Prosa aprisa

Prosa aprisa

¿Está malito, o congelado el copiloto?

Arturo Reyes Isidoro

¿Está malito el copiloto? ¿Sigue malito?… ¿O está congelado?

Toda la semana pasada el secretario de Gobierno, Eric Patrocinio Cisneros Burgos, no apareció en alguna actividad oficial ni acompañando al gobernador Cuitláhuac García.

En este espacio más de una vez pregunté dónde estaba el copiloto. Se hizo notoria su ausencia en el acto con acarreados para tratar de levantar la imagen de su madrina Rocío Nahle, el sábado pasado en Boca del Río.

El lunes el gobernador lo hizo aparecer a su lado y comentó que no había asistido debido a que había tenido que acudir a un chequeo médico, y que además no tenía ninguna bronca con su madrina política. Hasta ahí.

Pero en el resto de la semana que termina, don Eric tampoco apareció en alguna actividad oficial ni con el góber. ¿Es que está enfermo? ¿O convaleciente de alguna enfermedad?

Otra razón podría ser que está congelado, que al gobernador le ordenaron que se lo quite de encima, también su sombra, porque lo daña y porque ya no lo debe seguir metiendo en más problemas.

Llamó la atención, en cambio, que en el acto del World Trade Center quien se regodeó con su diputación fue el coordinador de la bancada de Morena en el Congreso local, Juan Javier Gómez Cazarín, también presidente de la Junta de Coordinación Política.

Y sorpresivamente quien ayer apareció en el Senado, con los senadores Gloria Sánchez Hernández y Ernesto Pérez Astorga, para darles “lata”, fue, de nuevo ¡Gómez Cazarín!

¿Para qué fue a verlos Juan Javier? ¿O es que quería conocer la sede del Senado en el Paseo de la Reforma? ¿O es que fue a pedirles que les pusieran un guía para que le enseñaran la Ciudad de México y no se perdiera? ¿O que lo llevaran a la Villa de Guadalupe para pedirle algún favor y milagro a la morenita del Tepeyac?

Por su cargo y función se pensaría que fue a cabildear con sus correligionarios de partido, para que le informaran cómo está la bronca contra el gobernador, o por dónde se debe ir para sacar adelante la derogación del delito de ultrajes a la autoridad porque presuntamente el inquilino del palacio de gobierno le envió como iniciativa la misma gata, pero solo revolcada, y lo único que va a hacer es prolongar la bronca con la oposición.

Pero pudo haber ocurrido también que les fue a dar “lata” para que lo acercaran con la presidenta de la Mesa Directiva, la ministra en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Olga Sánchez Cordero, quien es ducha en el tema, para mostrarle la iniciativa del gobernador y pedirle que la revisara y le dijera si está bien, si hay que cambiarle algo, o si de plano hay que rehacerla para no volver a cometer errores y que caigan en el ridículo y la crítica mediática.

Por lo que haya sido, pero parece ser que el de Hueyapan de Ocampo ha tomado un rol más participativo en las decisiones del gobierno y que podría estar desplazando u ocupando un espacio que le han quitado al copiloto Cisneros Burgos. ¿Se fortalece la dupla Gómez Cazarín-Zenyazen Escobar adentro?

(Algunas voces de adentro de la Fiscalía han comentado al columnista que últimamente, en varias fechas, allegados a la fiscal Verónica Hernández Giadáns se han quedado a trabajar hasta altas horas de la noche para poner y tener en orden documentos y expedientes porque les han escuchado decir que “la situación se está poniendo dura” y no descartan que pudieran removerla.)

Sergio promueve Veracruz ante el embajador del Imperio

Sí, el diputado federal Sergio Gutiérrez Luna aprovechó ayer la ocasión histórica que se le presentó de recibir en el Senado al embajador de Estados Unidos, Ken Salazar, para mostrarle y entregarle “un cachito” representativo de Veracruz y hablarle de las fortalezas y los atractivos de la entidad veracruzana.

El legislador le entregó un sombrero de jarocho, de “cuatro pedradas”, que el míster se puso de inmediato, así como una canasta de productos producidos o fabricados en Veracruz, y hubo invitación de ambos para visitar sus respectivos estados, Colorado, en el vecino país del norte, y Veracruz.

Y, claro, trabajaron de las agendas de México y Estados Unidos, pero lo más significativo fue que luego de la reunión que sostuvieron en privado el diplomático, en declaraciones a los reporteros que cubren el Senado, ¡dijo estar de acuerdo con la reforma eléctrica de López Obrador! ¿El de Minatitlán le quita el tema a la secretaria de Energía Rocío Nahle, le entrega las mejores cuentas al presidente y de paso le baja por lo menos media candidatura a la zacatecana?

Lima Franco logra unirlos… pero a favor

Significativo, lo que interpreto como la respuesta de los presidentes municipales al mensaje del gobernador Cuitláhuac García de llevar la mejor relación con ellos al margen de siglas y colores partidistas, es que los “machuchones” de los municipios más importantes estuvieron de acuerdo en que la Secretaría de Finanzas y Planeación cobre el impuesto predial, que entregará a los ayuntamientos en un máximo de 72 horas, con el atractivo de un extra.

La medida, acordada mediante un convenio, no dejó de despertar sospechas, desconfianza, críticas y rechazo en algunos, sin duda “cuereados” porque en el pasado los ayuntamientos fueron engañados por administraciones pasadas, que no solo no les cumplieron, sino que los dejaron endeudados por muchos años, aunque en mi caso creo que ahora no es mala si alcaldes que sí saben la han aceptado con gusto.

Pienso en Ricardo Ahued, de Xalapa, con la experiencia de una alcaldía anterior, empresario además que sabe del manejo y la administración de los billetes, de Morena, sí, pero también en Juan Manuel Diez Francos, creo que el más emblemático de los aspirantes a la gubernatura del PRI en 2024, también con la experiencia de dos presidencias municipales anteriores, igualmente empresario, que no hubiera dado el sí si supiera que la propuesta era negativa. 

Hasta donde tengo información, el alcalde de Boca del Río, Juan Manuel Unanue, del PAN, estaría próximo a firmar también el convenio y le seguiría la presidenta municipal de Veracruz, Paty Lobeira de Yunes. 

Creo que se han conjugado dos factores: uno, el mensaje conciliador del gobernador, al que ya me he referido en este espacio, y dos, al cabildeo del secretario de Finanzas, quien no ha intentado doblarles el brazo o las manos ni ponerles una pistola política en la cien, ni amenazarlos de ponerlos en una lista si no firman, esto es, ha logrado unirlos, pero no en contra, sino a favor.

Diez Francos se volcó en elogios

Siendo como han sido las relaciones del gobierno del estado con la oposición y las zancadillas que les metieron a muchos de los que hoy son alcaldes, el que verdaderamente me sorprendió fue el de Orizaba, Diez Francos, un verdadero “tigre”, quien se volcó en elogios para Lima Franco.

“Es un excelente funcionario, excelente personaje que está en el Gobierno del Estado, que está abocado a buscar que haya mejoras para los municipios y para el Estado”, manifestó (Nota de Claudia Montero, alcalorpolitico.com, 02/02/2022). 

El alcalde destacó que fue el primero en firmar el convenio porque así su administración accedería a recursos del Fondo de Fomento Municipal, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, al 30% del 1% de ese fondo, que le dejaría a su administración entre 18 y 20 millones de pesos adicionales

Y de nuevo: “Mis respetos, es una gente (Lima Franco) de la que puedes hablar bien y que está haciendo muy bien su trabajo, la verdad mi felicitación a José Luis Lima Franco y a Ricardo Rodríguez, quien es el subsecretario de Ingresos”.

Insisto: creo que la reacción positiva marca el camino a seguir para acabar con una guerra gobierno-oposición que daña el desarrollo y la mejora de los municipios, que ahí está el mejor reflejo de una política de inclusión y no de exclusión, y que el gobernador debe dejarse ayudar por los buenos colaboradores que sí tiene y alejar o de plano desechar a quienes le han causado mucho daño utilizando la política de la fuerza y de la amenaza. Los veracruzanos claman ya por un clima de convivencia, de unidad, que no de uniformidad, dentro de la diversidad, de paz y de tranquilidad social, lo que no es mucho pedir.