APUNTES ECONÓMICOS

Efectos del paquete económico y la inflación

Por Edgar Sandoval Pérez

@EdgarSandovalP

 ¿Quieres saber la prioridad de alguien? Fíjate en qué gasta.

En el paquete económico de este 2022, donde además de encontrarnos con el manejo del ingreso público que tiene el país, se ve reflejada la visión económica y política del gobernante en turno, lo cual no es menor, ya que visualizamos el destino de dichos recursos mediante el Presupuesto de Egresos de la Federación, y con ello ver el desenvolvimiento de la política fiscal, si será expansiva o contractiva, ver qué sector se considera estratégico y cual no, y sobre todo, ver la prioridad de la administración en curso.

El paquete económico está diseñado bajo dos vertientes: la primera bajo los criterios generales de política económica, los cuales se basan en los esquemas de los 5 años anteriores y se proyectan los 5 años posteriores, donde se analiza el panorama interior y el exterior correspondiente a la economía y estabilidad política. Con base en ello se elaboran lineamientos de acción. Y en segundo lugar, obedece a la visión gubernamental, plasmada en el Plan Nacional de Desarrollo, es decir, qué sector quiere detonar, qué sector ralentizar, la canalización de los recursos, así como la política al interior y exterior, con lo cual el paquete económico de cada año, será una mezcla de estos dos factores; de esta manera la primera delimita en función del escenario nacional e internacional de cómo estará el panorama para poder realizar las acciones planeadas en el segundo punto, siendo así la sinergia.

Para este 2022 se sigue con la misma línea de acción de política keynesiana; es decir, política fiscal expansiva, aumento en el gasto público en infraestructura, evitando la contratación de deuda por parte del Estado, por lo cual hay una redistribución del ingreso. El ingreso para este 2022 se estima sea de $7.08 Billones de pesos, en comparación con los $6.2 Billones de pesos para el 2021, lo que representa un incremento del 12.42%, esto principalmente derivado de la recuperación económica, que devenga en más impuestos, aprovechamientos, derechos, ventas, aportaciones, etcétera.

En la parte de los egresos, corresponderá los mismos $7.08 Billones de pesos, que estarán orientados fuertemente hacia el gasto público (Programas sociales) con $1.5 Billones de pesos, después el fortalecimiento del sector energético (Refinerías y apoyo a Pemex) con $1.1 Billones de pesos. De los $7.08 Billones, se destina $982,287.9 Millones de pesos al gasto de inversión, siendo un 14.3% más con respecto al ejercicio 2021, entrando en este punto obras como el Tren Maya, el Transístmico, la Refinería, etcétera, apoyándose así sobre la teoría keynesiana.

En la parte del gasto federalizado, se destinará $2.10 Billones de pesos, donde hay un incremento del 4.7% con respecto al ejercicio anterior, siendo un incremento que obedece más a una indexación de la inflación que a otra cosa.

La inflación ha tenido un comportamiento inusual no sólo a nivel nacional, sino a nivel internacional, por lo cual gran parte del origen de este indicador se debe a un aspecto de importación; es decir, no toda la problemática de la inflación corresponde a la política económica mexicana, sino a la problemática internacional y gracias a la integración económica se vuelve inevitable padecerlo.

Con este enfoque de gasto expansivo y una inflación alta, se vuelve complejo conseguir los mejores resultados, ya que los productos se encarecen, y de existir plazo, se podría llegar a incurrir en deuda, ya sea mediante créditos quirografarios o deuda a largo plazo, por lo cual, se vuelve complejo crecer sin generar más inflación o generar más inflación y crecer, por lo cual la disyuntiva en los gobernantes debe ir sobre que arroja más beneficio a la población total.