Condiciona PAN apoyo a reforma electoral de Sheinbaum; PRI acusa a MC de ‘esquirol’

Comparte

El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, declaró ayer que están abiertos a discutir la reforma electoral con Morena y que aceptarán incluso que se disminuyan los recursos a los partidos políticos, pero no que haya recorte económico a los órganos comiciales y, sobre todo, de ninguna forma avalarán la eliminación de la representación proporcional.

Ayer, en el marco de la reunión plenaria de los senadores panistas, previa al periodo de sesiones que empieza hoy, Romero resaltó en conferencia de prensa que si los convocan al diálogo en torno al proyecto de reforma electoral que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum, van a participar y a presentar propuestas, pero lo que defenderán con todo es que se mantengan los legisladores plurinominales.

Recalcó que sin la representación proporcional no habría un sólo representante de la oposición en el Congreso, por lo que la propuesta, dijo, es para minarla.

Acompañado del coordinador de los senadores panistas, Ricardo Anaya, y del también coordinador de los diputados del blanquiazul, José Elías Lixa, Romero comentó que tienen algunas propuestas, entre ellas la segunda vuelta electoral, “que las cúpulas partidistas dejen de imponer candidaturas y que sea la ciudadanía la que elija a sus representantes, así como la implementación de urnas electrónicas”, pero contradictoriamente señaló que a lo mejor “la multicitada reforma ni nace”.

ALITO MORENO ARREMETE CONTRA MC; ACUSA A DANTE DELGADO DE TRAICIÓN

Por su parte, Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, dijo que frente a la iniciativa de reforma electoral el grupo mayoritario ya tiene los votos necesarios para procesar los cambios, gracias al apoyo de Movimiento Ciudadano (MC), a cuyo fundador, Dante Delgado, lo llamó traidor.

“Hay estos partidos como Movimiento Ciudadano, algunos luego también que no tienen esa determinación y ese carácter. No, es que ‘vamos a ser democráticos y venimos a escuchar’; qué chingados van a escuchar si ya saben que tienen la mayoría de votos, lo que quieren es ir a avalar, para que no los persigan, para que no los aprieten”, señaló “Alito” Moreno.

En conferencia de prensa previa a la reunión plenaria de los grupos parlamentarios de este partido, aseveró que una vez más Delgado acude a un”cálculo político”, a una negociación, justo cuando los aliados de Morena se han resistido a hacerlo.

“¿Para qué?, para negociar en lo oscuro como traidor, como negociaron la corrupción en Segalmex, para negociar en lo oscuro los votos, como cuando dieron los votos a las fiscalías para negociar en lo oscuro, cuando no llegó su legislador en la destrucción de la reforma al Poder Judicial. Dante Delgado va a pasar a la historia como el esquirol más grande y el traidor más grande de este país”, expresó.

“Está de arrastrado, de esquirol, tirado al piso, porque eso que hizo es una jugada política para írselas a ofrecer al gobierno, muerto de miedo”, agregó.

Moreno también senador descartó llamar a protestas en las calles, bajo el argumento de que “la gente tiene miedo” frente a la inseguridad, de ahí que la vía será la denuncia en tribuna, alentar a que la población vote en 2027, y dejar en claro que no avalarán la reforma.

“Lo que nosotros hacemos es frenar este intento descarado del gobierno por destruir el régimen democrático, por instaurar no solo un partido hegemónico, sino un partido único, y que esta reforma electoral está hecha para un diseño institucional de que Morena, estos cínicos corruptos y narcopolíticos de Morena, se quedan en el gobierno durante años. Y eso no lo vamos a permitir” señaló.

Este partido inició la legislatura con 37 de los 500 integrantes de la Cámara de Diputados y 13 de los 128 senadores, aunque ha habido varios episodios de renuncia. Este sábado atribuyó la reducción a la salida de “ratas, corruptos y mediocres que ya no están en el PRI”, aunque al mismo tiempo admitió un “desgaste natural” de los partidos.

Moreno se refirió a la inminente reforma electoral, cuyo proyecto será dado a conocer en la segunda semana de febrero, según informó la presidenta Sheinbaum.

El PRI calificó ese plan como la “Ley Maduro”, tal como lo hizo también el PAN, bajo el argumento de que será el instrumento para “destruir las instituciones democráticas del país”.

Rechazó la posición de los promotores de la reforma en el sentido de que se requieren bajar los costos de la política en México.

Argumentó que “sale más barato una democracia cara que una dictadura gratuita. Es una falsedad cuando hablan de recursos, de financiamiento; hoy lo que queremos son derechos, libertades y que se respeten las instituciones”.

Aseveró que el PRI, desde el poder, fue impulsor de las reformas que dieron paso a la transición democrática, y así ocurrió con la reforma de 1996, luego la pérdida de la mayoría legislativa de su partido y de la Presidencia de la República, en el año 2000.

Con información del diario LA JORNADA.