#LuzYSombra Elízabeth Morales, en la escandalosa boda de Gordillo

Elízabeth Morales, en la escandalosa boda de Gordillo

En el proceso electoral del año pasado, la ex dirigente estatal del PRI, Elízabeth Morales García, abandonó las filas del tricolor en su fallido intento por obtener la candidatura de Morena a la presidencia municipal de Xalapa, cargo de elección popular que ya había desempeñado en el trienio 2010-2013, en la primera mitad de la administración del ex gobernador Javier Duarte. Al fracasar en ese primer lance, luego decidió enrolarse en Redes Sociales Progresistas (RSP), el nuevo partido promovido por los familiares de la maestra Elba Esther Gordillo y los pocos aliados del sindicato magisterial que aún le seguían siendo leales a la ex lideresa del SNTE. Sin embargo, Elízabeth midió bien sus posibilidades y finalmente evitó quedar en ridículo, pues la alianza Morena-PT-PVEM postuló al senador Ricardo Ahued, quien arrasó, y el frente opositor PRI-PAN-PRD nominó al empresario y ex alcalde priista David Velasco Chedraui, quien quedó en un lejano segundo lugar. En cambio, la ex diputada federal del PVEM colocó a la ex síndica Michel Servín González, su gran amiga, como candidata de RSP a la regiduría primera, con lo que pretendía asegurarle el cargo edilicio si el partido lograba el 3 por ciento mínimo de los votos de la elección municipal, lo que lamentablemente no alcanzó. Ni en el municipio de Xalapa, ni en el estado de Veracruz ni en el país, razón por la que el OPLE y el INE le negaron el registro como partido político nacional y estatal. Pero a pesar de esta amarga experiencia, la ex alcaldesa xalapeña sigue siendo fiel y cercana a la familia de la maestra Gordillo, pues este sábado fue una de las invitadas a la boda de la septuagenaria ex lideresa magisterial con su joven abogado defensor Luis Antonio Lagunas Gutiérrez, que se realizó en el Jardín Etnobotánico, en el centro histórico de la ciudad de Oaxaca, hasta donde llegaron con sus desmanes las huestes antigordillistas de la Sección 22 del SNTE. Pero nos dicen que a Elízabeth no se le desacomodó ni un pelo ni perdió el aplomo ante las agresiones de los aguerridos maestros simpatizantes de la CNTE.