido al golpe comenzó a convulsionar.

Los padres de familia de inmediato lo trasladaron a la clínica 1 del IMSS para recibir la atención correspondiente, sin embargo, y pese a los esfuerzos por reanimarlo, falleció debido a un paro cardíaco.

Al lugar llegaron al nosocomio agentes de Investigación Criminal adscritos a la unidad especializada en investigación de homicidios dolosos.

¿Qué pasó en el local de el Pollo Feliz?

Según, Osmar Gerardo, papá del menor, el domingo decidieron ir a comer fuera de casa y llevó a su familia al Pollo Feliz.

Su hijo se emocionó tanto por estar ahí, que se cayó y se golpeó. Luego comenzó a convulsionar, por lo que ellos no dudaron en pedir ayuda.

Sin embargo, al ver que la ambulancia no llegaba, una mujer que estaba en el restaurante se ofreció a llevar al niño al hospital, sin embargo, ya había entrado en paro.

De acuerdo con los papás, su hijo fue operado luego de que el RCP infantil no lograra reanimarlo.

Pero la cirugía funcionó. Durante la madrugada del lunes sufrió otro infarto del que ya no pudo ser reanimado.

El del pequeño Gerardo fue llevado al Semefo para la necropsia de ley y determinar las causas de su fallecimiento, ya que presuntamente no contaba con problemas cardiacos.

¿En qué consiste un paro cardíaco?

También conocido como parada cardiorrespiratoria, es una situación médica de emergencia en la cual el corazón de una persona deja de latir de manera efectiva y no puede bombear sangre al cuerpo.

Un paro cardíaco puede ocurrir súbitamente y sin advertencia. Cuando el corazón deja de latir, el suministro de oxígeno al cerebro y al resto del cuerpo se interrumpe, lo que puede llevar a daño cerebral en cuestión de minutos si no se trata.

Con información de Excélsior.