Caracas / Washington.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su administración designó al gobierno de Venezuela como “organización terrorista extranjera” y ordenó un bloqueo “total y completo” de todos los petroleros autorizados que entren o salgan del país sudamericano, al que acusa de haber “robado” petróleo, tierras y otros activos a la Unión Americana.
A través de mensajes difundidos en redes sociales, el mandatario aseguró que Venezuela se encuentra “completamente rodeada por la armada más grande jamás reunida en la historia de Sudamérica” y advirtió que la presión militar y económica aumentará hasta que, dijo, sean devueltos a Estados Unidos los recursos presuntamente expoliados. Trump afirmó que el gobierno de Nicolás Maduro utiliza el petróleo para financiar actividades como el narcotráfico, la trata de personas, el asesinato y el secuestro.
El jefe de la Casa Blanca sostuvo que, por estas y otras razones, su administración decidió catalogar al régimen venezolano como organización terrorista extranjera y ordenó el bloqueo naval contra los buques sancionados. También señaló que migrantes indocumentados y personas con antecedentes criminales enviados por Caracas durante la administración de Joe Biden están siendo devueltos a Venezuela “a un ritmo acelerado”.
Hasta el momento, no está claro cómo se implementará el bloqueo ni si Estados Unidos recurrirá nuevamente a la Guardia Costera para interceptar embarcaciones, como ocurrió la semana pasada con la incautación de un petrolero que transportaba cerca de dos millones de barriles de crudo venezolano. Tampoco se ha precisado a qué activos específicos se refiere Trump cuando habla de petróleo, tierras y otros bienes “robados”.
Operaciones militares y “guerra contra las drogas”
En paralelo, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, informó que el Pentágono no difundirá públicamente el video sin editar de un ataque en el Caribe en el que murieron dos personas que habían sobrevivido a un primer bombardeo contra una embarcación que, según autoridades estadounidenses, transportaba cocaína. El funcionario aseguró que la ofensiva marítima continuará y afirmó que ha dejado al menos 95 muertos.
Hegseth indicó que los comités de Servicios Armados de la Cámara de Representantes y del Senado podrían revisar las imágenes, aunque no aclaró si el resto del Congreso tendrá acceso a ellas.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, calificó la campaña como una “misión contra las drogas” enfocada en desmantelar la infraestructura de organizaciones terroristas que operan en el hemisferio occidental. Tanto Rubio como Hegseth describieron la estrategia como un “éxito”, al asegurar —sin presentar pruebas— que ha impedido el ingreso de drogas a territorio estadounidense y descartaron que se estén rebasando los límites legales de la guerra.
En este contexto, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció la designación de la banda colombiana Clan del Golfo como organización terrorista extranjera.
Venezuela acusa intento de apropiación de recursos
El gobierno de Venezuela rechazó las declaraciones de Trump y las calificó como una “amenaza temeraria y grave”. A través de un comunicado, la cancillería sostuvo que el presidente estadounidense “asume que el petróleo, las tierras y las riquezas mineras de Venezuela son de su propiedad” y anunció que interpondrá una denuncia ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La dependencia informó que el embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, formalizará de inmediato la queja y reiteró que el país ejercerá plenamente su soberanía frente a lo que calificó como amenazas guerreristas. El canciller Yván Gil afirmó que el objetivo real de Washington no es combatir el narcotráfico, sino apropiarse de los recursos naturales venezolanos.
Sanciones y activos en disputa
Caracas denunció que las sanciones impuestas por Estados Unidos han significado la apropiación de activos estratégicos y la pérdida de decenas de miles de millones de dólares en ingresos petroleros. Entre los casos más relevantes se encuentra Citgo Petroleum, filial de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) en Estados Unidos, que cuenta con tres refinerías y miles de estaciones de servicio en ese país.
Desde 2019, Citgo quedó bajo control de una junta ad hoc reconocida por Washington, lo que ha impedido al Estado venezolano ejercer sus derechos sobre la empresa. Recientemente, un tribunal de Delaware autorizó la venta forzosa de la compañía, decisión que el gobierno venezolano calificó como un despojo de un activo estratégico.
Además, Venezuela asegura que alrededor de 22 mil millones de dólares en activos financieros permanecen bloqueados en el exterior, incluidos recursos en el Fondo Monetario Internacional y reservas de oro retenidas en el Banco de Inglaterra, lo que ha profundizado la caída de su producción y capacidad económica.
Con información de La Jornada.


