Padecen déficit de atención 1.5 millones de niños mexicanos

En México, alrededor de 1.5 millones de niños menores de 14 años de edad sufre de trastornos por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), un padecimiento que según especialistas no tiene cura, pero que se puede controlar.

En videoconferencia convocada por la organización Salud Justa, Jaime Vázquez Moreno, experto en salud pública y atención del TDAH, destacó que uno de los mayores obstáculos para atender los casos es el estigma y discriminación que sufren los niños con este mal, el cual no cuenta con una prueba diagnóstica, pero puede ser detectado a tiempo por padres de familia y maestros.

El especialista señaló que el TDAH es uno de los trastornos más frecuentes en la niñez. Sus principales síntomas son: problemas para prestar atención, conductas impulsivas, y una actividad excesiva, física y mental.

Los menores con este trastorno suelen tener problemas para llevarse bien con otros niños, les cuesta trabajo hacer amigos, tienen dificultad para el control de impulsos y movimientos, y presentan problemas de conducta.

Vázquez Moreno indicó que aún se estudian las causas del TDAH, aunque estudios recientes indican que en 70 por ciento de los casos estudiados, los padres también tuvieron TDAH; en otros hubo exposición al tabaco y alcohol durante el embarazo; fue parto prematuro o con bajo peso al nacer.

El diagnóstico de este trastorno, indicó, es un proceso, pues los síntomas pueden ser confundidos con ansiedad, depresión o problemas del aprendizaje. “No hay un tratamiento único para todos los pacientes ni una prueba diagnóstico que dé un resultado preciso. Se debe observar al menor en el hogar y la escuela, acudir con el médico general, así como con sicólogos clínicos y siquiatras”.

Alertó que el tratamiento farmacológico debe tener un seguimiento constante, y llamó a los padres de familia a reconocer los TDAH como un problema, sin retrasar el tratamiento oportuno de esta enfermedad, que “puede ser detectada y tratada a tiempo, para garantizar el desarrollo pleno de niños y jóvenes”.

Con información del diario LA JORNADA