El jefe del ejército de Irán, el general de división Amir Hatami, advirtió sobre la posibilidad de una acción militar preventiva ante lo que calificó como una intensificación de la “retórica” contra la República Islámica, en una aparente alusión a recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien señaló que Washington intervendría si Teherán “mata violentamente a manifestantes pacíficos”.
Las declaraciones se producen en un contexto de elevada tensión regional, marcado por la presión creciente de Estados Unidos e Israel sobre Irán, así como por protestas internas derivadas del deterioro económico y el impacto de las sanciones internacionales.
Advertencia desde la cúpula militar
Hatami realizó el pronunciamiento ante cadetes de una academia militar, poco después de asumir como comandante en jefe del ejército regular iraní (artesh), tras una guerra de 12 días ocurrida en junio, en la que Israel abatió a varios altos mandos de la República Islámica.
Su designación es considerada inusual, al tratarse del primer oficial en décadas que ocupa un cargo históricamente dominado por la Guardia Revolucionaria.
“La República Islámica considera la intensificación de la retórica contra la nación iraní como una amenaza y no permitirá que continúe sin respuesta”, afirmó Hatami, citado por la agencia estatal IRNA. Añadió que las fuerzas armadas están hoy “mucho más preparadas” que antes del conflicto y advirtió que “si el enemigo comete un error, enfrentará una respuesta más decisiva”.
Pese al tono desafiante, no existen indicios de preparativos inmediatos para un ataque en la región, de acuerdo con evaluaciones oficiales.
Subsidios para contener el descontento
En el ámbito interno, el gobierno iraní inició el depósito de un nuevo subsidio mensual equivalente a siete dólares para más de 71 millones de personas, con el objetivo de compensar el alza en productos básicos como arroz, carne y pasta. El apoyo, de 10 millones de riales, más que duplica el monto anterior.
No obstante, comerciantes y medios locales advierten que el impacto podría ser limitado. El rial iraní, que se cotiza en más de 1.4 millones por dólar, continúa depreciándose, mientras que productos esenciales como aceite de cocina, aves de corral y queso ya registran fuertes incrementos. Además, el fin del tipo de cambio preferencial para importadores amenaza con triplicar algunos precios, lo que podría intensificar el malestar social.
El vicepresidente para Asuntos Ejecutivos, Mohammad Jafar Ghaempanah, calificó el escenario como una “guerra económica total” y llamó a una “cirugía económica” para erradicar políticas rentistas y prácticas de corrupción.
Con información de AP



