Ideologías ponen en riesgo los derechos de los alumnos, dice Arquidiócesis de Xalapa


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  • Se opone a la propuesta de implementar baños “neutros”.
  • Así lo refiere Alejandra Yáñez Rubio en artículo publicado en el Semanario Alégrate.

Con el titular “Ideologías ponen en riesgo los derechos de los alumnos”, este fin de semana la Arquidiócesis de Xalapa circula en la versión digital del Semanario Alégrate, un artículo de Alejandra Yáñez Rubio en donde se opone abiertamente a la propuesta de implementar baños “neutros”, como parte de nuevas ideologías de género.

“Recientemente se informaba que los dos baños de la facultad de química de la Universidad Autónoma de Yucatán se convertirían en baños ‘para todo género’. Esta decisión surgió de un ‘taller de inclusión’ y fue propuesta por algunos alumnos y directivos, sin hacer un consenso real con toda la comunidad estudiantil. Esto no es inclusión. Varios padres de familia estamos preocupados de las graves consecuencias que estos baños implican. Están abriendo la caja de pandora, al habilitar un espacio en donde los límites al orden y a la necesidad de privacidad son eliminados”, indica la articulista.

Así, añade:

La propuesta de implementar baños “neutros” es la punta del iceberg a más problemas de orden social. Por ejemplo:

  1. Un baño “abierto” a todos los sexos se puede convertir en un área privada para la realización de actos que no necesariamente coincidan con un ambiente de estudio y orden.

 

  1. Los hombres que acudan a los urinarios o mingitorios perderán cierto espacio de intimidad y se sentirán más expuestos al hacer un acto natural que es de índole privada.

 

  1. Muchas mujeres pueden sentirse incómodas al carecer de un área donde maquillarse o asearse, sobre todo si hay hombres en el mismo lugar orinando.

 

  1. Los baños neutros prácticamente borran el límite para definir qué es acoso sexual. Un hombre dentro de un baño de mujeres, exhibiendo sus partes privadas puede ser acusado de acosador. Un hombre dentro de un baño neutro, exhibiendo sus partes ya no podría ser acusado. Estamos ante el mismo acto, en diferentes espacios. En el espacio neutro sería mucho más complicado denunciar el acoso

Como mujer y madre de familia creo que estos baños implican un mayor riesgo para la seguridad de las mujeres. No sólo se están borrando los espacios de seguridad para nosotras, se están facilitando espacios para que abusadores y depredadores tengan mayores oportunidades para conseguir videos, fotografías y delinquir. En un baño no se pueden colocar cámaras ni seguridad, expone.

¿Qué garantías se pueden dar para garantizar la seguridad sexual de las alumnas? Simplemente están facilitando espacios de vulnerabilidad. Según la última Encuesta Nacional sobre la dinámica de las relaciones en los hogares (ENDIREH 2016), la cual mide también la experiencia de las mujeres de más de 15 años en distintos ámbitos hay una realidad de la cual casi no se habla: 25.3% de las mujeres de México han sufrido violencia en las escuelas. El 74.3% de las agresiones reportadas (sexual, emocional y física) fue dentro de los planteles escolares.

Más del 50% de los casos de abuso sexual reportados fueron cometidos por compañeros y compañeras. Los baños neutros no contribuyen en la mejora de la seguridad.

Es lamentable que una agenda ideológica pese más que la seguridad sexual de las personas. Una agenda que pretende borrar las diferencias estructurales entre hombres y mujeres, que desdibuja la lucha de las mujeres por espacios reales y que avanza hacia un totalitarismo educativo. Ya lo estamos viendo en Baja California, donde algunos maestros y alumnos pretenden limitar los derechos humanos de otros alumnos que piensan diferente. Ahora en Yucatán, están obligando a toda una facultad a usar baños neutros. ¿Mañana que impondrán?, concluye.