Entre los legisladores de Morena ya se instaló la idea de que la reforma electoral que enviará la Presidenta Claudia Sheinbaum tendrá que defenderse incluso sin el respaldo del PT y el PVEM, y con la posibilidad de que los votos no alcancen para ser aprobada.
Para el oficialismo, la instrucción es clara: mantener el proyecto presidencial intacto, tal como lo presente la Mandataria el próximo martes, abrir el debate y medir fuerzas con los aliados.
“Estamos obligados a convencer a los aliados y a otros. Pero es la reforma que debe de salir”, sostiene Higinio Martínez, senador morenista por el Estado de México.
Reconoció que hay diferencias con PT y Verde en el recorte al financiamiento y la reducción de plurinominales, pero dijo que la tarea será convencerlos.
“No es para afectar a uno u otro partido; es para que sea una democracia menos cara”, argumentó.
La apuesta, reconocen legisladores del oficialismo, es sostener el proyecto “con o sin aliados”, aun cuando no se alcancen las dos terceras partes necesarias para una reforma constitucional.
Agregó que la Presidenta no puede dar marcha atrás en una reforma que forma parte de su concepción política.
“Yo diría que es preferible -aunque no creo que sea el caso-, que se pierda, que no prospere, pero no puedes dar marcha atrás”, sostuvo.
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, reconoció que no existe certeza de que el PT y el Verde acompañen la iniciativa.
Recordó que, al tratarse de una reforma constitucional, se requiere el voto de dos terceras partes de los legisladores presentes y posteriormente la aprobación de al menos 16 congresos estatales.
Sin embargo, sostuvo que Morena debe respaldar la propuesta presidencial porque “no somos un grupo de sueltos, somos un movimiento”.
Monreal delineó los ejes que podrían generar mayores resistencias: la reducción de diputados plurinominales -actualmente 200 de representación proporcional frente a 300 de mayoría relativa-; la disminución del financiamiento a partidos y campañas y un recorte en el costo de los órganos electorales.
También mencionó el endurecimiento de la fiscalización para evitar dinero ilícito en campañas, la ampliación de la participación ciudadana, el voto de mexicanos en el extranjero y un nuevo modelo de tiempos oficiales en radio y televisión.
Un legislador aliado de Morena en el Senado, que habló bajo condición de anonimato, confirmó que al interior de su bancada hay molestia por los planteamientos sobre plurinominales y financiamiento.
Según su versión, el PT y el Verde están dispuestos a dar la batalla en comisiones y en el pleno, presentar reservas y presionar para modificar los puntos más sensibles.
“En los partidos aliados no van a aceptar que se reduzcan pluris ni financiamiento así como así”, dijo.
Con información del diario REFORMA.



