Una poderosa tormenta invernal avanza sobre amplias regiones del centro-norte de Estados Unidos, generando condiciones similares a una ventisca, riesgos severos para la movilidad y cortes masivos de energía, mientras el resto del país se prepara para un abrupto descenso de temperaturas, fuertes vientos y una peligrosa combinación de nieve, hielo y lluvia.
Desde el domingo, la nieve y el incremento en la intensidad de los vientos comenzaron a extenderse por las llanuras del norte, lo que llevó a las autoridades meteorológicas a emitir alertas para quienes tengan previsto viajar por carretera.
El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS, por sus siglas en inglés) advirtió sobre condiciones de “ceguera por nieve” y posibles ventiscas que podrían volver prácticamente imposible el tránsito en algunas zonas. En la región norte de los Grandes Lagos se prevén acumulaciones superiores a los 30 centímetros de nieve, con registros que podrían duplicarse a lo largo de la costa sur del lago Superior.
Bob Oravec, meteorólogo principal del NWS en College Park, Maryland, explicó que el sistema presenta múltiples impactos simultáneos. “Parte de la tormenta está recibiendo fuertes nevadas, mientras que otras áreas, a lo largo del frente frío, experimentan vientos más intensos y temperaturas mucho más bajas conforme avanza el sistema”, señaló. Añadió que los efectos variarán según la región, aunque todos forman parte del mismo fenómeno meteorológico.
El impacto de la tormenta ya se refleja en los servicios básicos y el transporte. Hasta este lunes, alrededor de 350 mil clientes permanecían sin electricidad, de los cuales cerca de un tercio se concentraban en Michigan, de acuerdo con datos de Poweroutage.us. En el sector aéreo, se reportaron más de mil 600 retrasos y al menos 450 vuelos cancelados en aeropuertos de todo el país, según el sitio FlightAware.
En el norte de Iowa, las condiciones de ventisca continuaron durante la mañana del lunes, especialmente en zonas rurales abiertas, donde la nieve arrastrada por el viento redujo de manera significativa la visibilidad.
El oeste del estado de Nueva York se prepara para uno de los escenarios más severos. El servicio meteorológico advirtió acumulaciones de entre 30 y hasta 91 centímetros de nieve por efecto lago entre lunes y jueves, además de vientos con ráfagas que podrían alcanzar los 121 kilómetros por hora. Situaciones similares podrían registrarse a lo largo del lago Erie, en regiones de Michigan y Ohio.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, la tormenta continuará intensificándose conforme se desplaza hacia el este, alimentada por el choque entre el aire gélido que desciende desde Canadá y el aire inusualmente cálido que ha persistido en el sur del país, una combinación que mantendrá en alerta a millones de personas durante los próximos días.
Con información de AP.



