Washington.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no requiere la aprobación del Congreso para ordenar acciones militares contra cárteles que, según su gobierno, operan desde Venezuela, en un contexto de creciente tensión diplomática entre Washington y Caracas.
Durante una declaración pública, el mandatario sostuvo que el Poder Ejecutivo cuenta con facultades suficientes para tomar decisiones en materia de seguridad nacional sin necesidad de un consenso legislativo previo. Aunque señaló que “no le importaría contárselo” al Congreso, minimizó la relevancia del procedimiento al asegurar que “no es para tanto”.
Las declaraciones surgieron a partir de cuestionamientos sobre la legalidad de eventuales operaciones militares dirigidas a organizaciones criminales transnacionales, a las que la administración estadounidense atribuye actividades que impactan tanto a la región como a la seguridad interna de Estados Unidos.
Trump argumentó que la protección del país y de sus aliados justifica la acción directa del Ejecutivo, al considerar que los mecanismos actuales permiten responder de manera inmediata a amenazas sin recurrir a una autorización formal del Congreso.
Debate sobre la autoridad presidencial
La Constitución de Estados Unidos otorga al Congreso la facultad de declarar la guerra, mientras que el presidente, en su calidad de comandante en jefe de las fuerzas armadas, tiene atribuciones para ordenar operaciones militares bajo determinadas circunstancias. Esta dualidad ha generado, por décadas, un debate sobre los límites del poder presidencial en materia de seguridad exterior.
El pronunciamiento de Trump reavivó esta discusión, especialmente en torno a interpretaciones legales que han permitido justificar acciones militares sin un permiso explícito del Legislativo, bajo el argumento de enfrentar amenazas inminentes o emergentes.
En este caso, la postura del mandatario se centra en el combate a organizaciones criminales que, de acuerdo con la Casa Blanca, representan un riesgo que trasciende fronteras.
Reacciones políticas y legislativas
La afirmación del presidente provocó respuestas encontradas en el ámbito político. Legisladores republicanos manifestaron su respaldo, al considerar que la flexibilidad operativa es indispensable para responder a amenazas que no admiten demoras propias del proceso legislativo.
En contraste, legisladores demócratas y algunos republicanos moderados advirtieron que ordenar acciones militares sin supervisión del Congreso podría debilitar los controles y equilibrios institucionales. Para estos sectores, la lucha contra grupos delictivos transnacionales no debe equipararse a conflictos armados tradicionales, por lo que debería contar con un respaldo legislativo claro.
Contexto de tensiones con Venezuela
Las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela se han deteriorado a lo largo de 2025, marcadas por sanciones económicas, restricciones comerciales y advertencias públicas sobre posibles medidas más severas.
El gobierno venezolano ha calificado estas posturas como una amenaza a su soberanía y ha denunciado ante instancias internacionales lo que considera presiones indebidas por parte de Washington.
Especialistas en relaciones internacionales advierten que un eventual uso unilateral de la fuerza tendría consecuencias diplomáticas significativas y podría afectar la estabilidad regional en América Latina.
El rol del Congreso en decisiones de seguridad
La discusión sobre la capacidad del presidente para actuar sin autorización legislativa ha sido recurrente en distintas administraciones estadounidenses. Instrumentos como las Autorizaciones para el Uso de la Fuerza (AUMF, por sus siglas en inglés) han servido históricamente como base legal para operaciones militares sin una declaración formal de guerra.
El nuevo posicionamiento de Trump vuelve a colocar este tema en el centro del debate político y jurídico en Estados Unidos.
Con información de El Universal.


