António José Seguro gana la presidencia de Portugal tras histórica remontada

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António José Seguro, socialdemócrata de centro, se convirtió en el nuevo presidente de Portugal tras imponerse con 66,8 por ciento de los votos en la segunda vuelta de la elección presidencial, superando al aspirante populista André Ventura, quien obtuvo 33,1 por ciento de los sufragios.

El triunfo de Seguro representa una remontada inédita en la política portuguesa: pasó de apenas 6 por ciento en las encuestas iniciales a una victoria contundente, interpretada por analistas como una apuesta ciudadana por los valores constitucionales y la estabilidad institucional en un contexto de alta polarización política.

La jornada electoral quedará registrada como una de las más complejas en la historia reciente del país. Portugal acudió a las urnas en medio de una sucesión de temporales que dejó a miles de personas sin electricidad ni agua. En regiones aisladas como Ereira, fue necesario el uso de lanchas zodiac para garantizar el derecho al voto. Aun así, la participación superó la registrada en procesos anteriores.

El primer ministro, Luís Montenegro, calificó la movilización ciudadana como una “prueba de madurez” del pueblo portugués frente a la adversidad.

Seguro, quien en 2014 superó intensas disputas internas dentro del Partido Socialista (PS), logró ahora articular un respaldo transversal, uniendo a toda la izquierda y atrayendo sectores moderados de la derecha. En su primer mensaje como presidente electo, subrayó su vocación conciliadora: “Miro hacia el futuro”, afirmó, en contraste con la propuesta de “ruptura” impulsada por Ventura.

Los resultados también dejan lecturas claras. Seguro duplicó su votación respecto a la primera vuelta y se consolidó como el refugio electoral de quienes temían la incertidumbre que representa Chega. Por su parte, Ventura reconoció la derrota, pero reivindicó haber superado el 30 por ciento de los votos, con lo que aspira a liderar una derecha fragmentada entre el PSD, Iniciativa Liberal y el CDS.

Con este resultado, un socialista vuelve a la jefatura del Estado tras más de dos décadas de presidentes vinculados a la centroderecha, aunque bajo una candidatura de perfil personal y transversal.

Seguro asumirá el cargo en marzo, con una agenda centrada en la reconstrucción y la estabilidad. Aunque prometió lealtad institucional al gobierno de Montenegro, advirtió que ejercerá su poder de veto frente a reformas laborales que incrementen la precariedad sin un consenso social amplio.

La diferencia de más de 1,7 millones de votos frente a su rival le otorga una legitimidad sólida para fungir como árbitro político en un país que busca cerrar un prolongado ciclo de agitación.

En Portugal, la presidencia es un cargo de carácter simbólico y sin poder ejecutivo, función que recae en el primer ministro.

(Con información de The Associated Press)