SENTIDO COMÚN

Gabriel García-Márquez

EL ESTIAJE QUE VIENE

Como sucede cada año, la sequía amenaza a las ciudades y al campo, toda vez que los mantos  freáticos se han ido secando, además de los ríos y arroyos en todo el país.
El caso es que el gobierno nada más habla de las soluciones cuando ya se tiene el problema encima.

En gobiernos anteriores se contaba con programas de apoyo a los productores del campo, otorgándoles recursos a fondo perdido para la construcción de ollas o represas para almacenar agua para alimentar al ganado, sin embargo estos programas fueron cancelados y la crisis por la que está atravesando el campo no permite que los productores puedan hacer por su cuenta y riesgo las represas, toda vez que se requiere maquinaria y dinero para construir estas ollas.

Lo mismo sucede con los pozos profundos que son muy costosos y son pocas las regiones donde se cuenta con la tecnología para la perforación de pozos.

Las autoridades del sector agropecuario hacen recomendaciones para que los productores hagan una reconversión, un cambio de estrategias como la realización de silos de maíz que sirva para alimentar al ganado.

En el estado de Veracruz se habla de que hay 4,098 ollas de agua en las principales zonas secas de la entidad y la recomendación es que se reactiven más; sin embargo, no hay recursos suficientes para que las hagan.

Para las autoridades es muy fácil recomendar que la práctica de las ollas se mejore, que se haga algo para abastecer los mantos freáticos, que se lleven a cabo prácticas de reconversión, que haya un uso más eficiente del agua y que el ahorro de agua disminuya los costos de producción. Recomiendan con la mano en la cintura, como si fuera tan fácil, que los productores usen sus propios insumos, que mejoren los suelos para la producción de alimentos, pero no toman en cuenta que la sequía cada vez es más fuerte y que no hay tiempo para preparar la tierra y cumplir con los ciclos anuales o semestrales de siembra de maíz o de forrajes.

Los productores se están enfrentando solos a la época de estiaje, porque el gobierno ya tiene muy olvidado al campo.

Se canceló Procampo, Progan y la Conagua no voltea a ver a los productores del campo, prácticamente solo se está ocupando de las zonas urbanas y de dar a conocer el estado del clima.

El estiaje apenas comienza, las temperaturas cada vez son más elevadas, el ganado se está muriendo y los cultivos también.

Se prevé que la sequía sea una de las más graves de los últimos tiempos, de manera que ya no hay tiempo para salvar al sector agropecuario, por lo que el gobierno tiene que entrar al rescate y anticiparse a que las ollas, las represas y los pozos profundos requieren de un financiamiento a fondo perdido para poder enfrentar el estiaje que viene, porque el cambio climático ya no lo detiene nadie, pero los productores del campo necesitan con urgencia que el gobierno los apoye y les de instrumentos para salvarse.