Peritos e investigadores de la Fiscalia General de la Republica aseguraron en las cabañas de “La Loma” documentación relacionada con operaciones financieras y una presunta narconómina atribuida a Nemesio Oseguera Cervantes, identificado como líder del Cartel Jalisco Nueva Generacion (CJNG).
De acuerdo con los documentos obtenidos por El Universal, los registros —elaborados tanto a mano como en computadora— detallan ingresos y egresos millonarios en pesos y dólares que el grupo criminal habría manejado mensualmente en distintos municipios de Jalisco y otras entidades bajo su influencia.
Registros financieros y pagos irregulares
Entre los papeles asegurados se encuentra una hoja escrita de puño y letra, fechada el 1 de diciembre de 2025, en la que se consigna un gasto de 300 mil pesos atribuido a Hugo César Macías Ureña, alias “El Tuli”, señalado como operador financiero de Oseguera Cervantes y quien murió en Autlán de Navarro durante un operativo del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional el 22 de febrero.
La documentación incluye listados de aportaciones de jefes de plaza, pagos semanales a halcones y sicarios, así como presuntos sobornos dirigidos a distintas corporaciones, entre ellas menciones a la FGR, militares y policías municipales. También se reportan erogaciones para hackers, alimentos, apoyos sociales, gasolina y control de ventas de drogas como cristal, marihuana, cocaína y fentanilo, además de ingresos por introducción de droga a centros penitenciarios y explotación de máquinas tragamonedas en Tapalpa.
En un documento fechado en diciembre de 2025 se registran conceptos como “650 mil pago GN Mich Picten”, “75 mil GN Autlán”, “20 mil Guachito pasa datos” y “15 mil PGR”. Otro apartado titulado “gastos en dólares” consigna 2 millones de dólares dirigidos a “Mono Flako”, 600 mil dólares bajo el concepto “regalos de nietos” y 98 mil dólares asociados al alias “Güereja”.
Ganancias y costos operativos
Según los registros, en diciembre de 2025 el grupo habría obtenido 8 millones 781 mil 353 pesos por la venta de marihuana, cocaína, metanfetamina y fentanilo, además de ingresos derivados del control de máquinas tragamonedas en el municipio de Tapalpa.
En contraste, el mantenimiento de la estructura criminal en esa demarcación habría implicado gastos por un millón 389 mil 690 pesos en el mismo periodo. Entre esos egresos se menciona el pago de 138 mil pesos a la policía de Tapalpa, sin especificar destinatarios individuales.
Estructura operativa en Tapalpa
Los reportes detallan que en Tapalpa operaban entre 30 y 32 halcones, con pagos semanales de entre 2 mil 500 y 3 mil pesos; 26 integrantes del grupo denominado “choke”, con sueldo de 4 mil pesos semanales; y un comandante que percibía 6 mil pesos por semana.
Asimismo, los gastos contemplaban combustible, renta de una “base” para vigilancia, una “oficina” para el grupo armado, despensas, reparaciones mecánicas y gastos generales. También se identificaron pagos dirigidos a policías de municipios colindantes como Atemajac de Brizuela y Chiquilistlán.
La información forma parte de las investigaciones federales tras el operativo en el que fue abatido el líder criminal en la región.
Con información de El Universal.



