Por solo buscar a su ser querido y exigir justicia, al menos 35 madres, padres y hermanos de personas desaparecidas han sido asesinadas en el país de 2010 a la fecha, según han documentados diversas organizaciones civiles.
Del total, 25 eran mujeres y 10 hombres. El año con más casos fue 2025, con nueve; seguido de 2022, con siete; 2024, con cuatro, y 2023 y 2021, con tres. Los estados donde más crímenes se perpetraron fueron Guanajuato (5), Jalisco (4), y Zacatecas, Michoacán y Sonora con tres cada uno.
De acuerdo con el Movimiento por nuestros Desaparecidos en México, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez y Amnistía Internacional (AI) México, 37.14 por ciento de esos homicidios fueron contra madres buscadoras; 22.9 contra hermanas y hermanos y 17.14 de padres. En menor porcentaje les siguen hijos y parejas sentimentales. Muchas de las víctimas tenían más de un año buscando a sus seres queridos.
Un caso es el de Miriam Rodríguez, ultimada el 10 de mayo de 2017 en Tamaulipas. Era madre de Karen, desaparecida en 2014. Había fundado el colectivo de Personas Desaparecidas de San Fernando. Investigó por sus propios medios y logró encontrar parte de los restos de su hija e identificar a los responsables.
Amnistía Internacional México ha advertido que los asesinatos de buscadores serían más, pero las familias tienen miedo de denunciar. Además, se han registrado al menos ocho desapariciones de buscadores desde 2010.
En su informe Desaparecer Otra Vez, publicado en julio de 2025, AI documentó las muertes de familiares ocurridas en las labores de búsqueda, después de denunciar amenazas tras el hallazgo de fosas, la identificación o detención de probables responsables o de denuncias públicas de omisiones institucionales.
Con información del diario LA JORNADA.



