Por Pablo Gato
En un momento de intensa presión de la Administración Trump contra el régimen de La Habana, llega una supuesta incursión armada de personas del exilio que también supuestamente pensaban realizar acciones armadas contra el régimen.
El gobierno cubano los califica de terroristas y afirma que es una agresión contra el país.
¿Ya que los supuestos atacantes venían de EEUU y varios son ciudadanos americanos, se habría convertido paradójicamente la supuesta incursión en un elemento de presión de La Habana contra Washington para lograr mejores términos respecto al bloqueo del petróleo? ¿Y les ha servido para presentarse como victimas ante EEUU y lograr así más apoyo internacional en un momento económico tan delicado para Cuba?
¿Y si es así, es posible especular que La Habana, como ha ocurrido en el pasado, sabía que esa incursión se iba a producir y dejo que ocurriera consciente de los beneficios que le traería?
Insisto, ha ocurrido en el pasado. Es por supuesto pura especulación, pero recordemos la primera pregunta en toda pelicula o novela de detectives: ¿»Quién se beneficia?».
“No me gusta ver a Bill Clinton testificando”,
Afirma Trump.
El congreso republicano ha obligado a los Clinton a testificar en el caso Epstein cuando paradójicamente no han llamado a Trump, mencionado miles de veces en los archivos Epstein.
Los demócratas acusan a Trump de hipócrita. Dicen que por un lado obliga a los republicanos a forzar a los Clinton a que testifiquen y por otro lamenta públicamente que tengan que hacerlo.
Agregan que también lo dice como una señal pública de aparente desacuerdo para dejar claro que no quiere que un presidente testifique (en especial si es Trump).



