Jesús te Ampare

José Luis Lima Franco, inexpresivo como es, soltó una discreta y socarrona sonrisa cuando la gobernadora electa, Rocío Nahle, lo ratificó en el cargo (hasta que las cuentas cuadren) como secretario de Finanzas y Planeación.
Esa expresión, aparte de los sentimientos internos, se puede interpretar como una manera amable de enviar un mensaje a quien fungió como subsecretario (intocable), el pariente incómodo de Cuitláhuac García: Eleazar Guerrero Pérez, el poder real y consentido en el manejo de los recursos financieros.
Ahora, Lima Franco (el corredor de autos de la marca Ferrari), tendrá que soltar toda la información, incluyendo la que operó su “subalterno”, para que el gobierno entrante conozca el fangoso río de la corrupción de SEFIPLAN donde nadó de a “muertito” el ahora millonario creador de la organización política “Unidos Todos”.
Pedro Miguel Rosaldo García, elegido como subsecretario de Egresos y de reconocida trayectoria, tiene el enorme reto de concentrar, en el menor tiempo posible, las presuntas “trampas” dolosas-financieras de Eleazar Guerrero. Éste utilizó como tapadera al tesorero Mario Emir Macip Olvera, quien podría ser uno de los funcionarios sometidos a observación.
Lo dejaron “chiflando en la loma”…
Al poderoso ex subsecretario de Finanzas y Planeación, motejado como “Diamante” (¿será por las piedras preciosas recolectadas?), lo relacionan con graves casos de nepotismo y corrupción en todas las unidades administrativas que controló, encubriendo de manera especial las irregularidades cometidas por sus hijos Nitzya (DIF) y Eleazar junior en Seguridad Pública.
Con el tiempo, Rosaldo García, persona digna de confianza de Rocío Nahle, será el sucesor de Lima Franco, quien como titular de SEFIPLAN, es responsable de la estrategia de opacidad en el manejo de los recursos financieros y supuestos desfalcos millonarios.
Es urgente hacer frente al río de corrupción que inunda a esa importante dependencia, y erradicar la cadena de impunidad administrativa.
¡Caiga quien caiga!… como se ufanan los políticos.