La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, aseguró que el derrame de hidrocarburo que ha contaminado playas del sur del estado no se originó en instalaciones de Petróleos Mexicanos, sino en una embarcación de una empresa petrolera privada que realizaba trabajos frente a las costas de Tabasco.
La mandataria explicó que, tras consultas con el director de Pemex y autoridades federales, se determinó que el incidente ocurrió en la zona de Sánchez Magallanes.
“Todo parece indicar que fue de un barco privado, no de Pemex. Fue un barco de otra petrolera que estaba haciendo trabajos frente a las costas de Tabasco, aproximadamente por Sánchez Magallanes”, declaró.
De acuerdo con la gobernadora, el hidrocarburo fue arrastrado por las corrientes marinas hasta el litoral veracruzano.
Nahle García indicó que para determinar el origen del derrame se realizaron recorridos marítimos y análisis con tecnología satelital. Según explicó, durante cinco o seis días embarcaciones especializadas recorrieron más de 500 kilómetros para ubicar la procedencia de la mancha.
Tras detectarse la contaminación, distintas instituciones iniciaron labores de limpieza en las playas afectadas. En estos trabajos participan la Secretaría de Marina, Petróleos Mexicanos y el gobierno estatal, además de pobladores de las comunidades costeras.
La gobernadora afirmó que la mancha de hidrocarburo fue contenida una vez identificado su origen.
Comunidades realizan limpieza sin equipo especializado
Sin embargo, organizaciones ambientales y comunitarias agrupadas en la Red del Corredor Arrecifal del Sur del Golfo de México advierten que el derrame ya ha impactado al menos 230 kilómetros de litoral entre Tabasco y el sur de Veracruz.
Francisco Xavier Martínez Esponda, integrante de la organización TerraVida, señaló que los primeros indicios de contaminación podrían relacionarse con un fenómeno detectado semanas antes frente a las costas de Campeche.
“La red reportó desde el 20 de febrero la presencia de un ‘ojo negro’ frente a Campeche. Es posible que ese fenómeno haya desencadenado esta problemática”, explicó.
De acuerdo con los reportes de las organizaciones, hasta inicios de esta semana se contabilizaban 39 localidades afectadas, 30 en el sur de Veracruz y nueve en Tabasco.
Integrantes de colectivos comunitarios señalaron que, ante la falta de una respuesta institucional suficiente, habitantes de las zonas costeras han comenzado a retirar el chapopote de las playas por cuenta propia.
Oved Hernández, integrante del Centro de Derechos Humanos de los Pueblos del Sur de Veracruz “Bety Cariño”, afirmó que pobladores han recolectado grandes cantidades de residuos contaminantes.
“Lo que hemos visto no son manchitas, es algo tremendo; la gente ha estado recogiendo botes y botes de chapopote en las playas”, señaló.
No obstante, advirtió que estas labores se realizan sin equipo especializado para el manejo de residuos peligrosos.
Las organizaciones también reportaron afectaciones en ecosistemas costeros como manglares y lagunas, donde las raíces de los árboles quedaron cubiertas de hidrocarburo.
El impacto también alcanza a comunidades pesqueras que dependen del mar para su sustento, por lo que pobladores han solicitado estudios de impacto ambiental y monitoreo del agua antes de reanudar sus actividades.
Las manchas de chapopote se han extendido hacia playas de Boca del Río, Alvarado y Catemaco, donde pescadores también se han organizado para realizar labores de limpieza.
Por su parte, Petróleos Mexicanos informó que, aunque las evidencias no atribuyen el derrame a sus operaciones, contrató a la empresa Comercializadora y Constructora Maya para realizar trabajos de limpieza en playas de Coatzacoalcos y Pajapan.
Con información de Proceso.



