Washington.— La confrontación entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la Reserva Federal (Fed) alcanzó su punto más alto luego de que Jerome Powell, presidente del banco central, denunciara que el Departamento de Justicia ha emitido citaciones judiciales y amenazas de juicio contra el organismo, lo que calificó como un “pretexto” para castigar la independencia de la política monetaria estadounidense.
Powell señaló que, aunque oficialmente la investigación se centra en su testimonio ante el Senado sobre la renovación de dos edificios de la Fed —un proyecto valuado en 2 mil 500 millones de dólares que Trump ha criticado por considerarlo excesivo—, el verdadero trasfondo del conflicto es la negativa del banco central a reducir las tasas de interés conforme a las exigencias del mandatario.
Tasas de interés, el fondo del conflicto
El presidente de la Reserva Federal abandonó su habitual tono moderado para advertir que las presiones judiciales responden a la postura técnica del organismo frente a la política monetaria.
“La amenaza de cargos penales es una consecuencia de que la Fed establezca tasas con base en nuestra mejor evaluación de lo que conviene a la población, en lugar de seguir las preferencias del presidente”, afirmó Powell en una declaración en video.
El funcionario enmarcó la disputa como una lucha entre la política económica sustentada en evidencia y la “intimidación política”, alertando sobre los riesgos de ceder ante presiones del Ejecutivo.
Choque de visiones institucionales
La confrontación refleja un choque de filosofías. Por un lado, Powell defiende la autonomía técnica de la Reserva Federal, al considerar que cualquier interferencia política podría disparar la inflación y debilitar la confianza global en el dólar y en los bonos del Tesoro.
Por otro, Trump ha criticado reiteradamente a la Fed por no alinearse con sus objetivos de crecimiento económico. Aunque el presidente negó a NBC News tener conocimiento directo de la investigación contra Powell, su administración ha mantenido una presión constante sobre el banco central, incluidos intentos de remover a otros miembros de su junta, como la gobernadora Lisa Cook.
Riesgos para la estabilidad financiera
Analistas financieros advierten que la escalada del conflicto podría sacudir a los mercados. Especialistas de Evercore ISI anticipan una posible venta masiva de activos estadounidenses, similar a episodios registrados durante las guerras arancelarias.
La principal preocupación de los inversionistas no es el costo de las obras de la Fed, sino la posibilidad de que el banco central pierda su capacidad de actuar con independencia ante las condiciones económicas del país.
Mientras el mandato de Powell se acerca a su fin, previsto para mayo, la secretaria de Justicia, Pam Bondi, instruyó a los fiscales a priorizar la investigación por presuntos abusos de fondos públicos. Sin embargo, para observadores internacionales, el proceso contra el presidente de la Reserva Federal representa un golpe a una de las últimas barreras institucionales que separan la justicia penal de los intereses políticos de la Casa Blanca.
Con información de The Associated Press.



