La Fiscalía General de la República (FGR) imputó al ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, por el presunto desvío de 5 millones de pesos que estaban destinados a obras de salud en beneficio de niños y adultos mayores durante su administración.
Durante una audiencia que se prolongó por casi siete horas, el Ministerio Público federal sostuvo que Duarte encabezaba una red de funcionarios que utilizaba recursos federales asignados a distintas áreas de desarrollo para cubrir salarios de trabajadores estatales. Según la acusación, se habrían mezclado fondos estatales con federales, obteniendo además beneficios indebidos de esa operación.
El ex mandatario rechazó las imputaciones y calificó las pruebas presentadas en su contra como “una bola de sandeces”. En su intervención ante el juez, afirmó que “el Poder Judicial es un instrumento político del Estado” y cuestionó la actuación de las autoridades.
Duarte participó en cuatro ocasiones durante el debate judicial. Al abordarse el tema de la medida cautelar, señaló que el objetivo de fondo era evitar que saliera de prisión.
Por su parte, el juez Gustavo Aquiles Villaseñor respondió que los juzgadores no actúan con motivaciones políticas y defendió la independencia judicial. Finalmente, determinó imponer la medida cautelar de prisión preventiva justificada.
La FGR continúa con el proceso penal en contra del ex gobernador, mientras la defensa insiste en que las acusaciones carecen de sustento.
Con información de La Jornada.



